Si Lenin definió el comunismo
como “soviets más electricidad”, envolviéndose en la imagen de modernidad que daba la electricidad –
entonces una tecnología incipiente- , frente a la imagen medieval que arrojaban
los Zares, Podemos se puede definir como “campañas más TIC”, porque su éxito radica
en el aprovechamiento de dos campañas: Todos los políticos son iguales, y la
realizada contra el bipartidismo; conjuntamente con la utilización magistral de
las TIC, que representan ahora la modernidad tecnológica, como lo fue la
electricidad a primeros del siglo XX.
Podemos
es un partido fundado el 11 de marzo de 2014 – dos años escasos- , pero ocupa
tanto espacio del horizonte mediático que tenemos la percepción equivocada de
que siempre estuvo ahí.
Este
partido, por su corta trayectoria, y por los éxitos comiciales obtenidos, más
parece el resultado de una tesis doctoral realizada por un alumno de la
Facultad de Ciencias Políticas; su afinado mecanismo de relojería para irrumpir
en el mercado político español, parece, dada su perfección, haber sido creado
en el “laboratorio” de la parisina SciencesPo. Lo cual cuadra perfectamente con
los currículos académicos de sus fundadores: Pablo Iglesias Turrión es
Licenciado en Derecho y Doctor en Ciencia Política y de la Administración;
Carolina Bescansa es Doctora en Ciencias Políticas y Sociología; Íñigo Errejón
es Doctor en Ciencias Políticas. Los tres son docentes en la Universidad
Complutense de Madrid.
PABLO IGLESIAS E IÑIGO ERREJÓN
Para intentar llegar a saber cuál
es el espíritu que informa a Podemos es
necesario analizar la ética y la estética que a sus dirigentes caracteriza;
pero también, y no es lo menos importante, las circunstancias que han servido
de terreno abonado para que sus discursos enraícen en el inconsciente colectivo
de los votantes.
Empezaré por lo más simple, que
es la causa de por qué en su utilización de las TIC, y las redes sociales, han
sido, y son, tan eficientes para hacer llegar sus mensajes a los posibles
votantes. Luego abordaré las circunstancias económicas y sociales, es decir, el
ambiente, que había en España cuando Podemos se fundó.
La
mejor manera de juzgar la bondad de algo es la comparación con algo similar.
Voy a compararlo con otra famosa utilización de las redes telefónicas: la del 14
de marzo de 2004 para manifestarse delante de la sede del PP pidiendo la
verdad. El lema utilizado fue: “a la sede del PP, pásalo”. El medio para la
movilización fue el sms, un método imperfecto y caro; imperfecto porque hace doce
años en la agenda del teléfono móvil se podían guardar, como mucho, 100
direcciones, y el sms costaba dinero. Es decir, ese día cada persona solo
accedía a un número muy limitado de receptores, por lo que la difusión era,
también limitada.
Sin
embargo ahora existen los mensajes por WhatsApp, gratuitos, con mucho más
contenido y dirigidos a lo que en el argot se conoce como “Comunidad”, que no
es otra cosa que un conjunto de personas que tienen entre sí afinidades y
gustos similares - todas las tecnologías tienen su argot-; los teléfonos de su “Comunidad”
los tiene agrupados en su teléfono quien envía el mensaje - están en su agenda telefónica-; le basta
con un solo clic para hacerlo llegar a todos y cada uno de los componentes de la
misma, de forma inmediata y sin coste para el emisor.
Lo
empezaron a utilizar personas jóvenes en su mayoría -mayores de 18 años y
menores de 30, según la clasificación de la ONU- que emplearon, a partir del año 2010, esa aplicación para hacer quedadas
Este
medio de comunicación, que se inició en el año 2009, ha tenido un éxito tan enorme
que se calcula que hoy día lo utilizan 700 millones de usuarios, la mayoría personas
jóvenes. El gran mérito de Podemos ha sido darse cuenta del enorme potencial de
difusión que encierran los WhatsApp, y el resto de las redes sociales
En
cada colectivo de personas hay las que en marketing se conocen como nodos virales, es decir personas que se apresuran
a hacer conocer a otras las noticias que ellas conocen; tal cosa lo vemos continuamente
en los mensajes por Internet. La “Comunidad” es un colectivo que puede alcanzar
las 1.000 personas o más; estudios realizados calculan que el 10 % de las
personas somos potencialmente nodos
virales. Se comprende entonces la eficacia de esta forma de difusión; es
suficiente con que los nodos virales tengan
100 direcciones de WhatsApp, para que crezca exponencialmente la difusión del
mensaje.
Podemos,
llama “Círculos” a sus “Comunidades”.
Otro de los éxitos de Podemos ha
sido el de aprovechar al máximo otra rama importante de las TIC: la audiovisual. La posibilidad de
transmitir vídeos, y de enviarlos por internet, o de publicarlo en las redes
sociales como por ejemplo en “You Tube”,
multiplica la exposición al público de los protagonistas de esos vídeos; los
hace “conocidos”.
Esta
exposición al público, en algunos casos sobreexposición, debe ser adictiva,
porque lo estamos viendo continuamente; hace años eran las llamadas folclóricas
las que hablaban de “ese público que tanto me quiere”, pero hora son los
políticos.
Un
caso paradigmático fue el del 15-M, en el que una noticia iniciada por menos de
un millar de personas, alcanzó proporciones europeas de difusión, cuasi
mundiales.
