jueves, 29 de enero de 2015

La crisis actual está afectando a la salud psíquica de las personas mayores

Pedro Vázquez Bomati


La crisis económica no afecta solo a los desempleados (que también), sino que lo hace de manera muy
directa, a la salud psíquica de las personas mayores.
Hoy en día, las personas mayores deben dedicar una buena parte de sus ingresos (y también de sus
ahorros, logrados a lo largo de los años con grandes sacrificios), en apoyar a sus hijos con sus familias,
desahuciados, sin trabajo y sin hogar, mientras que por otra parte, ven que no les llegan las ayudas a
las que tienen derecho, en caso de que sean dependientes.
Y todo esto genera una situación de estrés, depresión o estados de ansiedad, que desemboca en un
grave impacto psicosocial y emocional, que incide en su calidad de vida. Ya se calcula que cerca de un
5% de las personas mayores en España, sufren depresión o algún problema psíquico (patologías ansiosas
causadas por el exceso de demanda de su entorno familiar).
La crisis afecta a la salud síquica y física de las personas mayores,
En una edad en la que deberían poder disfrutar de su jubilación, muchas personas se ven obligadas a la
asunción de excesivas responsabilidades como el cuidado continuo de los nietos (los abuelos españoles
son los que más cuidan a los niños de sus hijos en toda Europa) y hay que tener en cuenta que para
una persona de 70 u 80 años puede resultar muy agotador, física y psicológicamente, ocuparse de
sus nietos (llevarlos y recogerlos del colegio o guardería, estar con ellos en el parque y darles de comer,
entre otros.
Sufren directamente las consecuencias de la crisis económica en su bolsillo porque han perdido poder
adquisitivo, o se ven en la coyuntura de hacer frente a nuevos gastos, como la manutención de sus
hijos y nietos.
La gran mayoría de padres que trabajan deben optar por las guarderías para el cuidado de sus bebés,
pues es difícil la conciliación familiar con los horarios laborales que hoy imponen las empresas. Y es
que evitar la guardería supone un ahorro, nada despreciable, aunque sea a costa de los abuelos, para
quienes supone problemas asociados.
Pero sin duda, una de las consecuencias económicas y psicológicas más duras de la crisis es perder
la vivienda al haber avalado a sus hijos por la concesión de un préstamo que no han podido pagar.
Y el verdadero drama llega cuando se ven obligados abandonar su vivienda. Algo que, por desgracia,
ocurre con más frecuencia de lo debido por falta de medidas del Gobierno actual (y el anterior), y la
incomprensión del Sector Financiero (bancos, Cajas, Financieras, etc.), problema que hay que solucionar
ya con una modificación en profundidad de la Ley Hipotecaria o buscando otras soluciones a estudiar.
La depresión es el trastorno mental más frecuente en los ancianos, sobre todo, en las ancianas.
Muchos médicos de atención primaria juzgan la depresión geriátrica como un trastorno muy difícil de
identificar, por el hecho de que abarca múltiples formas de presentación, se confunda a menudo con la
demencia y pasa socialmente desapercibida como un achaque más, propio de la tercera edad, cuando
en realidad no forma parte del proceso normal de envejecimiento.

miércoles, 28 de enero de 2015





OPCIONES POLÍTICAS ACTUALES Y DE INMEDIATO FUTURO.

Desde la transición los españoles hemos podido votar a muchos partidos pero casi siempre nos hemos repartido en mas del 80 % en dos: UCD y PSOE, POSE  y AP y posteriormente entre PSOE y PP.
Los últimos acontecimientos políticos y económicos han dado lugar a una reacción de los ciudadanos que se reflejó en Noviembre de 2011 en una victoria absoluta del PP que ilusionó a algunos ingenuos y un rechazo al parido (PSOE) que gobernaba al estallar la crisis y su falta de reacción.

A partir de ese momento se desencadena una nueva circunstancia que era antigua pero permanecía más o menos oculta y agazapada:
La CORRUPCIÓN de muchos dirigentes y el afloramiento de una epidemia de INDECENCIA en las capas altas de muchos grupos sociales.

