lunes, 7 de marzo de 2016

RADIOGRAFÍA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS II PODEMOS

Si Lenin definió el comunismo como “soviets más electricidad”, envolviéndose en la imagen de  modernidad que daba la electricidad – entonces una tecnología incipiente- , frente a la imagen medieval que arrojaban los Zares, Podemos se puede definir como “campañas más TIC”, porque su éxito radica en  el aprovechamiento de dos campañas: Todos los políticos son iguales, y la realizada contra el bipartidismo; conjuntamente con la utilización magistral de las TIC, que representan ahora la modernidad tecnológica, como lo fue la electricidad a primeros del siglo XX.
Podemos es un partido fundado el 11 de marzo de 2014 – dos años escasos- , pero ocupa tanto espacio del horizonte mediático que tenemos la percepción equivocada de que siempre estuvo ahí.

Este partido, por su corta trayectoria, y por los éxitos comiciales obtenidos, más parece el resultado de una tesis doctoral realizada por un alumno de la Facultad de Ciencias Políticas; su afinado mecanismo de relojería para irrumpir en el mercado político español, parece, dada su perfección, haber sido creado en el “laboratorio” de la parisina SciencesPo. Lo cual cuadra perfectamente con los currículos académicos de sus fundadores: Pablo Iglesias Turrión es Licenciado en Derecho y Doctor en Ciencia Política y de la Administración; Carolina Bescansa es Doctora en Ciencias Políticas y Sociología; Íñigo Errejón es Doctor en Ciencias Políticas. Los tres son docentes en la Universidad Complutense de Madrid.  



PABLO IGLESIAS E IÑIGO ERREJÓN

Para intentar llegar a saber cuál es  el espíritu que informa a Podemos es necesario analizar la ética y la estética que a sus dirigentes caracteriza; pero también, y no es lo menos importante, las circunstancias que han servido de terreno abonado para que sus discursos enraícen en el inconsciente colectivo de los votantes.

Empezaré por lo más simple, que es la causa de por qué en su utilización de las TIC, y las redes sociales, han sido, y son, tan eficientes para hacer llegar sus mensajes a los posibles votantes. Luego abordaré las circunstancias económicas y sociales, es decir, el ambiente, que había en España cuando Podemos se fundó.
La mejor manera de juzgar la bondad de algo es la comparación con algo similar. Voy a compararlo con otra famosa utilización de las redes telefónicas: la del 14 de marzo de 2004 para manifestarse delante de la sede del PP pidiendo la verdad. El lema utilizado fue: “a la sede del PP, pásalo”. El medio para la movilización fue el sms, un método imperfecto y caro; imperfecto porque hace doce años en la agenda del teléfono móvil se podían guardar, como mucho, 100 direcciones, y el sms costaba dinero. Es decir, ese día cada persona solo accedía a un número muy limitado de receptores, por lo que la difusión era, también limitada.

Sin embargo ahora existen los mensajes por WhatsApp, gratuitos, con mucho más contenido y dirigidos a lo que en el argot se conoce como “Comunidad”, que no es otra cosa que un conjunto de personas que tienen entre sí afinidades y gustos similares -         todas las tecnologías tienen su argot-; los teléfonos de su “Comunidad” los tiene agrupados en su teléfono quien envía el mensaje - están en su agenda telefónica-; le basta con un solo clic para hacerlo llegar a todos y cada uno de los componentes de la misma, de forma inmediata y sin coste para el emisor.
Lo empezaron a utilizar personas jóvenes en su mayoría -mayores de 18 años y menores de 30, según la clasificación de la ONU- que emplearon, a partir del año 2010, esa aplicación para hacer quedadas
Este medio de comunicación, que se inició en el año 2009, ha tenido un éxito tan enorme que se calcula que hoy día lo utilizan 700 millones de usuarios, la mayoría personas jóvenes. El gran mérito de Podemos ha sido darse cuenta del enorme potencial de difusión que encierran los WhatsApp, y el resto de las redes sociales
En cada colectivo de personas hay las que en marketing se conocen como nodos virales, es decir personas que se apresuran a hacer conocer a otras las noticias que ellas conocen; tal cosa lo vemos continuamente en los mensajes por Internet. La “Comunidad” es un colectivo que puede alcanzar las 1.000 personas o más; estudios realizados calculan que el 10 % de las personas somos potencialmente nodos virales. Se comprende entonces la eficacia de esta forma de difusión; es suficiente con que los nodos virales tengan 100 direcciones de WhatsApp, para que crezca exponencialmente la difusión del mensaje.
Podemos, llama “Círculos” a sus “Comunidades”.

