jueves, 16 de junio de 2016

El color del cristal

Un ilustre paisano mío, don Ramón de Campoamor, escribió la siguiente dolora: En este mundo traidor/ nada es verdad ni es mentira/ todo es según el color / del cristal con que se mira.
Como en esta última década los medios de comunicación han dejado de lado una de las dos razones que justifican su existencia: la de informar, y se han volcado en la otra razón: la del beneficio, limitándose a darnos noticias pero no información, quiero comentar dos textos publicados en El País el 8 de mayo para averiguar, y dar a conocer, cuál es “el color del cristal” que utiliza El País desde que lo dirige Antonio Caño.
Uno de los escritos es el Editorial de título “Mensaje desde Londres”; el otro es un reportaje titulado “Autoritarismo globalizado”.

1. El Editorial.

Trata de las elecciones a alcaldes, a los parlamentos de Gales y Escocia, y a los consejos municipales, que se celebraron en Gran Bretaña el 5 de mayo pasado.
Antes de comentar el texto del editorial, para aquel lector que desconozca las características de ese país, como me pasaba a mí cuando decidí publicar este blog,  voy a dar a unos datos estadísticos, y otras informaciones complementarias, que ayudarán a entender mejor tanto el editorial como mis comentarios al mismo.

El primer dato importante es que Londres es una ciudad enorme. Su actual población es de 7,2 millones habitantes, más que duplica los 3,2 millones de la Villa de Madrid, y sobrepasa largamente los 6,3 millones de personas que vivimos en la Comunidad.
Otra circunstancia que yo desconocía era que el resto de las ciudades británicas tienen poca población; la siguiente en población es Birmingham que no llega al millón de habitantes, y para llegar a alcanzar el número de los censados en Londres es necesario sumar los habitantes de las 18 ciudades que le siguen en población, desde Birmingham hasta Plymouth.  

Otro dato es su gran superficie, 1.572 km2, que la convierten en la mayor ciudad por superficie y población de toda la UE.

El dato siguiente es importante para conocer las razones de mis comentarios al Editorial: desde hace muchos años Londres cuenta con un cinturón verde, que en su parte interna tiene una circunferencia de una longitud de más de 140 km  o, lo que es igual, un radio de 22, 5 km.
Para dar una idea cabal  de lo que esa corona verde representa recurro al siguiente ejemplo: si trazásemos una circunferencia con centro en la Puerta del Sol, y de radio 22,5 km, por el N  sobrepasaría Villalba, por el E llegaría hasta Meco, por el S estaría entre Pinto y Valdemoro, y por el O englobaría Navalcarnero.

Por último recordar que un Editorial es un escrito de una importancia enorme porque en los editoriales de un periódico está recogida la opinión de su dirección, y la formación de opinión de sus lectores. No puede ser obra de un chisgarabís.

Una vez establecido el ámbito de los comentarios se puede proceder al análisis del citado Editorial.

Ya en su título, “Mensaje desde Londres”, parece querer advertir al lector de una amenaza.

Luego en la entradilla dice: “La victoria obtenida en la capital no ha evitado que el nuevo laborismo haya salido mal parado en las elecciones”.