Si a todo ello se une unos medios de comunicación que ven que una de las manera de aprovechar todo ello para ganar lectores o  audiencia es airearlo y alentarlo acabamos llegando a la situación actual: el desprestigio de la política  (de los políticos), el desinterés de los ciudadanos por lo que puedan decir o hacer los políticos que gobiernan e incluso los que les hacen oposición en los distintos parlamentos y la falta de credibilidad de los que hablan o actúan y de fe en los que le oyen o ven.

Y con este panorama nos vemos en el año 2015 y por imperativo de los calendarios electorales se nos presentan una serie de elecciones que debemos utilizar para cambiar y mejorar la situación del país y la de sus ciudadanos y sin embargo el disgusto, la decepción, la indignación que llega a ser el popular cabreo  hacen que muchos españoles digan la clásica muletilla TODOS SON IGUALES y me dan ganas de no votar a nadie y olvidarse de estos problemas y dedicarse a defenderse como sea sin esperar nada de los dirigentes.

En estas circunstancias aparece un grupo político que apoyándose en las protestas del 15-M y otras posteriores se aglutina alrededor de unos profesores universitarios jóvenes y acaban fundando un partido político que con el nombre de PODEMOS se presentan a las elecciones al parlamento europeo y de forma sorprendente, incluso para ellos mismos, consiguen cinco diputados y con ese bagaje se ven capaces de saltar a la lucha electoral e incluso aspiran a ganar el poder en las siguientes elecciones  generales de Noviembre o Diciembre de 2015.

Desde su punto de vista esa posibilidad solo se puede alcanzar denunciando  y remarcando la PODREDUMBRE  e INDECENCIA de los poderes políticos y esa denuncia tiene tal éxito que su popularidad asciende vertiginosamente y a pesar de su absoluta inexperiencia en ningún  ámbito de poder y gobierno y de una enorme inconcreción en sus propuestas  y muchos más ciudadanos de lo que lógicamente se podría esperar les siguen apoyando y las encuestas de todo signo les continúan situando con capacidad para disputas el poder a los partidos establecidos a lo largo de casi 40 años.
Utilizan herramientas como considerar CASTA, en la mas negativa de sus acepciones, a los dirigentes de los partidos asentados y que tiene o han tenido algún poder y prometen una limpieza con cambios legislativos tan absolutos como la catarsis de abrir un periodo constituyente
Ante esta situación esos partidos establecidos no son capaces de mirarse sus vergüenzas y lo que hacen es sacar y acentuar las vergüenzas de los recién llegados para poder decir al electorado que esos también son CASTA y así estamos.

Y ahora nos toca a los ciudadanos decidir a quien dar nuestra confianza para que saque al país del agujero en que se encuentra y el asunto se presenta difícil.
El partido PODEMOS no parece estar en condiciones de, sin la más mínima experiencia, gobernar un país de 47 millones pero sus planteamientos y el apoyo que ha conseguido en las encuestas ha debilitado más a los partidos de izquierda puesto que el PP ya se encontraba muy debilitado por sus mentiras, corrupción galopante y una situación económica que ha mejorado para afianzar todavía más a las élites y solidificar la desigualdad.

Si la izquierda quiere apoyarse en planteamientos éticos y no solo en la ambición de alcanzar el poder debería entender que esa masa electoral que todavía se interesa por PODEMOS cuando deje de interesarse en ellos y acepte que no son los gobernantes adecuados no volverá al redil de los partidos tradicionales de izquierda.
Esa izquierda honesta, solidaria y generosa y cuyos militantes o partidarios suelen votar a los partidos tradicionales: PSOE o IU se ve en estos momentos políticamente abandonada y aunque no se vea afectada de forma directa y personal la citada solidaridad y generosidad le hace indignarse y se desespera al ver que el hundimiento del nivel de vida general de los ciudadanos se va extendiendo entre todos nosotros para que nos parezca inevitable.

Es lógico  pues los que se sienten personalmente agredidos por los poderes del capitalismo insaciable y los que se sienten preocupados y solidarios con ellos al no ver una reacción eficaz contra todas estas injusticias escuche y valore a todo aquel que lance un mensaje de rebeldía contra todo lo que le indigna de tal forma que le lleve a algo que se acerca a la auténtica ira.