Quizás por eso el secretario
general de Podemos ha dado hace días la impresión de querer apropiarse de la paternidad del movimiento
15-M. Pero él no fue el que llevó el megáfono, ni el que lo utilizó. Sí que
intentó posteriormente que se integrasen en Podemos los
promotores de la protesta.
Quienes se subieron a un camión
en la puerta del Sol, y utilizaron el megáfono, fueron Jon Aguirre Such, que es
el señor de la fotografía, y Fabio Gándara.
JON AGUIRRE SUCH EN LA PUERTA DEL SOL
Es posible que el señor Iglesias
Turrión desconozca lo que fue el 15-M, si así fuera ya es hora de que lo
conozca, porque el 15-M fue una manipulación de los indignados; como dice el
señor Aguirre Such: la gente, al
contrario que en el 15-M, ya sabe de qué va, lo que implícitamente es confesar que
el 15-M la gente no sabía de qué iba.
Fue una manipulación de la indignación que sentían la mayoría de las personas,
y que con la difusión en los medios del libro de Stéphane Hessel, ¡Indignaos!, y las apariciones de su autor
en televisión, arrastraron a muchas personas de buena fe.
El
domingo 15-M hubo una manifestación en la Puerta del Sol, a la que asistí y hubo
18 detenidos. En esa manifestación coincidí con muchos socialistas que
abominaban de la política del equipo de gobierno de Zapatero, escorado
totalmente a la derecha. El lunes 16-M unas 700 personas se manifestaron en Sol
por las detenciones, y entonces el megáfono fue útil: se decidió acampar en Sol
indefinidamente.
Y
Aguirre Such salió en portada en Times, y en Le Monde, y en L’Express.
La
Policía Municipal de la alcaldesa Botella no intervino, y dejó que siguiera la
acampada. Quizás lo permitiera porque el 22 de mayo, la semana siguiente, se
celebraban elecciones municipales y autonómicas.
Quizás
por esa misma razón Aguirre, tan aguerrida siempre, no protestó del escrache a
los comerciantes de la Puerta del Sol.
Las
pruebas del algodón son la comparación de los resultados del PP y el PSOE en
las elecciones locales del 22 de mayo, y las generales del 20 N, seis meses
después, y la fecha del desmantelamiento del campamento en Sol.
Partido
Elección
Votos
Elección
Votos
Dif. votos
En %
PP
Autonómicas
2011
1.548.306
Generales
2011
1.737.688
+ 189.582
12,2
PSOE
Autonómicas
2011
786.297
Generales
2011
875.044
+ 88.747
11,2
Milagrosamente
un PSOE cuyo gobierno había entregado la cuchara, crece en 6 meses más de un
11%, y eso en unas elecciones en las que el PP ganó con mayoría absoluta.
Nada
es casual, y nada es gratuito, si el PSOE hubiera sacado en las elecciones
autonómicas los mismos votos que en las generales el PP no hubiera sacado
mayoría absoluta en aquellas. Eso era lo que indicaban las encuestas internas
en el PP, y por eso montó el aquelarre de Sol.
El
campamento se desmontó el 11 de junio, cuando ya se habían efectuado las
elecciones y el PP ya gobernaba en la Comunidad de Madrid. Ya no había que
estar indignado. La milonga que contaron fue: “no nos vamos nos expandimos”.
Urgía tanto dejar expedita la plaza, frente a la que está la sede de la
presidencia de la Comunidad de Madrid, que por megafonía se pedían “manos que
ayuden a desmantelar”.
Sigo
ahora con lo que es más complejo: el estudio de las circunstancias, el análisis
del “ambiente”, que han permitido los
éxitos de Podemos.
Y de ese ambiente dos muestras: el
convencimiento inculcado a la ciudadanía de que Todos los políticos son iguales,
y la campaña periodística contra el bipartidismo, de la que El País fue adalid
Dos campañas instrumentadas, no
espontáneas, que consiguieron su objetivo.
Como opino que la condición
necesaria, aunque no suficiente, para que exista democracia es que existan
partidos políticos, y como en la Constitución Española está escrito: Los partidos
políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y
manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la
participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres
dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y
funcionamiento deberán ser democráticos. Y está escrito tan pronto que lo está en el Título Preliminar, en el
Artículo 6. Está justo antes del artículo que se refiere a los sindicatos. Esa
prioridad en nombrar a los partidos políticos no es gratuita, se le da
prioridad porque el Título Preliminar de la CE es el cimiento sobre el que se
edifica toda la Constitución.
Con
esa opinión, que he manifestado arriba, nadie se debería de extrañar que me
alarmara, porque ese tipo de convencimiento suele ser la base de la
instauración de las dictaduras. Por eso,
el mes de noviembre de 2012, publiqué en el boletín de una asociación de
mayores un editorial de título “Elogio de la Política”, en el que terminaba:
“nuestros políticos son el reflejo de la sociedad española. Los elegimos
nosotros: defendámoslos”.
Y
debemos seguir defendiéndolos porque la semana pasada un tertuliano de
derechas, histérico por la septicemia provocada por la corrupción, que tiene al
borde de la extinción al PP, volvió con
la cantinela: es que todos los políticos son iguales. María Esperanza Sánchez, que
también estaba en la tertulia, le cortó en seco: “los políticos y los
periodistas, como todos, hemos salido por el mismo sitio”.
No
se necesita tener mucho pesquis para darse cuenta de que esa campaña iba contra
el PSOE, basta simplemente con recordar que para los votantes del PP no
consideran políticos a quienes ejercen cargos, los consideran, como
consideraban a Fraga, servidores
públicos.