En el cuerpo  se lee: “Los londinenses han respondido en las urnas al bombardeo de mensajes aislacionistas al que son sometidos ante el referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la UE. El jueves eligieron un alcalde de etnia paquistaní, hijo de emigrantes, crecido en un barrio humilde y de religión musulmana. Sadiq Khan encarna el ideal de integración, sociedad abierta y superación personal en el que —pese a los problemas— se ha convertido Reino Unido para millones de personas”.
Lo del bombardeo de mensajes aislacionistas es falso. Durante más de dos meses al año resido en un edificio en el que los más son ciudadanos británicos, hay algún alemán, varios suecos, unos oriundos de las islas, y un peninsular que soy yo. Para satisfacer a esa babel la Comunidad de Propietarios instaló unas antenas con las que se tiene acceso a todas las emisoras de televisión británicas de ámbito nacional, así como a las de prácticamente todos los países del Continente.
Pues bien, he visto y leído tantos mensajes, o más, en las televisiones y en los periódicos británicos a favor de permanecer en la UE, como los que eran favorables  a la opción de separarse de dicho ente político.
Y algo tan británico como las casas de apuestas están ofreciendo casi 3 libras por libra sobre la separación; es decir la probabilidad de que Gran Bretaña siga en la UE es del  80 %.
Es una amenaza falsa. Es una engañifa, un trampantojo, para que el resto de los europeos, los españoles incluidos, no nos levantemos contra los privilegios que una Comisión Europea, de la misma cuerda ideológica que el partido tory, ha concedido a Cameron para que siga gobernando. Pero esa exageración – el bombardeo - es  también un mensaje subliminal para Cataluña, o mejor dicho para que los españoles no votemos a ese partido  morado que quiere que los catalanes sean consultados sobre su permanencia en España.

En lo referente al alcalde de Londres he de decir que en los años que llevo siguiendo las sucesivas elecciones de Gran Bretaña, nunca he visto tanto encanallamiento; yo no sé si los MP conservadores (miembros del Parlamento) seguirán usando liguero debajo del traje para demostrar que son gentlemans, pero lo que sí sé es que ha desaparecido el fair play. El candidato conservador hizo una campaña sucia, acusó a Khan de ser un peligroso radical islamista, de que obligaba a su esposa a llevar velo integral, pero que para las elecciones se lo había quitado – de hecho los conservadores publicaron un montaje fotográfico en el que a la señora Khan le endilgaron un falso burka- . Tan desaforada fue la campaña de infundios que algunos MP conservadores le reprocharon a Cameron la agresividad empleada.

Ya hubo una sucia campaña cuando la elección del actual alcalde de Birmingham - la segunda ciudad en población de Gran Bretaña- llegó a publicarse, sobre todo en la impunidad que dan las redes sociales, que el alcalde era polígamo y tenía 5 esposas.

También los medios de comunicación se unieron al intento de que el alcalde de Londres fuera el candidato conservador, ninguneando al candidato laborista. Lo más escandaloso de lo que leí y/o visioné fue el comportamiento de la televisión Sky News: estuvieron reteniendo la publicación de los datos del escrutinio en los distritos en los que Khan salía ganador; cuando ya se sabía que su mayoría era aplastante seguían informando de que aun podrá ganar el judío –quien fue  candidato conservador lo es-, pero ya en la noche. cuando todas las emisoras publicaban la derrota de Cameron, se volvieron obsecuentes, quizás porque la publicidad institucional es muy importante para los media; que se lo pregunten si no a Cristina de la Hoz, la periodista de ABC, que decía que la propaganda embellecedora del perfil de  algunos cargos  políticos del PP,  pagada con dinero público por los encausados en Púnica, no se debía de considerar una corrupción por ser una propaganda institucional; claro que ella y su periódico se juegan en la defensa de la propaganda institucional sus garbanzos – bueno, sus medias noches de Viena Capellanes, que ellos son muy finolis y los garbanzos son cosa fregonil- .

Pero estas eran las noticias, y como casi siempre  las noticias ocultaban la información, que es la siguiente:

En Londres hay una burbuja inmobiliaria consecuencia de la especulación y de considerar la vivienda un producto. Para los neoliberales cualquier bien económico es un producto, una commodity,  para su ideología no existen los bienes sociales, son también commodities la enseñanza, la sanidad, la vivienda, el agua, etcétera; pero eso es confundir valor y precio, y ya sabemos a dónde conduce.