Y aquí nos aparece PODEMOS  y mientras algunos pretendemos escuchar las críticas a esta asquerosa situación y sus ideas para acabar con la misma, los partidarios de los políticos que de una forma mayor o menor  han tenido responsabilidad de ella se aprestan, no a hacer la misma crítica y aportar sus soluciones, sino a buscar con ahínco en el  historial mas recóndito de sus representantes para ver si tienen defectos y airearlos para derribarlos del pequeño escalón que habían osado subir y con ello decirnos que no debemos buscar a nadie que quiera e incluso pueda hacer algo distinto a los de siempre. Que nos conformemos con las ideas de siempre, que cambiemos las caras para que tengan menos arrugas, que aceptemos una situación en que la política deja sus responsabilidades en manos de la Justicia y con el mayor descaro y cinismo responden a cualquier comentario que les deje en evidencia que sus actos eran legales aunque estuviera  fuera de la EÉTICA  y la DECENCIA.

Me gustaría que quedara claro que si la defensa de la ETICA y la DECENCIA  hay que hacerla dejando de votar a los de siempre y arriesgando su opción hacia los que no tienen una historia de la que arrepentirse y expresan buenos deseos,  habrá muchos ciudadanos que por ETICA , por IRA o por desesperación les apoyarán.

sábado, 17 de enero de 2015

El 25 de enero elecciones generales en Grecia.