Si a eso añadimos una terrible
crisis económica, un gobierno, el del PSOE del año 2011, que como en el poema
de Machad no acertaba la mano con la
herida. Que al errar en el diagnóstico de la enfermedad que aquejaba a
España, recetó la medicina equivocada: derechizarse.
En ese ambiente, un partido
nuevo, formado también por políticos - no hay que olvidarlo- , pero, por su
juventud, vírgenes en el ejercicio del poder político, encontraron un terreno roturado,
arado en profundidad, y abonado, en el que la simiente de sus proclamas arraigó
y encepó. Les bastó con el insulto: “PP y PSOE son la casta”; insulto que
igualaba a los dos partidos, lo que decían era: los políticos de esos dos partidos sí que son todos iguales.
La
campaña contra el bipartidismo ha sido una irresponsabilidad. La actual CE se
redactó teniendo in mente el tutti-frutti
de partidos que llevó al desastre a la II
República.
Anteayer
releía los diarios de Azaña de 1932-1933, que se editaron como “Los cuadernos
robados”, y se me volvían a poner los pelos como escarpias ante el disparate
que fue aquel pulular de partidos
políticos, que le dio pie a Franco para abominar del parlamentarismo.
Por
eso las leyes electorales posteriores a la promulgación de la CE tendieron a
potenciar el bipartidismo, utilizando para ello correctores como ley D’Hont. Es
cierto que quedaron aberraciones, que aún se mantienen, que hacen que “cueste
menos votos” un escaño para el PNV, que uno para IU, necesitando este último
partido hasta seis veces más votos. Pero para corregir las aberraciones de un sistema no es necesario acabar con él,
porque, a veces, al tirar el agua de la palangana por la ventana se arroja
también con ella al niño lavado.
Nunca
las campañas son inocentes, por ello coincido con un buen amigo socialista que,
muy perspicaz, escribió un artículo en el que demostraba que el ataque al
bipartidismo solo se producía si gobernaba el PSOE. Y la demostración, si fuera
necesaria, es que ahora El País aboga por un gobierno de coalición entre PP,
Ciutadan’s y PSOE. Si tal improbable circunstancia se consumara Ciutandan’s
sería fagocitado en las primeras elecciones por el PP- lo mismo que les pasó a
los liberales en Alemania- y volveríamos al bipartidismo PP-PSOE, solo que esta
vez bendecido por El País y otros medios.
Podemos
se benefició de ambas campañas. Le favoreció el ambiente. Si se logra, como se
logró, que los ciudadanos consideraran al bipartidismo una aberración, la
creación de nuevos partidos, con dirigentes jóvenes, hacía que tuvieran
asegurada una buena porción de tarta en las nuevas elecciones.
He
escrito dirigentes jóvenes porque motejar al bipartidismo de “lo de siempre”,
lleva implícita una peyorativa idea de la vetustez de sus dirigentes, esas personas
como los que forman la cúpula del PP, y hasta hace poco formaban la del PSOE. Y
los españoles adoramos a los jóvenes.
En
cuanto a la ética y la estética, empezaré por la estética en homenaje al
fallecido don José María Valverde, quién cuando abandonó su catedra de
Estética, en protesta por la destitución de Aranguren por Franco, dijo este
corto discurso: “Nulla estetica sine etica,
ergo apaga y vámonos”.
Aun cuando la estética
de los militantes de Podemos, le haya hecho decir a Celia Villalobos la
estupidez de los piojos, hay otros políticos que también van de estupendos,
como el que cuando en Ferraz se discutía la posibilidad de llegar a acuerdos de
gobierno con Podemos, les llamó “desharrapados”. Éste cenutrio, o es tan joven
que no conoció la irrupción en el Congreso de los socialistas, y/o es de esos
estúpidos que desconoce que en las Coplas de Jorge Manrique hay un verso: Cómo a nuestro parescer, que matiza y
corrige lo de fue mejor.
Quienes sí conocemos
todo el poema, y conocimos la estética de los socialistas en la Primera
Legislatura, recordamos la estupefacción de los que tenían como hábito el
abrigo Loden -UCD, Coalición Democrática (germen del PP), CyU- al observar a
los socialistas, cuyos hábitos eran: para él trenca, chaqueta de pana, y barba; para ellas moda
“sin sostén” y falda hippie; era la moda universitaria. Comparado con entonces
se puede escribir que la moda de Podemos es también la moda universitaria
actual, y por tanto nadie se debe escandalizar hipócritamente.
En lo referente a la ética personal de sus dirigentes, aunque
han sido acusados por algunos periodistas, de cobrar dinero hasta de Irán, al
no haber podido demostrarlo se han convertido en infundios que desacreditan al
tertuliano que los lanza.
Por ejemplo Inda, que parece poseer el don de la ubicuidad, viene
contando en el diario digital OK Diario, uno de los que se han creado
financiados por el “fondo de reptiles”, la existencia de informes, según los cuales, Podemos habría sido financiado
por Irán y Rusia.
Público, por su parte, denuncia que “La cúpula policial filtra
información a prensa afín para desprestigiar a Podemos y a Pablo Iglesias” y que “el
‘número dos’ de la Policía, el comisario Eugenio Pino, y el comisario José
Villarejo se reunieron con el periodista Eduardo Inda el pasado lunes, con la
intención de preparar la serie de informaciones en las que OK Diario viene
contando la existencia de informes, según los cuales, Podemos habría sido financiado por Irán y Rusia”.
