Ciutadan’s es un partido que nació
para ocupar un nicho existente en el mercado político catalán: el de las
personas que son catalanoparlantes – de ahí que su nombre estuviera
inicialmente en catalán -, que son de derechas, que no son ni separatistas, ni
catalanistas, ni siquiera regionalistas, que son, lisa y llanamente,
nacionalistas españolistas.
Ese nicho no lo ocupaba Unió
Democrática de Catalunya, ya que aunque era de derechas y muy cercano a los
postulados de la Democracia Cristiana, era además un partido catalanista. No
debemos de olvidarnos que cuando uno de sus más conocidos líderes, Manuel
Carrasco i Formiguera, fue detenido por los rebeldes franquistas, el Vaticano
intervino intentando librarle de la pena de muerte; logró que se suspendiera
durante más de seis meses la sentencia, hasta que Franco, en uno de sus
frecuentes arrebatos de ira helada, dictó la orden de fusilamiento, la cual se cumplió el 9 de abril de 1938.
Entonces, en el esquema
derecha-izquierda ¿en qué lugar su ubica ideológicamente Ciutadan’s? En
repetidas encuestas los encuestados le han situado a la derecha, muy cerca del
PP. Pero sus dirigentes se proclaman de centro.
Quien mejor les ha definido ha
sido Rajoy, quizás porque no hay peor cuña que la de la misma madera. En un
viaje a Barcelona una periodista le pregunto: ¿por qué hay que votar al PP si
ustedes y Ciutadan’s son iguales? La respuesta de Rajoy fue antológica: ambos
somos partidos de derechas, pero el PP es un partido confesional.
Puesto que existía lugar para un
partido como Ciutadan’s, su actual presidente, Albert Rivera, al que un nieto
de Esperanza Aguirre llama El naranjito,
funda el partido y se presenta a los comicios del 1 de noviembre de 2006.
Éste fue su cartel de propaganda:
Evidentemente el mensaje impactó por su modernidad, frente a la decrepitud de la “generación Pujol”. Pero también porque sacaba con valentía a relucir lo del 3 %, que la cobardía de Maragall sepultó temporalmente, o los maletines llenos de pesetas que debías de portar si pedías una entrevista con Prenafeta y sus boys.
Evidentemente el mensaje impactó por su modernidad, frente a la decrepitud de la “generación Pujol”. Pero también porque sacaba con valentía a relucir lo del 3 %, que la cobardía de Maragall sepultó temporalmente, o los maletines llenos de pesetas que debías de portar si pedías una entrevista con Prenafeta y sus boys.
Sin
embargo su resultado electoral fue magro: el 3,03 de los votos, y solo 3
escaños, correspondiendo, quizás, al número de votantes que son de derechas, no
nacionalistas, y hablan catalán. Evidentemente el nicho existía pero era muy
pequeño, y Ciutadan’s de Catalunya vegetó en el Parlament.
Cuando
parte de la Patronal, alarmada porque el PP, afectado por la corrupción, se
desmoronaba como un azucarillo en una taza de café y que, como consecuencia,
Pedro Sánchez podría llegar a ser presidente del Gobierno quiso hacer un
“Podemos de derechas” – léase mi blog Gambito de dama-, para lo que apoyó
a Rivera con todo su poder económico y mediático. Cambiaron el nombre del
partido a Ciudadanos para que pudiera presentarse en toda España, y nos
bombardearon a los votantes con los medios de comunicación que son serviles a
esa parte de la Patronal.
Escribo
a “esa parte de la Patronal”, porque hay otra parte que apoya al PP,
precisamente en razón de su proclamada confesionalidad.
Son, entre otras personas, los herederos
de un imperio mediático que abarca desde la Editorial Planeta, Antena 3 y sus
hijuelas de televisión, el diario La Razón, y otros periódicos, hasta
inmobiliarias y otro tipo de empresas.
Mientras que el fundador de
Editorial Planeta, José Manuel Lara Hernández, nunca ocultó su admiración por
Franco, pero la aguaba siguiendo la máxima cardenalicia de que pecunia non olet, y publicó libros de rojos y otros autores subversivos, su
hijo, José Manuel Lara Bosch, apoyó abiertamente al PP por ser un partido que
sigue las instrucciones de la cúpula episcopal católica.