10.01.2015

Fernando Magro

Seguramente nunca unas elecciones en otro país europeo tengan tanto interés
para la política española como las que van a tener lugar en Grecia dentro de 15
días.
Es frecuente prestar atención especial a las elecciones en EEUU por su clara
influencia en el resto del mundo y por su espectacularidad y larga preparación.
Pero que se preste mucha atención a las elecciones en Grecia, un país
pequeño y periférico de la UE, con poco más de 11 millones de habitantes y
con un PIB aproximado al 2 por ciento del total de la UE es singular.
La crisis que ya cumple seis años seguramente ha hecho más pequeña a
Europa y especialmente a la zona euro y, aún más singularmente, a los países
del sur de Europa que la están padeciendo con una intensidad y dureza
inexplicable en un entorno que debería ser de solidaridad y no de buenos y
malos, de cumplidores y de despilfarradores, de hormigas y de cigarras.
Seguramente a Grecia, junto al ahora olvidado Chipre, seguidos de cerca de
Portugal, Irlanda y España, les ha tocado lo más duro del ajuste y las cifras que
reflejan el rescate de Grecia son escalofriantes: 25% de su PIB perdido; paro
superior al 27% y del 50% entre los jóvenes; deterioro casi irreversible de los
servicios públicos esenciales; privatizaciones; copagos insoportables por los
más necesitados; despidos muy numerosos de empleados públicos; bajadas de
las pensiones; subidas de impuestos. Y todo ello para conseguir un descenso
poco significativo del déficit primario y con un crecimiento desbocado del a
deuda pública consecuencia de que el reciente y débil crecimiento no da para
todo.
Y en este entorno, que para la troika es de éxito, se van a celebrar las
elecciones anticipadas derivadas de una poca explicada y justificada acción del
presidente Samarás.
Una sociedad en que una parte importante está harta, desengañada,
desesperanzada, indignada y dual va a decidir entre más austeridad y dolor o
dignidad y autonomía para decidir, con responsabilidad, su futuro en un club de
valores formales de democracia, estado de derecho, no injerencia, solidaridad y
respeto mutuo.
Antecedentes.
Desde que se convocaron las elecciones anticipadas y con unos sondeos que
ya vienen indicando desde hace tiempo que muchos griegos están hartos del
ajuste y rescate al que se les ha sometido y quieren y precisan un cambio
radical, han saltado las alarmas porque esa opción de cambio político se
concreta en un partido de la izquierda como Syriza, encabezado por un líder
como Alexis Tsipras cuyo discurso es bien conocido porque se presentó con él
a las elecciones de 2012. Cuestionamiento de la deuda, de su estructura, de su
generación y de su abordaje, como elemento más significativo. Recuperación
de derechos perdidos por los trabajadores y las clases medias, Atención a los
más necesitados de forma urgente para hacer frente a una pobreza intolerable.
Las reacciones de las instituciones de la troika han sido desde ese momento
increíbles y sorprendentes. Descalificación de Syriza y de Tsipras. Miedo a
raudales transmitido a la sociedad griega a través de claras y rotundas
amenazas de expulsión del euro y, con ello, prácticamente de la UE. A eso se
han unido todas las voces de la derecha europea con mayor o menor
intensidad incluidas, como no, las del gobierno español.
Desde que la crisis comenzó no se había asistido a un lamentable espectáculo
antidemocrático como el que se está viviendo en estos días. Ahora parece que
alguien ha reaccionado y ha analizado que esos ataques a la independencia, a
la autonomía y a la dignidad de los griegos pueden ser contraproducentes y se
han suavizado los términos. Ya no se plantea la salida del euro ni del club, ya
se habla de hablar, de negociar, de buscar fórmulas, sí a los griegos se les
ocurre, aunque siempre en mala hora, votar a un partido izquierdista, casi
antisistema y comunista como Syriza, que se atreve a cuestionar el dogma:
reconsiderar la deuda.
El caso desde España.
Estas elecciones se miran con interés especial desde España porque la
situación, con ser distinta, tiene lamentablemente puntos en común. En España
no se ha producido un rescate, se dice, pero ¿qué ha sido si no lo que ha
ocurrido con la banca? 100.000 M€, no es una minucia. Las cifras de paro
próximas al 25% son las segundas después de las griegas. Los recortes en los
servicios públicos sanitarios y educativos ahí están, como los nuevos copagos
farmacéuticos de los pensionistas; la radical reforma laboral, que ha laminado
la negociación colectiva y gran parte de los derechos de los trabajadores no
envidia a la griega. El crecimiento de la deuda pública también ahí está. Cerca
del 100 del PIB desde el 70 en 2011, aunque la griega supere el 170 del PIB.
España sigue con un déficit mayor que el griego. La desigualdad y su
crecimiento han sido mayores que en Grecia. Los índices de pobreza de la
población en general y de la infancia en particular son alarmantes. Y,
seguramente, como consecuencia de todo ello, de esa grieta tremenda en
derechos, en libertades y en desigualdad se ha introducido un malestar
ciudadano que parece que puede expresarse a través también de un partido
nuevo y que hace planteamientos que algunos consideran próximos o similares
a los de Syriza: Podemos, que sorprendió a propios y extraños en las
elecciones europeas de mayo y mantiene en continuo crecimiento su presencia
a través de todos las encuestas.
Seguramente ahí es donde está el interés.
Podemos también cuestiona la deuda. Plantea auditarla casi en la misma línea
que Syriza y también coincide en otros planteamientos frente a Europa, y
también en España 2015 va a ser un año electoral, aún más intenso que en
Grecia. Hay por tanto similitudes de mucha trascendencia y realidad entre