E Inda dijo que en los próximos días iba a publicar los documentos que
demostrarían esa financiación.
Como todo lo anterior se publicó hace más de un mes, e Inda no ha demostrado
nada, y el facundo ministro en funciones del Interior, jefe de los policías, no
ha abierto una investigación sobre la veracidad de que se filtren a la prensa
secretos policiales - es delito penal-, siento que estoy siendo estafado; que
el dinero de mis impuestos se utiliza para actividades delictivas.
Por ello deseo que se forme con rapidez un gobierno que ponga en la
calle al PP y a sus secuaces.
Paso ahora a la ética de partido.
Podemos es marxista, pero de la fracción Groucho; como él, no tienen
empacho en proclamar: “Estos son nuestros principios, si no os gustan tenemos
otros”.
Sin embargo antes de condenarlos por ello, si se desea hacer un estudio
imparcial hay que comparar con la ética de otros partidos. Lo voy a comparar
con la ética del PSOE, en mi opinión el partido con una trayectoria más ética.
En el XXVIII congreso del PSOE, celebrado en el año 1979, su secretario general, señor González Márquez, propuso renunciar al marxismo, que era, desde
su fundación como partido, uno de sus principios fundamentales. Felipe González
al ver rechazada su propuesta dimitió, y en setiembre de ese año se celebró un
Congreso Extraordinario en el que éste fue reelegido y el PSOE abandono los
principios marxistas.
Por tanto todos los partidos evolucionan para ajustarse a la moda
política existente. Empleo la palabra “moda” no en el sentido de tiempo efímero
que esa palabra implica, sino en el estadístico de lo más utilizado,
utilización que puede durar varios años, como ocurrió con el neoliberalismo,
que ha sido la moda política durante casi 30 años.
El objetivo de los partidos políticos es gobernar, aunque en estos meses
estamos oyendo manifestaciones de
algunos dirigentes de partidos políticos que parecen no querer hacerlo.
Pero hay preguntas que los votantes hemos de hacer a Podemos, porque parte de las
líneas básicas de lo que nos han hecho conocer de su programa o es fruto de la
bisoñez, o nos están tratando de engañar.
Prefiero suponer que es infantilismo y no una voluntad de engaño, porque
cuando, por ejemplo, sostienen el “derecho a decidir” no lo completan con el qué decidir. Al no hacerlo, están
obviando que decidir implica elegir entre más de una opción, y que, por tanto
ha de hacerse a los ciudadanos una pregunta con al menos dos opciones. Pero en
esas opciones no cabe con la actual Constitución la de “separarse de España”, y
como Carolina Bescansa está especializada en Derecho Constitucional, no sería
de recibo que Podemos alegase que desconocía está circunstancia.
Por eso don Pedro Sánchez les repitió varia veces que con la actual
correlación de diputados no sumaba, que
es imposible modificar la CE sin contar con el PP. Que se puede lograr
un gobierno con mayoría suficiente para gobernar pero no para aplicar el
programa máximo de Podemos.
Por lo anterior, cuando don Pablo Iglesias Turrión habla del derecho a
decidir, me vienen a la cabeza el título de una comedia: Vamos a contar
mentiras, de Alfonso Paso; y el de una película: El día de los tramposos, de Mankiewicz.
También su programa máximo que quiere someter a España – perdóneseme la
prosopopeya- a una serie de operaciones quirúrgicas en las que extirpar unas
formas sociales e implantar otras, me desazona, porque olvida que, como en el
caso del cuerpo humano, no se pueden hacer según qué operaciones si el paciente está afectado por otras
enfermedades; y España está afectada por su pertenencia a la UE, al Eurogrupo,
y sometida a varias instituciones más, que impiden la cirugía que ellos quieren
hacerle.
Deseo pensar que es su bisoñez, lo que les hace sacralizar el voto,
olvidando que si se vota una estupidez, aunque se realicen mil votaciones
consecutivas, y salga aprobada en todas, seguirá siendo una estupidez.
Por tanto, porque Podemos es de anteayer, y como consecuencia no tenemos
ninguna información, o es aún muy corta, de su capacidad de gobernar, hemos de
juzgarles por sus hechos futuros.
Desde luego no por la actuación, y nunca mejor dicho, de don Pablo
Iglesias Turrión en la sesión de investidura
del pasado día dos, beso incluido. Quizás esa persona desconozca que lo que
hizo se conoce desde el siglo XIX como épater le burgeois, o en español: producir
asombro en el burgués. En este caso los burgueses que quiso epatar eran los
diputados del PP, de UPN, y de FAC.
Lástima que el secretario general de un partido joven, que debiera traernos savia
nueva, se remonte a los llamados poetas malditos como Baudelaire, al siglo XIX;
que se haya retrotraído más de 150 años, y haya hecho bueno el aforismo latino nihil novum sub sole.
Esto es lo que hay hasta ahora; habrá que esperar para ver cuáles son
sus principios. Los próximos meses, y no la historia, juzgarán a Podemos.
Ésta es la radiografía de Podemos. Como los radiólogos, el que este Blog ha escrito no tiene culpa si algún lector advierte un tumor en la misma. He hecho simplemente de notario.
Si algún votante de Podemos se siente ofendido por ella tengo a su disposición todos los documentos que acreditan lo escrito hasta aquí.