Ciutatan’s, convertido ya en Ciudadanos, se presentó a las elecciones autonómicas andaluzas del 23 de marzo pasado, y obtuvo los votos necesarios para poder investir como presidenta a la socialista Susana Díaz.
Ciutatan’s, convertido ya en Ciudadanos, se presentó a las elecciones autonómicas andaluzas del 23 de marzo pasado, y obtuvo los votos necesarios para poder investir como presidenta a la socialista Susana Díaz.
La rabia de IU era
lógica, Díaz se había vengado de ellos porque ese partido intentó “hacerle luz de
gas” con la aprobación de los presupuestos; si no fuera algo muy serio, pues su
postura afectaba a la vida de millones de andaluces, escribiría que intentaron hacerle en diferido una enmienda a la totalidad de los presupuestos.
La actitud de Podemos negándose a
votar a Díaz en la investidura, es consecuencia de la falta de madurez de sus
dirigentes andaluces, los cuales demostraron con ella no haberse visto nunca en
otra igual.
Ciudadanos se presentó a las
autonómicas del 24 de mayo de 2015, obteniendo buenos resultados, que le
permitieron, por ejemplo, condicionar la presidencia de la Comunidad Autonoma
de Madrid, que otorgaron a Cristina Cifuentes.
En las elecciones autonómicas
catalanas del 27 de setiembre obtuvieron 25 escaños, lo que es un buen
resultado; más del doble de los conseguidos por el PP. Sin embargo se cumplió
la maldición de los dioses griegos: Ines Arrimadas, cegada por el orgullo, se
encaramó a un atril tan pronto se oficializaron los resultados, y pidió la
celebración de nuevas elecciones, con el argumento de que a los separatistas
les faltaban tres o cuatro puntos para haber obtenido la mayoría absoluta. En
honor a ella plagio un conocido microrrelato: Cuando Inesita despertó, el independentismo todavía estaba alli.
En las elecciones generales del 20
de diciembre pasado sus resultados fueron mediocres, sobre todo con la
expectativa que habían creado. Como he escrito en el citado blog Gambito de Dama, ese relativo fracaso
desbarato la estrategia de la Patronal.
Al
no tener estructura fuera de Cataluña, le surgieron ya desde el principio
problemas: arribistas, y gentes de extrema derecha se subieron a su carro; otros,
tienen por causa la necesidad de arroparse con intelectuales, con periodistas,
y con otros nombres conocidos de la cultura, y para ello recurrió a personas
como el periodista Arcadi Espada, y otros.
Este personaje, que antes de entrar en Ciutadan’s firmaba como Arcadio Espada, es nacionalista españolista, y está afectado por ese virus que afecta a los españolistas de derechas: el machismo asesino. Los españolistas de izquierdas, que también los hay, o no son machistas, o aplican lo de si no puedes ser casto, se cauto, y no se hacen notar como machistas.
Este personaje, que antes de entrar en Ciutadan’s firmaba como Arcadio Espada, es nacionalista españolista, y está afectado por ese virus que afecta a los españolistas de derechas: el machismo asesino. Los españolistas de izquierdas, que también los hay, o no son machistas, o aplican lo de si no puedes ser casto, se cauto, y no se hacen notar como machistas.
Vedlo
sino como vocifera, y la cara que pone Albert Rivera al escucharle:
El
7 de noviembre pasado hubo en Madrid una marcha contra la violencia machista; a
ella acudieron, acudimos, unas 300.000 personas. Pues según este personaje la
marcha fue “una instrumentalización desvergonzada que de estos crímenes
realizan las mujeres de izquierdas, cuya única intención real es hacer negocio
con el crimen”.
A
este fundador de Ciutadan’s de Catalunya no le fue suficiente con esos
exabruptos, y el día doce de noviembre publicó en El Mundo un suelto contra la convocatoria
de la marcha, calificándola de “absurdidad por ir contra la violencia”.