Grecia y España aunque haya que afirmar constantemente, para estar en lo
políticamente correcto, que Grecia no es España y ello dicho con el suficiente
énfasis de superioridad a favor de España.
El 25 de enero por la noche.
En primer lugar hay que afirmar que se estará muy atento a los resultados, que
solo pueden ser realmente dos: o gana Tsipras y con el sistema electoral
griego es el encargado de formar gobierno, o gana Nueva Democracia;
Samarás, de nuevo.
Por supuesto que ni a uno ni a otro le será fácil ganando, la formación de
gobierno, pero desde luego se le ayudará desde fuera mucho más a Samarás
que a Tsipras, aunque el final sea el mismo, uno u otro al frente del gobierno
griego.
Opción Tsipras.
Será bienvenida por los progresistas españoles. Lamentablemente lo será
seguramente en menor intensidad que lo sería sino estuviera presente
Podemos. Es preciso matizar esta observación. Para Podemos lo que ocurra
en Grecia es claramente un elemento de referencia pero significará que a partir
de ese momento el marcaje, las descalificaciones y el miedo a su consolidación
por parte de la derecha española y, sobre todo europea, se va a intensificar, lo
que presumiblemente les lleve a ser discretos en su celebración del resultado
griego. Por las direcciones de IU y del PSOE puede valorarse que ese
resultado beneficia a una mayor consolidación de Podemos y a una mayor
polarización que puede ser de una enorme complejidad gestionar y explicar. Lo
que parece claro para todo lo que está a la izquierda del PP es que la
intensidad de la propaganda del miedo por parte de la derecha, del gobierno y
de sus socios europeos se intensificará, lo que polarizará de forma aún mayor
la actual dualidad política que la gestión de la crisis va a llevar al diseño y
desarrollo de las elecciones municipales y autonómicas de mayo.
Opción Samarás.
Pareciendo hoy lo menos probable puede responder a la eficacia del voto del
miedo que ahora parece buscarse de una manera menos explícita, pero en
modo alguno abandonada. Miedo pero con otros mecanismos de comunicación
menos directos. La derecha europea y sus instituciones que son las que rigen
la Unión, expresarían un gran alivio e inmediatamente verían justificadas y
convalidadas sus políticas de ajuste duro, lo que frenaría cualquier veleidad de
revisión del actual modelo de austeridad. Frenarían aún más a Draghi y sus
planteamientos de compra de deuda soberana y de incremento del balance del
BCE con más liquidez. El gobierno consideraría el resultado como un refuerzo
de sus políticas y la propaganda se incrementaría de forma triunfal contra
posiciones de riesgo como las que puede representar, especialmente,
Podemos. Por supuesto que el efecto estaría por ver y se podría hacer cierto
aquello de que España no es Grecia. Seguramente este resultado, no querido,
aliviaría en cierta manera a Podemos, porque le dejarían algo más tranquilo al
considerarlo más debilitado. El deseo de que esto ocurra por parte del gobierno
es evidente y las últimas apariciones “plásticas” lo ponen de manifiesto. Rajoy
del brazo de Samarás y Cameron en la manifestación de París contra el
terrorismo islamista, y de otra forma, también muy nítida, en las
manifestaciones del ministro Guindos sobre el particular, en la Sexta
entrevistado por Ana Pastor, avisando con dramatismo y cinismo de lo que
pudiera significar cualquier veleidad sobre el pago de la deuda por cualquiera.
Deuda que requerirá una aportación de 240.000 M€ en 2015 para hacer frente
a intereses y amortizaciones y que se dedica, según el ministro, al pago de
pensiones, sanidad, educación, sueldos de funcionarios, dependencia y todo lo
habido y por haber, y que dejarían de aportarnos o lo harían a un mayor coste,
los que ahora creen en España, si alguien planteara la mínima revisión de
pagos. Parece que en España no hay presupuesto y que los impuestos se
gastan en corrupción y no en el pago de los servicios públicos.
El 26 de enero y siguientes.
Partiendo de la opción de que gane en Grecia Syriza y Tsipras logre formar
gobierno, la situación a partir de ese momento no será dramática pero si muy
incómoda para la derecha europea y para la derecha española, en mayor
medida, por las inevitables similitudes negativas con Grecia en determinados
aspectos importantes de las consecuencias de la crisis, especialmente el
desempleo. Lo que se pondría en evidencia es que la ciudadanía en
democracia es soberana y en este caso valiente. Que las presiones y los
brutales ajustes de la crisis tienen y pueden tener respuestas democráticas y
por tanto pacíficas y constructivas, y que otra manera de gestionar la crisis es
posible.
Seguro que se asistiría a una renegociación de las condiciones del rescate
griego y que Grecia se procuraría mantener en el euro y en la UE. Esa
renegociación conduciría presumiblemente a una nueva aportación de liquidez,
menos condicionada, ese tercer rescate, que no sería inferior a 40.00050.000
M€, de los que España debería aportar en la forma que se acordara no menos
del 1013
por ciento; 40006000
M€.
Si este fuera el escenario es claro que constituiría una referencia muy presente
en el debate, ya cada vez más próximo, de las elecciones municipales y
autonómicas, como antesala de las generales de noviembre. Y en ese caso el
debate favorecería las opciones de Podemos que por ello vería incrementada,
aún más, toda la presión sobre sus propuestas y sus riesgos, pero que serían
más difícilmente justificables dado que muchos de los que dicen que están por
votar esta opción, no lo hacen hoy tanto por sus propuestas, sino por lo que
significan de ruptura del “statu quo” bipartidista al que se muestra mucho
pudieran ver, además, en Podemos, una alternativa real para renegociar un
atemperamiento de las intolerables y duras condiciones del ajuste, que por