Alfredo Sancho Cavo
Si Lenin definió el comunismo
como “soviets más electricidad”, envolviéndose en la imagen de modernidad que daba la electricidad –
entonces una tecnología incipiente- , frente a la imagen medieval que arrojaban
los Zares, Podemos se puede definir como “campañas más TIC”, porque su éxito radica
en el aprovechamiento de dos campañas: Todos los políticos son iguales, y la
realizada contra el bipartidismo; conjuntamente con la utilización magistral de
las TIC, que representan ahora la modernidad tecnológica, como lo fue la
electricidad a primeros del siglo XX.
Podemos
es un partido fundado el 11 de marzo de 2014 – dos años escasos- , pero ocupa
tanto espacio del horizonte mediático que tenemos la percepción equivocada de
que siempre estuvo ahí.
Este
partido, por su corta trayectoria, y por los éxitos comiciales obtenidos, más
parece el resultado de una tesis doctoral realizada por un alumno de la
Facultad de Ciencias Políticas; su afinado mecanismo de relojería para irrumpir
en el mercado político español, parece, dada su perfección, haber sido creado
en el “laboratorio” de la parisina SciencesPo. Lo cual cuadra perfectamente con
los currículos académicos de sus fundadores: Pablo Iglesias Turrión es
Licenciado en Derecho y Doctor en Ciencia Política y de la Administración;
Carolina Bescansa es Doctora en Ciencias Políticas y Sociología; Íñigo Errejón
es Doctor en Ciencias Políticas. Los tres son docentes en la Universidad
Complutense de Madrid.
PABLO IGLESIAS E IÑIGO ERREJÓN
Para intentar llegar a saber cuál
es el espíritu que informa a Podemos es
necesario analizar la ética y la estética que a sus dirigentes caracteriza;
pero también, y no es lo menos importante, las circunstancias que han servido
de terreno abonado para que sus discursos enraícen en el inconsciente colectivo
de los votantes.
Empezaré por lo más simple, que
es la causa de por qué en su utilización de las TIC, y las redes sociales, han
sido, y son, tan eficientes para hacer llegar sus mensajes a los posibles
votantes. Luego abordaré las circunstancias económicas y sociales, es decir, el
ambiente, que había en España cuando Podemos se fundó.
La
mejor manera de juzgar la bondad de algo es la comparación con algo similar.
Voy a compararlo con otra famosa utilización de las redes telefónicas: la del 14
de marzo de 2004 para manifestarse delante de la sede del PP pidiendo la
verdad. El lema utilizado fue: “a la sede del PP, pásalo”. El medio para la
movilización fue el sms, un método imperfecto y caro; imperfecto porque hace doce
años en la agenda del teléfono móvil se podían guardar, como mucho, 100
direcciones, y el sms costaba dinero. Es decir, ese día cada persona solo
accedía a un número muy limitado de receptores, por lo que la difusión era,
también limitada.
Sin
embargo ahora existen los mensajes por WhatsApp, gratuitos, con mucho más
contenido y dirigidos a lo que en el argot se conoce como “Comunidad”, que no
es otra cosa que un conjunto de personas que tienen entre sí afinidades y
gustos similares - todas las tecnologías tienen su argot-; los teléfonos de su “Comunidad”
los tiene agrupados en su teléfono quien envía el mensaje - están en su agenda telefónica-; le basta
con un solo clic para hacerlo llegar a todos y cada uno de los componentes de la
misma, de forma inmediata y sin coste para el emisor.
Lo
empezaron a utilizar personas jóvenes en su mayoría -mayores de 18 años y
menores de 30, según la clasificación de la ONU- que emplearon, a partir del año 2010, esa aplicación para hacer quedadas
Este
medio de comunicación, que se inició en el año 2009, ha tenido un éxito tan enorme
que se calcula que hoy día lo utilizan 700 millones de usuarios, la mayoría personas
jóvenes. El gran mérito de Podemos ha sido darse cuenta del enorme potencial de
difusión que encierran los WhatsApp, y el resto de las redes sociales
En
cada colectivo de personas hay las que en marketing se conocen como nodos virales, es decir personas que se apresuran
a hacer conocer a otras las noticias que ellas conocen; tal cosa lo vemos continuamente
en los mensajes por Internet. La “Comunidad” es un colectivo que puede alcanzar
las 1.000 personas o más; estudios realizados calculan que el 10 % de las
personas somos potencialmente nodos
virales. Se comprende entonces la eficacia de esta forma de difusión; es
suficiente con que los nodos virales tengan
100 direcciones de WhatsApp, para que crezca exponencialmente la difusión del
mensaje.
Podemos,
llama “Círculos” a sus “Comunidades”.
Otro de los éxitos de Podemos ha
sido el de aprovechar al máximo otra rama importante de las TIC: la audiovisual. La posibilidad de
transmitir vídeos, y de enviarlos por internet, o de publicarlo en las redes
sociales como por ejemplo en “You Tube”,
multiplica la exposición al público de los protagonistas de esos vídeos; los
hace “conocidos”.
Esta
exposición al público, en algunos casos sobreexposición, debe ser adictiva,
porque lo estamos viendo continuamente; hace años eran las llamadas folclóricas
las que hablaban de “ese público que tanto me quiere”, pero hora son los
políticos.
Un
caso paradigmático fue el del 15-M, en el que una noticia iniciada por menos de
un millar de personas, alcanzó proporciones europeas de difusión, cuasi
mundiales.