El caso de Arcadio Espada no es único – aunque sí muy llamativo por estar en la cúpula del partido – sino que, como consecuencia de que Ciutadan’s no tenía fuera de Cataluña ninguna infraestructura, muchos de los nuevos afiliados de las otras partes de España fueron afiliados y/o votantes del PP y, algunos, abiertamente franquistas o partidarios del nacionalcatolicismo. Por esa causa Ciutadan’s está teniendo que hacer purgas continuas ya que cuando algunos de sus cuadros abre la boca se le ve el plumero; tal es el caso del presidente de ese partido en Santander cuyo discurso es nacionalcatolicismo puro y duro.
El caso de Arcadio Espada no es único – aunque sí muy llamativo por estar en la cúpula del partido – sino que, como consecuencia de que Ciutadan’s no tenía fuera de Cataluña ninguna infraestructura, muchos de los nuevos afiliados de las otras partes de España fueron afiliados y/o votantes del PP y, algunos, abiertamente franquistas o partidarios del nacionalcatolicismo. Por esa causa Ciutadan’s está teniendo que hacer purgas continuas ya que cuando algunos de sus cuadros abre la boca se le ve el plumero; tal es el caso del presidente de ese partido en Santander cuyo discurso es nacionalcatolicismo puro y duro.
Otra concausa que caracteriza la
ideología de Ciutadan’s es el liberalismo, pero en el sentido que al
liberalismo le han dado Thatcher, Reagan, y el cristiano renacido George W. Bush, y que, como escribí en mi blog
Gambito de dama, le da Garicano, el
mentor económico de Ciutadan’s : Laissez faire,
laissez passer, le Monde va de lui même, máxima pronunciada por el economista
fisiócrata Vicent de Gournay hacia 1750, hace por tanto más de 250 años.
Los fisiócratas eran unos
economistas que no consideraban otros bienes económicos que los producidos por
la naturaleza; Gournay era un fisiócrata un poco aguado porque consideraba,
también, bienes económicos la Industria, entonces incipiente, y el Comercio.
En
la máxima citada se basó el economista escocés, Adam Smith, acentuando la
vituperación que los fisiócratas hacían de la intervención del Estado en la
Economía.
Doscientos años más tarde Milton
Friedman se inspiró en el escocés para postular el neoliberalismo, doctrina que
difundió en la llamada Escuela de Chicago. Según esa doctrina, que adora un
ídolo de nombre Empresa, el Estado no debe intervenir en la Economía; no creen
en la igualdad de las personas, ya que opinan que la desigualdad entre ellas es
consecuencia de que las que están en el último escalón no hacen esfuerzo alguno
para salir de él. Esa doctrina prosperó porque comparaba la libertad económica individual
en el mundo capitalista con la existente en la URSS.
Aplicar doctrinas económicas de
hace 250 años si su aplicación no influyera en la vida de las personas para mal,
sería hoy tan risible como trasladarse en diligencia. La austeridad que dictó,
y dicta, Bruselas a los países del sur de Europa no es más que la aplicación
del neoliberalismo; aplicación que en solo seis años ha aumentado la desigualdad
en el Mundo en varios puntos de porcentaje.
Ya en 1932 Aldous Husley, en su libro Un mundo feliz, nos alertó del peligro de adorar ídolos; el ídolo
del libro tenía por nombre Ford, y era adorado por una Humanidad embrutecida.
Recomiendo su lectura porque es muy higiénica para limpiar nuestro cerebro de
tanta televisión.
A las doctrinas económicas cuya
aplicación práctica ha sido catastrófica las llama el premio Nobel Paul Krugman
“ideas zombi”- la caída de Lehman Brothers, y la recesión consiguiente, que
dura ya 8 años, fueron consecuencia directa de las desregulaciones que postula
el neoliberalismo-, y Krugman las llama así porque están muertas, pero todavía caminan, y arrastran detrás de ellas a economistas zombis.
Ésta
es la radiografía de Ciudadanos. Como los radiólogos, el que este Blog ha
escrito no tiene culpa si algún lector advierte un tumor en la misma. He hecho
simplemente de notario.
Si
algún votante de Ciudadanos se siente ofendido por ella tengo a su disposición todos los
documentos que acreditan lo escrito hasta aquí.
Alfredo Sancho Cavo