indicación o mandato de la UE está ejecutando el gobierno del PP, con gusto,
para acoplarlo, además, a su programa máximo.
En ese escenario el resto de la izquierda tendría que hacer con rapidez una
revisión de sus actuales planteamientos. El PSOE también tendría que clarificar
sus posiciones con relación a sus propuestas en relación con la política de
austeridad y estas se acercarían inevitablemente a las de Podemos, con lo que
la búsqueda de las diferencias y distancias con esta nueva fuerza política se
harán cada vez más complejas y pueden verse más como tácticas electorales,
que como creíbles planeamientos estratégicos de gobierno. IU aún lo tendrá
más difícil al no haber formado parte nunca de una opción de gobierno y
representar en estos momentos la parte más débil y de perfiles menos nítidos y
diferenciales con Podemos como fuerza nueva emergente.
Conclusión.
El 25 de enero no va a ser una fecha políticamente indiferente como podría
esperarse de unas elecciones en un pequeño país europeo.
Se trata de una referencia para valorar por vez primera en un país rescatado y
con políticas de especial dureza, la respuesta democrática de la ciudadanía.
Solo hay dos opciones: o la convalidación de esas duras políticas de ajuste
estimuladas por el miedo y la desesperación, o la denuncia de las mismas que
expresen la rabia y la desesperación de una población responsable y madura
que dice basta, y ello, sin rupturas inventadas, sino con seriedad y dignidad
para mantenerse dentro de una Europa que es valorada positivamente, a pesar
de esas políticas insolidarias.
Si el resultado es de denuncia del ajuste y de la opción libre y valiente por una
nueva manera de entender la salida de la crisis, se abren expectativas en esa
dirección en los países del sur europeo que han sido especialmente
maltratados por los acreedores del norte. Portugal y España de forma especial,
pero con referencias nítidas para afrontar los cambios necesarios también en
Italia. En ese escenario ya no se trata de un país que representa al 2 por ciento
del PIB sino de un entorno político, social y económico de especial importancia
para la estabilidad y futuro de la UE en otro entorno de política económica que
valore la importancia de incentivar el crecimiento para luchar activamente
contra el desempleo como principal objetivo por encima de las necesarias y
convenientes consolidaciones presupuestarias.
En todos estos países hay opciones políticas progresistas alternativas para
liderar esa posición de forma coordinada, que es lo que se teme por la mayoría
conservadora europea y, de ahí, el nerviosismo y la preocupación por lo que
pase el 25 de enero den Grecia, como prueba política real y emulable
Sobre la deuda.
Haciendo referencia solo a la deuda pública, ya que si se cuenta la total,
pública y privada, el asunto es más complejo y diferente en los distintos pises
en crisis dentro de la UE, es preciso señalar que no se encuentra a ningún
economista que defienda con argumentos creíbles y constatables que en
países en crisis como los del sur de Europa: Portugal, Grecia, Chipre, España e
incluso Italia, con deudas públicas superiores al 100 de su PIB y con
crecimientos inferiores al 3 por ciento, en el mejor de los casos, y con unas
inflaciones negativas o tendentes a cero, esas deudas puedan pagarse a medio
plazo. Es evidente que ese crecimiento no es suficiente para tener un
presupuesto primario excedentario, una vez descontada la abultada partida de
los intereses de la deuda. Los ingresos tendrían que crecer por encima de los
gastos de forma muy importante y ello a la vez que se mantienen los
compromisos con un mantenimiento básico del estado de bienestar; y eso
requiere un mayor crecimiento que el esperado en esos países. Ese excedente
es el único que pudiera hacer disminuir lentamente la deuda lo que, además,
se vería contrarrestado por el efecto de una inflación negativa como la que se
vislumbra en 2015 y que lo que hace, en términos reales, es incrementar en su
valor matemático el montante de la misma. Sí hay otros muchos economistas,
que ante esta realidad insoslayable, piden un replanteamiento de dicha deuda y
eso solo puede hacerse o aumentando plazos de amortización, o bajando
intereses, o condonando parte de la misma, o mutualizándola, o con una
mezcla de todas esas posibilidades.
Unos muy breves números: Suponiendo que en España en 2015 se crezca al
2.5%, y que se mantiene las condiciones favorables del precio del petróleo, y
que la balanza por cuenta corriente vuelve a ser positiva, del 1.5 del PIB, y que
se crean 300.000 empleos y disminuye el paro en 300.000: así en esas
condiciones poco probables, el déficit público del conjunto de las AAPP para
2015 el gobierno no lo cifraría en menos del 4% del PIB. Con ello, a los 25.000
M€ de crecimiento, aplicándoles una fiscalidad generosa del 40%, se
conseguirían unos ingresos extras de 10.000 M€. Pero con la reforma fiscal se
dejarían de ingresar 4.000 M€. Bajaría el gasto por desempleo en 2.500 M€ y el
déficit de la seguridad social sería de 7000 M€. El resultado final es que la
deuda pública seguiría aumentando en al menos 30.000 M€, (el gobierno
calcula 50.000 M€ en sus cifras de recurso al mercado por parte del Tesoro). Si
la inflación bajara 1 punto, el valor real de esa deuda, se incrementaría en otros
10.000 M€. ¿Alguien cree posible que puedan darse situaciones tan favorables
para amortizar esa deuda? Y todo ello en un entorno en el que el coste medio
de esa deuda sigue bajando una décima anual y se ha colocado en un 3.3%
con lo que sus intereses son ahora 5.000 M€ menos que los de 2014. Hay
otra posibilidad, que la prima de riesgo vuelva a subir y entonces ¿hay alguna
alternativa?
ROBO PURO Y DURO
LA MODIFICACIÓN INJUSTIFICADA DE LA LEY DE PENSIONES