Quizás por eso el secretario
general de Podemos ha dado hace días la impresión de querer apropiarse de la paternidad del movimiento
15-M. Pero él no fue el que llevó el megáfono, ni el que lo utilizó. Sí que
intentó posteriormente que se integrasen en Podemos los
promotores de la protesta.
Quienes se subieron a un camión
en la puerta del Sol, y utilizaron el megáfono, fueron Jon Aguirre Such, que es
el señor de la fotografía, y Fabio Gándara.
JON AGUIRRE SUCH EN LA PUERTA DEL SOL
Es posible que el señor Iglesias
Turrión desconozca lo que fue el 15-M, si así fuera ya es hora de que lo
conozca, porque el 15-M fue una manipulación de los indignados; como dice el
señor Aguirre Such: la gente, al
contrario que en el 15-M, ya sabe de qué va, lo que implícitamente es confesar que
el 15-M la gente no sabía de qué iba.
Fue una manipulación de la indignación que sentían la mayoría de las personas,
y que con la difusión en los medios del libro de Stéphane Hessel, ¡Indignaos!, y las apariciones de su autor
en televisión, arrastraron a muchas personas de buena fe.
El
domingo 15-M hubo una manifestación en la Puerta del Sol, a la que asistí y hubo
18 detenidos. En esa manifestación coincidí con muchos socialistas que
abominaban de la política del equipo de gobierno de Zapatero, escorado
totalmente a la derecha. El lunes 16-M unas 700 personas se manifestaron en Sol
por las detenciones, y entonces el megáfono fue útil: se decidió acampar en Sol
indefinidamente.
Y
Aguirre Such salió en portada en Times, y en Le Monde, y en L’Express.
La
Policía Municipal de la alcaldesa Botella no intervino, y dejó que siguiera la
acampada. Quizás lo permitiera porque el 22 de mayo, la semana siguiente, se
celebraban elecciones municipales y autonómicas.
Quizás
por esa misma razón Aguirre, tan aguerrida siempre, no protestó del escrache a
los comerciantes de la Puerta del Sol.
Las
pruebas del algodón son la comparación de los resultados del PP y el PSOE en
las elecciones locales del 22 de mayo, y las generales del 20 N, seis meses
después, y la fecha del desmantelamiento del campamento en Sol.
Partido
|
Elección
|
Votos
|
Elección
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Votos
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En %
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PP
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Autonómicas
2011
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1.548.306
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Generales
2011
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1.737.688
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+ 189.582
|
12,2
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PSOE
|
Autonómicas
2011
|
786.297
|
Generales
2011
|
875.044
|
+ 88.747
|
11,2
|
Milagrosamente
un PSOE cuyo gobierno había entregado la cuchara, crece en 6 meses más de un
11%, y eso en unas elecciones en las que el PP ganó con mayoría absoluta.
Nada
es casual, y nada es gratuito, si el PSOE hubiera sacado en las elecciones
autonómicas los mismos votos que en las generales el PP no hubiera sacado
mayoría absoluta en aquellas. Eso era lo que indicaban las encuestas internas
en el PP, y por eso montó el aquelarre de Sol.
El
campamento se desmontó el 11 de junio, cuando ya se habían efectuado las
elecciones y el PP ya gobernaba en la Comunidad de Madrid. Ya no había que
estar indignado. La milonga que contaron fue: “no nos vamos nos expandimos”.
Urgía tanto dejar expedita la plaza, frente a la que está la sede de la
presidencia de la Comunidad de Madrid, que por megafonía se pedían “manos que
ayuden a desmantelar”.
Sigo
ahora con lo que es más complejo: el estudio de las circunstancias, el análisis
del “ambiente”, que han permitido los
éxitos de Podemos.
Y de ese ambiente dos muestras: el
convencimiento inculcado a la ciudadanía de que Todos los políticos son iguales,
y la campaña periodística contra el bipartidismo, de la que El País fue adalid
Dos campañas instrumentadas, no
espontáneas, que consiguieron su objetivo.
Como opino que la condición
necesaria, aunque no suficiente, para que exista democracia es que existan
partidos políticos, y como en la Constitución Española está escrito: Los partidos
políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y
manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la
participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres
dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y
funcionamiento deberán ser democráticos. Y está escrito tan pronto que lo está en el Título Preliminar, en el
Artículo 6. Está justo antes del artículo que se refiere a los sindicatos. Esa
prioridad en nombrar a los partidos políticos no es gratuita, se le da
prioridad porque el Título Preliminar de la CE es el cimiento sobre el que se
edifica toda la Constitución.
Con
esa opinión, que he manifestado arriba, nadie se debería de extrañar que me
alarmara, porque ese tipo de convencimiento suele ser la base de la
instauración de las dictaduras. Por eso,
el mes de noviembre de 2012, publiqué en el boletín de una asociación de
mayores un editorial de título “Elogio de la Política”, en el que terminaba:
“nuestros políticos son el reflejo de la sociedad española. Los elegimos
nosotros: defendámoslos”.
Y
debemos seguir defendiéndolos porque la semana pasada un tertuliano de
derechas, histérico por la septicemia provocada por la corrupción, que tiene al
borde de la extinción al PP, volvió con
la cantinela: es que todos los políticos son iguales. María Esperanza Sánchez, que
también estaba en la tertulia, le cortó en seco: “los políticos y los
periodistas, como todos, hemos salido por el mismo sitio”.