Otro de los éxitos de Podemos ha sido el de aprovechar al máximo otra rama importante  de las TIC: la audiovisual. La posibilidad de transmitir vídeos, y de enviarlos por internet, o de publicarlo en las redes sociales como por ejemplo en  “You Tube”, multiplica la exposición al público de los protagonistas de esos vídeos; los hace “conocidos”.
Esta exposición al público, en algunos casos sobreexposición, debe ser adictiva, porque lo estamos viendo continuamente; hace años eran las llamadas folclóricas las que hablaban de “ese público que tanto me quiere”, pero hora son los políticos.

Un caso paradigmático fue el del 15-M, en el que una noticia iniciada por menos de un millar de personas, alcanzó proporciones europeas de difusión, cuasi mundiales.
Quizás por eso el secretario general de Podemos ha dado hace días la impresión de querer  apropiarse de la paternidad del movimiento 15-M. Pero él no fue el que llevó el megáfono, ni el que lo utilizó. Sí que intentó posteriormente  que se integrasen en Podemos los promotores de la protesta.

Quienes se subieron a un camión en la puerta del Sol, y utilizaron el megáfono, fueron Jon Aguirre Such, que es el señor de la fotografía, y Fabio Gándara.


JON AGUIRRE SUCH EN LA PUERTA DEL SOL

Es posible que el señor Iglesias Turrión desconozca lo que fue el 15-M, si así fuera ya es hora de que lo conozca, porque el 15-M fue una manipulación de los indignados; como dice el señor Aguirre Such: la gente, al contrario que en el 15-M, ya sabe de qué va, lo que implícitamente es confesar que el  15-M la gente no sabía de qué iba. Fue una manipulación de la indignación que sentían la mayoría de las personas, y que con la difusión en los medios del libro de Stéphane  Hessel, ¡Indignaos!, y las apariciones de su autor en televisión, arrastraron a muchas personas de buena fe.
El domingo 15-M hubo una manifestación en la Puerta del Sol, a la que asistí y hubo 18 detenidos. En esa manifestación coincidí con muchos socialistas que abominaban de la política del equipo de gobierno de Zapatero, escorado totalmente a la derecha. El lunes 16-M unas 700 personas se manifestaron en Sol por las detenciones, y entonces el megáfono fue útil: se decidió acampar en Sol indefinidamente.
Y Aguirre Such salió en portada en Times, y en Le Monde, y en L’Express.

La Policía Municipal de la alcaldesa Botella no intervino, y dejó que siguiera la acampada. Quizás lo permitiera porque el 22 de mayo, la semana siguiente, se celebraban elecciones municipales y autonómicas.
Quizás por esa misma razón Aguirre, tan aguerrida siempre, no protestó del escrache a los comerciantes de la Puerta del Sol.

Las pruebas del algodón son la comparación de los resultados del PP y el PSOE en las elecciones locales del 22 de mayo, y las generales del 20 N, seis meses después, y la fecha del desmantelamiento del campamento en Sol.

Partido
Elección
Votos
Elección
Votos
Dif. votos
En %
PP
Autonómicas 2011
1.548.306
Generales 2011
1.737.688
+ 189.582
12,2
PSOE
Autonómicas 2011
786.297
Generales 2011
875.044
+ 88.747
11,2

Milagrosamente un PSOE cuyo gobierno había entregado la cuchara, crece en 6 meses más de un 11%, y eso en unas elecciones en las que el PP ganó con mayoría absoluta.
Nada es casual, y nada es gratuito, si el PSOE hubiera sacado en las elecciones autonómicas los mismos votos que en las generales el PP no hubiera sacado mayoría absoluta en aquellas. Eso era lo que indicaban las encuestas internas en el PP, y por eso montó el aquelarre de Sol.
El campamento se desmontó el 11 de junio, cuando ya se habían efectuado las elecciones y el PP ya gobernaba en la Comunidad de Madrid. Ya no había que estar indignado. La milonga que contaron fue: “no nos vamos nos expandimos”. Urgía tanto dejar expedita la plaza, frente a la que está la sede de la presidencia de la Comunidad de Madrid, que por megafonía se pedían “manos que ayuden a desmantelar”.