La vivienda se ha encarecido enormemente en Londres por la commodification (1):“La ‘comodificación de la vivienda’ convierte los pisos en fondos de inversión y transforma el hecho de habitar en un uso subordinado a la rentabilidad”.
La consecuencia de esa aberración es que enormes mansiones han sido compradas en Londres y permanecen cerradas en espera de que su precio de venta multiplique por cuatro o cinco el valor de compra. De hecho están repitiendo lo del pelotazo en España, y lo que no por ser tóxico para la sociedad deja de ser ridículo: la burbuja de los tulipanes en Holanda en 1636. 

Como resultado los ciudadanos no pueden pagar el precio de los pisos de Londres,  y tienen que buscar la vivienda en otras ciudades. Y aquí aparece como claro objeto de deseo la corona verde, porque tiene un espesor medio de unos 25 km – con el ejemplo anterior llegaría por el N a Segovia, por el E a Guadalajara, por el S  a Ocaña, y por el O a Valmojado. Tiene una muy baja densidad de población- granjas aisladas y bosques- lo que hace que los terrenos tengan un precio bajo, y que su urbanización multiplique por más de 100 su precio final – más o menos lo que hizo Banús comprando todos los terrenos entre el entonces pueblo de Fuencarral y el barrio de Tetuán; después de 60 años aún les quedan terrenos para edificar-, y logró que ya tres generaciones de sus descendientes hayan disfrutado, y disfruten, de una  clase social mucho más elevada que la de él.
Comparado con lo de Londres la Operación Chamartín es una minucia, pero para lograr lo mismo que Banús sus promotores recurren a la filfa de siempre: la hipérbole del número de puestos de trabajo que se crearían..
En esa corona, al precio de asfixiar a Londres, se podrían edificar cientos de miles de viviendas.
Y ese enorme negocio especulativo es lo que ha propiciado los infundios y la enlodadura política; lo que ha provocado la ira del entramado financiero-conservador que ha perdido la ocasión de hacerse más rico, de lograr que sus hijos y nietos tengan pisen también moqueta, viajen en Rolls Royce y avión privado, y vivan en mansiones con su correspondiente cuerpo de servicio.  Es decir han perdido la ocasión de perpetuar para los suyos las diferencias sociales, que es para lo que quieren tanto dinero.

Continúa el editorial: “Hasta aquí las buenas noticias para la oposición laborista y para su jefe de filas, Jeremy Corbyn, que afrontaba su primera prueba de fuego en las urnas. La victoria de Londres no puede ocultar que el nuevo laborismo ha salido mal parado. En primer lugar, por la derrota histórica sufrida en Escocia, donde los conservadores han resurgido con fuerza inesperada y ocupan el segundo puesto; y donde los nacionalistas, aunque vencedores, no conservan la mayoría absoluta”.
Y finaliza : “Mientras tanto, avanza el nacionalismo aislacionista y eurófobo del UKIP, la fuerza antieuropea que entra con una notable representación en el Parlamento de Gales, un dato preocupante a pocas semanas del referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la UE”.
Estos dos últimos párrafos del editorial están trufados de mentiras.

¿Salió malparado el señor de la foto, según dicen en el primer párrafo?




Jeremy Corbyn

Yo diría que no, porque el día 5 de mayo se celebraron elecciones a alcalde en solo cuatro ciudades de Gran Bretaña. Éste es el resultado oficial de las mismas:

He copiado el cuadro oficial para evitar suspicacias.


Ya quisiera el señor de la foto inferior haber ganado en ellas.

David Cameron

Ese desmemoriado que negó que tuviera dinero en paraísos fiscales, y que luego, repentinamente, recobró la memoria, ¡milagro!, pero que no presentó la dimisión a sus ciudadanos, que es lo que hacían en Gran Bretaña, no hace tantos años,  los políticos mendaces  cuando eran pillados en una mentira.
Pues bien, ese señor que en la foto tiene la sonrisa de un gato después de haberse comido un ratón,  prácticamente ante de cerrarse la urnas en Escocia ya salió a proclamar a los cuatro vientos el sorpasso sobre los laboristas. Si se medita, tal rapidez solo quería encubrir el fiasco de Londres. Él conoce perfectamente que ese crecimiento en Escocia es efímero.
El alardear de Cameron tenía como destinatario su partido, necesitaba decir que había ganado algo,  porque nada más saberse que las encuestas a pie de urna auguraban que Londres era laborista, el alcalde saliente, Boris Johnson, atacó a Cameron – son del mismo partido pero se odian – y empezó a apoyar el Brexit.  Cameron quería con el alarde salvar la pelleja.