No
se necesita tener mucho pesquis para darse cuenta de que esa campaña iba contra
el PSOE, basta simplemente con recordar que para los votantes del PP no
consideran políticos a quienes ejercen cargos, los consideran, como
consideraban a Fraga, servidores
públicos.
Si a eso añadimos una terrible
crisis económica, un gobierno, el del PSOE del año 2011, que como en el poema
de Machad no acertaba la mano con la
herida. Que al errar en el diagnóstico de la enfermedad que aquejaba a
España, recetó la medicina equivocada: derechizarse.
En ese ambiente, un partido
nuevo, formado también por políticos - no hay que olvidarlo- , pero, por su
juventud, vírgenes en el ejercicio del poder político, encontraron un terreno roturado,
arado en profundidad, y abonado, en el que la simiente de sus proclamas arraigó
y encepó. Les bastó con el insulto: “PP y PSOE son la casta”; insulto que
igualaba a los dos partidos, lo que decían era: los políticos de esos dos partidos sí que son todos iguales.
La
campaña contra el bipartidismo ha sido una irresponsabilidad. La actual CE se
redactó teniendo in mente el tutti-frutti
de partidos que llevó al desastre a la II
República.
Anteayer
releía los diarios de Azaña de 1932-1933, que se editaron como “Los cuadernos
robados”, y se me volvían a poner los pelos como escarpias ante el disparate
que fue aquel pulular de partidos
políticos, que le dio pie a Franco para abominar del parlamentarismo.
Por
eso las leyes electorales posteriores a la promulgación de la CE tendieron a
potenciar el bipartidismo, utilizando para ello correctores como ley D’Hont. Es
cierto que quedaron aberraciones, que aún se mantienen, que hacen que “cueste
menos votos” un escaño para el PNV, que uno para IU, necesitando este último
partido hasta seis veces más votos. Pero para corregir las aberraciones de un sistema no es necesario acabar con él,
porque, a veces, al tirar el agua de la palangana por la ventana se arroja
también con ella al niño lavado.
Nunca
las campañas son inocentes, por ello coincido con un buen amigo socialista que,
muy perspicaz, escribió un artículo en el que demostraba que el ataque al
bipartidismo solo se producía si gobernaba el PSOE. Y la demostración, si fuera
necesaria, es que ahora El País aboga por un gobierno de coalición entre PP,
Ciutadan’s y PSOE. Si tal improbable circunstancia se consumara Ciutandan’s
sería fagocitado en las primeras elecciones por el PP- lo mismo que les pasó a
los liberales en Alemania- y volveríamos al bipartidismo PP-PSOE, solo que esta
vez bendecido por El País y otros medios.
Podemos
se benefició de ambas campañas. Le favoreció el ambiente. Si se logra, como se
logró, que los ciudadanos consideraran al bipartidismo una aberración, la
creación de nuevos partidos, con dirigentes jóvenes, hacía que tuvieran
asegurada una buena porción de tarta en las nuevas elecciones.
He
escrito dirigentes jóvenes porque motejar al bipartidismo de “lo de siempre”,
lleva implícita una peyorativa idea de la vetustez de sus dirigentes, esas personas
como los que forman la cúpula del PP, y hasta hace poco formaban la del PSOE. Y
los españoles adoramos a los jóvenes.
En
cuanto a la ética y la estética, empezaré por la estética en homenaje al
fallecido don José María Valverde, quién cuando abandonó su catedra de
Estética, en protesta por la destitución de Aranguren por Franco, dijo este
corto discurso: “Nulla estetica sine etica,
ergo apaga y vámonos”.
Aun cuando la estética
de los militantes de Podemos, le haya hecho decir a Celia Villalobos la
estupidez de los piojos, hay otros políticos que también van de estupendos,
como el que cuando en Ferraz se discutía la posibilidad de llegar a acuerdos de
gobierno con Podemos, les llamó “desharrapados”. Éste cenutrio, o es tan joven
que no conoció la irrupción en el Congreso de los socialistas, y/o es de esos
estúpidos que desconoce que en las Coplas de Jorge Manrique hay un verso: Cómo a nuestro parescer, que matiza y
corrige lo de fue mejor.
Quienes sí conocemos
todo el poema, y conocimos la estética de los socialistas en la Primera
Legislatura, recordamos la estupefacción de los que tenían como hábito el
abrigo Loden -UCD, Coalición Democrática (germen del PP), CyU- al observar a
los socialistas, cuyos hábitos eran: para él trenca, chaqueta de pana, y barba; para ellas moda
“sin sostén” y falda hippie; era la moda universitaria. Comparado con entonces
se puede escribir que la moda de Podemos es también la moda universitaria
actual, y por tanto nadie se debe escandalizar hipócritamente.
En lo referente a la ética personal de sus dirigentes, aunque
han sido acusados por algunos periodistas, de cobrar dinero hasta de Irán, al
no haber podido demostrarlo se han convertido en infundios que desacreditan al
tertuliano que los lanza.
Por ejemplo Inda, que parece poseer el don de la ubicuidad, viene
contando en el diario digital OK Diario, uno de los que se han creado
financiados por el “fondo de reptiles”, la existencia de informes, según los cuales, Podemos habría sido financiado
por Irán y Rusia.
Público, por su parte, denuncia que “La cúpula policial filtra
información a prensa afín para desprestigiar a Podemos y a Pablo Iglesias” y que “el
‘número dos’ de la Policía, el comisario Eugenio Pino, y el comisario José
Villarejo se reunieron con el periodista Eduardo Inda el pasado lunes, con la
intención de preparar la serie de informaciones en las que OK Diario viene
contando la existencia de informes, según los cuales, Podemos habría sido financiado por Irán y Rusia”.