Pedro Vázquez Bomati

Cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero congelo la subida de las
pensiones más altas (elevo hasta un 6% las de menor importe) se mantuvo el
poder adquisitivo de todos los pensionistas, ya que todas las pensiones se
actualizaron con arreglo al IPC del año anterior, tal y como estaba establecido
en el Pacto de Toledo y pese a ello, se organizó un gran revuelo y muchas
personas mayores votaron al Partido Popular, creyendo en el programa engañoso
que presentaron y que no han cumplido.

La hucha de las pensiones

La ¨hucha de las pensiones¨ el fondo de reserva creado para garantizar el cobro
de pensiones por parte de los jubilados españoles, está siendo vaciado y
exprimido de manera frívola, irresponsable y temeraria por el Gobierno de
Mariano Rajoy.
Ese fondo se encuentra en su nivel más bajo de liquidez desde 2007. Después de
las últimas disposiciones se queda con 48.722 millones de euros.
El Gobierno del PP ha sacado nada menos que 24.651 millones desde 2012,
mientras el Gobierno de Zapatero no solo no retiro un solo euro, sino que cuando
dejo el Gobierno, el fondo contaba con 67.000 millones habiéndolo heredado del
Gobierno de Aznar con 12.000 millones.

Pérdida de poder adquisitivo

Los pensionistas han perdido como mínimo un 2,35% de poder adquisitivo desde
2012, ya que las subidas de sus pensiones no han sido capaces de compensar el
aumento de la inflación (solo en el año 2012 el IPC fue del 1,9%) que debería
haberse actualizado para el año 2013, y sobre esa base, aplicar la subida del 2%
para las pensiones más bajas y del 1% para las superiores a 1.000 €, y
siguiendo ese mismo criterio aplicar la subida del 0.25% para 2014 en base a la
última ley aprobada para 2015 y sucesivos
.
La reforma de las pensiones supondrá un tajo de 33.000 millones de euros entre
2014 y 2022 y este ahorro procederá de la aplicación de las dos nuevas
fórmulas previstas por el gobierno: por un lado el nuevo índice de
actualización (que deja de estar ligado al IPC) y por otro el factor de
sostenibilidad que ligara la cuantía de la pensión a la esperanza de vida y se
hará a costa del poder adquisitivo de las personas que cobran pensiones.