Sigo ahora con lo que es más complejo: el estudio de las circunstancias, el análisis del “ambiente”,  que han permitido los éxitos de Podemos.
 Y de ese ambiente dos muestras: el convencimiento inculcado a la ciudadanía de que Todos los políticos son iguales, y la campaña periodística contra el bipartidismo, de la que El País fue adalid
Dos campañas instrumentadas, no espontáneas, que consiguieron su objetivo.

Como opino que la condición necesaria, aunque no suficiente, para que exista democracia es que existan partidos políticos, y como en la Constitución Española está escrito: Los   partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos. Y está escrito tan pronto que  lo está en el Título Preliminar, en el Artículo 6. Está justo antes del artículo que se refiere a los sindicatos. Esa prioridad en nombrar a los partidos políticos no es gratuita, se le da prioridad porque el Título Preliminar de la CE es el cimiento sobre el que se edifica toda la Constitución.
Con esa opinión, que he manifestado arriba, nadie se debería de extrañar que me alarmara, porque ese tipo de convencimiento suele ser la base de la instauración de las dictaduras.  Por eso, el mes de noviembre de 2012, publiqué en el boletín de una asociación de mayores un editorial de título “Elogio de la Política”, en el que terminaba: “nuestros políticos son el reflejo de la sociedad española. Los elegimos nosotros: defendámoslos”.
Y debemos seguir defendiéndolos porque la semana pasada un tertuliano de derechas, histérico por la septicemia provocada por la corrupción, que tiene al borde de la extinción  al PP, volvió con la cantinela: es que todos los políticos son iguales. María Esperanza Sánchez, que también estaba en la tertulia, le cortó en seco: “los políticos y los periodistas, como todos, hemos salido por el mismo sitio”. 
No se necesita tener mucho pesquis para darse cuenta de que esa campaña iba contra el PSOE, basta simplemente con recordar que para los votantes del PP no consideran políticos a quienes ejercen cargos, los consideran, como consideraban a Fraga, servidores públicos.
Si a eso añadimos una terrible crisis económica, un gobierno, el del PSOE del año 2011, que como en el poema de Machad no acertaba la mano con la herida. Que al errar en el diagnóstico de la enfermedad que aquejaba a España, recetó la medicina equivocada: derechizarse.
En ese ambiente, un partido nuevo, formado también por políticos - no hay que olvidarlo- , pero, por su juventud, vírgenes en el ejercicio del poder político, encontraron un terreno roturado, arado en profundidad, y abonado, en el que la simiente de sus proclamas arraigó y encepó. Les bastó con el insulto: “PP y PSOE son la casta”; insulto que igualaba a los dos partidos, lo que decían era: los  políticos de esos dos partidos  sí que son todos iguales.

La campaña contra el bipartidismo ha sido una irresponsabilidad. La actual CE se redactó teniendo in mente el tutti-frutti  de partidos que llevó al desastre a la II República.
Anteayer releía los diarios de Azaña de 1932-1933, que se editaron como “Los cuadernos robados”, y se me volvían a poner los pelos como escarpias ante el disparate que fue aquel  pulular de partidos políticos, que le dio pie a Franco para abominar del parlamentarismo. 
Por eso las leyes electorales posteriores a la promulgación de la CE tendieron a potenciar el bipartidismo, utilizando para ello correctores como ley D’Hont. Es cierto que quedaron aberraciones, que aún se mantienen, que hacen que “cueste menos votos” un escaño para el PNV, que uno para IU, necesitando este último partido hasta seis veces más votos. Pero para corregir las aberraciones de  un sistema no es necesario acabar con él, porque, a veces, al tirar el agua de la palangana por la ventana se arroja también con ella al niño lavado.

Nunca las campañas son inocentes, por ello coincido con un buen amigo socialista que, muy perspicaz, escribió un artículo en el que demostraba que el ataque al bipartidismo solo se producía si gobernaba el PSOE. Y la demostración, si fuera necesaria, es que ahora El País aboga por un gobierno de coalición entre PP, Ciutadan’s y PSOE. Si tal improbable circunstancia se consumara Ciutandan’s sería fagocitado en las primeras elecciones por el PP- lo mismo que les pasó a los liberales en Alemania- y volveríamos al bipartidismo PP-PSOE, solo que esta vez bendecido por El País y otros medios. 