E Inda dijo que en los próximos días iba a publicar los documentos que
demostrarían esa financiación.
Como todo lo anterior se publicó hace más de un mes, e Inda no ha demostrado
nada, y el facundo ministro en funciones del Interior, jefe de los policías, no
ha abierto una investigación sobre la veracidad de que se filtren a la prensa
secretos policiales - es delito penal-, siento que estoy siendo estafado; que
el dinero de mis impuestos se utiliza para actividades delictivas.
Por ello deseo que se forme con rapidez un gobierno que ponga en la
calle al PP y a sus secuaces.
Paso ahora a la ética de partido.
Podemos es marxista, pero de la fracción Groucho; como él, no tienen
empacho en proclamar: “Estos son nuestros principios, si no os gustan tenemos
otros”.
Sin embargo antes de condenarlos por ello, si se desea hacer un estudio
imparcial hay que comparar con la ética de otros partidos. Lo voy a comparar
con la ética del PSOE, en mi opinión el partido con una trayectoria más ética.
En el XXVIII congreso del PSOE, celebrado en el año 1979, su secretario general, señor González Márquez, propuso renunciar al marxismo, que era, desde
su fundación como partido, uno de sus principios fundamentales. Felipe González
al ver rechazada su propuesta dimitió, y en setiembre de ese año se celebró un
Congreso Extraordinario en el que éste fue reelegido y el PSOE abandono los
principios marxistas.
Por tanto todos los partidos evolucionan para ajustarse a la moda
política existente. Empleo la palabra “moda” no en el sentido de tiempo efímero
que esa palabra implica, sino en el estadístico de lo más utilizado,
utilización que puede durar varios años, como ocurrió con el neoliberalismo,
que ha sido la moda política durante casi 30 años.
El objetivo de los partidos políticos es gobernar, aunque en estos meses
estamos oyendo manifestaciones de
algunos dirigentes de partidos políticos que parecen no querer hacerlo.
Pero hay preguntas que los votantes hemos de hacer a Podemos, porque parte de las
líneas básicas de lo que nos han hecho conocer de su programa o es fruto de la
bisoñez, o nos están tratando de engañar.
Prefiero suponer que es infantilismo y no una voluntad de engaño, porque
cuando, por ejemplo, sostienen el “derecho a decidir” no lo completan con el qué decidir. Al no hacerlo, están
obviando que decidir implica elegir entre más de una opción, y que, por tanto
ha de hacerse a los ciudadanos una pregunta con al menos dos opciones. Pero en
esas opciones no cabe con la actual Constitución la de “separarse de España”, y
como Carolina Bescansa está especializada en Derecho Constitucional, no sería
de recibo que Podemos alegase que desconocía está circunstancia.
Por eso don Pedro Sánchez les repitió varia veces que con la actual
correlación de diputados no sumaba, que
es imposible modificar la CE sin contar con el PP. Que se puede lograr
un gobierno con mayoría suficiente para gobernar pero no para aplicar el
programa máximo de Podemos.
Por lo anterior, cuando don Pablo Iglesias Turrión habla del derecho a
decidir, me vienen a la cabeza el título de una comedia: Vamos a contar
mentiras, de Alfonso Paso; y el de una película: El día de los tramposos, de Mankiewicz.
También su programa máximo que quiere someter a España – perdóneseme la
prosopopeya- a una serie de operaciones quirúrgicas en las que extirpar unas
formas sociales e implantar otras, me desazona, porque olvida que, como en el
caso del cuerpo humano, no se pueden hacer según qué operaciones si el paciente está afectado por otras
enfermedades; y España está afectada por su pertenencia a la UE, al Eurogrupo,
y sometida a varias instituciones más, que impiden la cirugía que ellos quieren
hacerle.
Deseo pensar que es su bisoñez, lo que les hace sacralizar el voto,
olvidando que si se vota una estupidez, aunque se realicen mil votaciones
consecutivas, y salga aprobada en todas, seguirá siendo una estupidez.
Por tanto, porque Podemos es de anteayer, y como consecuencia no tenemos
ninguna información, o es aún muy corta, de su capacidad de gobernar, hemos de
juzgarles por sus hechos futuros.
Desde luego no por la actuación, y nunca mejor dicho, de don Pablo
Iglesias Turrión en la sesión de investidura
del pasado día dos, beso incluido. Quizás esa persona desconozca que lo que
hizo se conoce desde el siglo XIX como épater le burgeois, o en español: producir
asombro en el burgués. En este caso los burgueses que quiso epatar eran los
diputados del PP, de UPN, y de FAC.
Lástima que el secretario general de un partido joven, que debiera traernos savia
nueva, se remonte a los llamados poetas malditos como Baudelaire, al siglo XIX;
que se haya retrotraído más de 150 años, y haya hecho bueno el aforismo latino nihil novum sub sole.
Esto es lo que hay hasta ahora; habrá que esperar para ver cuáles son
sus principios. Los próximos meses, y no la historia, juzgarán a Podemos.
Ésta es la radiografía de Podemos. Como los radiólogos, el que este Blog ha escrito no tiene culpa si algún lector advierte un tumor en la misma. He hecho simplemente de notario.
Si algún votante de Podemos se siente ofendido por ella tengo a su disposición todos los documentos que acreditan lo escrito hasta aquí.
Alfredo Sancho Cavo