El Gobierno ha optado por imponer una reforma que empobrece a los
pensionistas, obviando el acuerdo consensuado entre el anterior gobierno y los
interlocutores sociales.

La nueva ley es injusta e innecesaria

Nace sin apoyo social, sin dialogo y vulnerando el Pacto de Toledo. Únicamente
sirve para rendir pleitesía a las exigencias de la Troika y con la clara intención de
abrir de par en par las puertas a una privatización que solo beneficiara a los de
siempre, Banca y Compañías de Seguros, empobreciendo aún más a los
pensionistas.
Ante este panorama el PSOE, por parte de su Secretario General Pedro
Sánchez, se ha comprometido a que si los ciudadanos le dan su confianza para
volver a gobernar, derogará esta Ley, y lo mismo hará con la Reforma Laboral,
Ley de Sanidad, Ley de Educación, Dependencia, Prepago de Medicamentos,
etc. entre otras que tantos males han traído a la población trabajadora en general
y a los jubilados en particular.

PEQUEÑAS GOTAS PARA ABRIR POLÉMICAS ENTRE TERTULIANOS

Eduardo Segovia

EL CAPITALISMO-gran enemigo de la sociedad trabajadora y honesta- consiguió eliminar como antagonista al COMUNISMO y para que nos olvidemos de este asunto, que nos ha dejado a su merced, se ha centrado en hacernos ver que nuestro enemigo es el islamismo.

Acabo de escuchar a J.C. Rodríguez Ibarra una opinión que me parece razonable y juiciosa. ¿ANTE QUIEN SE MANIFIESTAN LOS DIRIGENTES POLÍTICOS EN PARIS?  Normalmente los ciudadanos que nos sentimos disgustados o agredidos por alguno u otro gobierno o autoridad nos manifestamos para protestar y mostrar esa indignación  como colectivo.
Estos gobernantes  ¿Ante quien protestan, si tienen el máximo poder?  ¿Ante Dios?
A continuación expreso mi opinión:
Si lo que pretenden es demostrar que el mundo no islámico es un bloque frente a los creyentes radicales, eso les  hará sentirse menos comprendidos y crecerá su enfrentamiento y su intolerancia.
El asunto del islamismo (radical en su fe y violento contra el mundo no islámico)  es mucho más grave que  el de las burlas  de una revista satírica sobre sus creencias.
En este caso se produjo un disparatado desequilibrio entre la ofensa y la reacción.
En el mundo más cercano yo he sido testigo de  broncas violentísimas originadas por un insulto y nadie ha defendido que el insultado debía aceptar el insulto y responder con moderación. El insulto era insulto y no había libertad de expresión que lo amparase pero si el insultado se pasa en la respuesta la ley le castiga.
Si una revista insulta a las creencias de alguien el insultado puede responder de forma análoga y si pretende vengarse según su criterio y de forma violenta se le aplica la ley pero eso no quiere decir que tenga que aceptar con una sonrisa lo que considera un insulto.
En el caso de asuntos entre religiones y civilizaciones no podemos esperar que los creyentes extremados vayan a denunciar a la revista ante el Tribunal Internacional de La Haya

SEGURIDAD Y LIBERTAD

Desde luego estoy de acuerdo con la defensa de los derechos ciudadanos frente a los posibles abusos de las fuerzas públicas que se encargan de velar por nuestra seguridad pero no por ello debemos esperar a que se produzcan hechos contra nuestra seguridad y no prever los delitos por no molestar la sensibilidad (muy subjetiva) del daño a nuestros derechos y nuestra libertad.
Si en esta defensa de la seguridad colectiva se producen acciones abusivas tenemos la posibilidad de denunciar dicho abuso y el Estado debe ser capaz de castigar los abusos y al mismo tiempo defender a los ciudadanos.