Podemos se benefició de ambas campañas. Le favoreció el ambiente. Si se logra, como se logró, que los ciudadanos consideraran al bipartidismo una aberración, la creación de nuevos partidos, con dirigentes jóvenes, hacía que tuvieran asegurada una buena porción de tarta en las nuevas elecciones.
He escrito dirigentes jóvenes porque motejar al bipartidismo de “lo de siempre”, lleva implícita una peyorativa idea de la vetustez de sus dirigentes, esas personas como los que forman la cúpula del PP, y hasta hace poco formaban la del PSOE. Y los españoles adoramos a los jóvenes.

En cuanto a la ética y la estética, empezaré por la estética en homenaje al fallecido don José María Valverde, quién cuando abandonó su catedra de Estética, en protesta por la destitución de Aranguren por Franco, dijo este corto discurso: “Nulla estetica sine etica, ergo apaga y vámonos.

Aun cuando la estética de los militantes de Podemos, le haya hecho decir a Celia Villalobos la estupidez de los piojos, hay otros políticos que también van de estupendos, como el que cuando en Ferraz se discutía la posibilidad de llegar a acuerdos de gobierno con Podemos, les llamó “desharrapados”. Éste cenutrio, o es tan joven que no conoció la irrupción en el Congreso de los socialistas, y/o es de esos estúpidos que desconoce que en las Coplas de Jorge Manrique hay un verso: Cómo a nuestro parescer, que matiza y corrige lo de fue mejor.

Quienes sí conocemos todo el poema, y conocimos la estética de los socialistas en la Primera Legislatura, recordamos la estupefacción de los que tenían como hábito el abrigo Loden -UCD, Coalición Democrática (germen del PP), CyU- al observar a los socialistas, cuyos hábitos eran: para él trenca, chaqueta de pana, y barba; para ellas moda “sin sostén” y falda hippie; era la moda universitaria. Comparado con entonces se puede escribir que la moda de Podemos es también la moda universitaria actual, y por tanto nadie se debe escandalizar hipócritamente.

En lo referente a la ética personal de sus dirigentes, aunque han sido acusados por algunos periodistas, de cobrar dinero hasta de Irán, al no haber podido demostrarlo se han convertido en infundios que desacreditan al tertuliano que los lanza.
Por ejemplo Inda, que parece poseer el don de la ubicuidad, viene contando en el diario digital OK Diario, uno de los que se han creado financiados por el “fondo de reptiles”, la existencia de informes, según los cuales, Podemos habría sido financiado por Irán y Rusia.
Público, por su parte, denuncia que  “La cúpula policial filtra información a prensa afín para desprestigiar a Podemos y a Pablo Iglesias”  y  que “el ‘número dos’ de la Policía, el comisario Eugenio Pino, y el comisario José Villarejo se reunieron con el periodista Eduardo Inda el pasado lunes, con la intención de preparar la serie de informaciones en las que OK Diario viene contando la existencia de informes, según los cuales, Podemos habría sido financiado por Irán y Rusia”.
E Inda dijo que en los próximos días iba a publicar los documentos que demostrarían esa financiación.
Como todo lo anterior se publicó hace más de un mes, e Inda no ha demostrado nada, y el facundo ministro en funciones del Interior, jefe de los policías, no ha abierto una investigación sobre la veracidad de que se filtren a la prensa secretos policiales - es delito penal-, siento que estoy siendo estafado; que el dinero de mis impuestos se utiliza para actividades delictivas.
Por ello deseo que se forme con rapidez un gobierno que ponga en la calle al PP y a sus secuaces. 

Paso ahora a la ética de partido.
Podemos es marxista, pero de la fracción Groucho; como él, no tienen empacho en proclamar: “Estos son nuestros principios, si no os gustan tenemos otros”.
Sin embargo antes de condenarlos por ello, si se desea hacer un estudio imparcial hay que comparar con la ética de otros partidos. Lo voy a comparar con la ética del PSOE, en mi opinión el partido con una trayectoria más ética.
En el XXVIII congreso del PSOE, celebrado en el año 1979, su secretario general, señor González Márquez, propuso renunciar al marxismo, que era, desde su fundación como partido, uno de sus principios fundamentales. Felipe González al ver rechazada su propuesta dimitió, y en setiembre de ese año se celebró un Congreso Extraordinario en el que éste fue reelegido y el PSOE abandono los principios marxistas.
Por tanto todos los partidos evolucionan para ajustarse a la moda política existente. Empleo la palabra “moda” no en el sentido de tiempo efímero que esa palabra implica, sino en el estadístico de lo más utilizado, utilización que puede durar varios años, como ocurrió con el neoliberalismo, que ha sido la moda política durante casi 30 años.

El objetivo de los partidos políticos es gobernar, aunque en estos meses estamos oyendo  manifestaciones de algunos dirigentes de partidos políticos que parecen no querer hacerlo.
Pero hay preguntas que los votantes  hemos de hacer a Podemos, porque parte de las líneas básicas de lo que nos han hecho conocer de su programa o es fruto de la bisoñez, o nos están tratando de engañar.
Prefiero suponer que es infantilismo y no una voluntad de engaño, porque cuando, por ejemplo, sostienen el “derecho a decidir” no lo completan con el qué decidir. Al no hacerlo, están obviando que decidir implica elegir entre más de una opción, y que, por tanto ha de hacerse a los ciudadanos una pregunta con al menos dos opciones. Pero en esas opciones no cabe con la actual Constitución la de “separarse de España”, y como Carolina Bescansa está especializada en Derecho Constitucional, no sería de recibo que Podemos alegase que desconocía está circunstancia.
Por eso don Pedro Sánchez les repitió varia veces que con la actual correlación de diputados no sumaba, que  es imposible modificar la CE sin contar con el PP. Que se puede lograr un gobierno con mayoría suficiente para gobernar pero no para aplicar el programa máximo de Podemos.

Por lo anterior, cuando don Pablo Iglesias Turrión habla del derecho a decidir, me vienen a la cabeza el título de una comedia: Vamos a contar mentiras, de Alfonso Paso; y el de una película: El día de los tramposos, de  Mankiewicz.

También su programa máximo que quiere someter a España – perdóneseme la prosopopeya- a una serie de operaciones quirúrgicas en las que extirpar unas formas sociales e implantar otras, me desazona, porque olvida que, como en el caso del cuerpo humano, no se pueden hacer según qué operaciones si el  paciente está afectado por otras enfermedades; y España está afectada por su pertenencia a la UE, al Eurogrupo, y sometida a varias instituciones más, que impiden la cirugía que ellos quieren hacerle.

Deseo pensar que es su bisoñez, lo que les hace sacralizar el voto, olvidando que si se vota una estupidez, aunque se realicen mil votaciones consecutivas, y salga aprobada en todas, seguirá siendo una estupidez.

Por tanto, porque Podemos es de anteayer, y como consecuencia no tenemos ninguna información, o es aún muy corta,  de su capacidad de gobernar, hemos de juzgarles por sus hechos futuros.
Desde luego no por la actuación, y nunca mejor dicho, de don Pablo Iglesias Turrión en la  sesión de investidura del pasado día dos, beso incluido. Quizás esa persona desconozca que lo que hizo se conoce desde el siglo XIX como épater le burgeois, o en español: producir asombro en el burgués. En este caso los burgueses que quiso epatar eran los diputados del PP, de UPN, y de FAC.
Lástima que el secretario general de un partido joven, que debiera traernos savia nueva, se remonte a los llamados poetas malditos como Baudelaire, al siglo XIX; que se haya retrotraído más de 150 años, y haya hecho bueno el aforismo latino nihil novum sub sole.

Esto es lo que hay hasta ahora; habrá que esperar para ver cuáles son sus principios. Los próximos meses, y no la historia, juzgarán a Podemos.

Ésta es la radiografía de Podemos. Como los radiólogos, el que este Blog ha escrito no tiene culpa si algún lector advierte un tumor en la misma. He hecho simplemente de notario.


Si algún votante de Podemos se siente ofendido por ella tengo a su disposición todos los documentos que acreditan lo escrito hasta aquí.


Alfredo Sancho Cavo