En lo de que el Labour Party ha perdido muchos escaños en el Parlamento de Escocia, siendo cierto, al no explicar por qué razón, El País está contando solo una parte de la verdad. Es necesario por tanto aplicarles lo de Antonio Machado: “¿Dijiste media verdad?, dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad”.

Da, El País, la noticia pero no da la información. Los resultados al Parlamento de Escocia fueron: 63 escaños para el SNP de la señora Sturgeon, 31 escaños para los conservadores – aumento de 16-, 24 escaños para los laboristas – disminución de 13.

Esa es la noticia pero la información es explicar porque el Labour Party ha perdido un 35 % de los escaños.
Los laboristas han perdido tantos escaños porque durante la campaña del referéndum para la independencia de Escocia, cuyo devenir seguí muy de cerca, el líder de Partido Laborista, Ed Miliban, apoyó con todas su fuerzas, y las de su partido, la permanencia de ese estado dentro del UK, ofreciendo a los ciudadanos escoceses, una gran autonomía si seguían unidos, lo que provocó la derrota de Alex Salmond, y que ganara el NO a la independencia. Ha de tenerse en cuenta que el Partido Laborista tenía en Escocia una gran fuerza - enviaba en ese tiempo a la Cámara de los Comunes, el número mayor de diputados laboristas- por lo que el apoyo de Miliban fue determinante en el resultado del referéndum.
Sin embargo Cameron fue más parco en el número de mítines, y mucho más tibio que Miliban. Más ladino, basó su campaña en señalar cuanto perderían los escoceses si se separaban.  
Por el contrario, Miliband, ofreció a los escoceses mucha más autonomía política. Quizás hizo una apuesta fiado en lo que las encuestas para las pasadas elecciones generales decían: una pequeña diferencia entre tories y laboristas. La realidad, que como siempre la dieron las urnas, fue una mayoría absoluta para Cameron.
Los votantes escoceses han culpado a los laboristas de haberlos engañado.

Aclaradas las razones por las que los conservadores han sacado más votos que los laboristas, es necesario completar la noticia con la información de que a Cameron el sorpasso al Labour Party no les sirve para nada; exactamente como tampoco le serviría a Podemos e IU tal resultado en España.

La actual presidenta del Gobierno de Escocia, Nicola Sturgeon, tiene prácticamente la mayoría absoluta – el parlamento escoces consta de 129 escaños, por lo que está a dos escaños de conseguirla- .
La política del SNP es una política social, muy próxima a la de los socialistas, por lo que estos darán su apoyo a los presupuestos, y a cuantas leyes de los nacionalistas tengan una ideología de izquierdas.
El caballo de batalla de Sturgeon es que los submarinos nucleares Trident que se esconden en la rada escocesa de Faslane salgan de Escocia, y ella tiene los votos necesarios para obligar a Inglaterra a hacerlo. Algunos periódicos ingleses publicaron hace unos meses que Londres quería trasladar a Gibraltar esos submarinos nucleares,  y que ya se estaban haciendo obras para ganar al mar el terreno suficiente para albergarlos.
Además se opone a que el Reino Unido se gaste 30.000 millones de libras (qué son también escocesas) en botar los nuevos Trident, lo que para Cameron es una cuestión de vida o muerte política.

Desconozco si el SNP al no tener la mayoría absoluta  puede convocar un nuevo referéndum de independencia, pero no parece que tengan prisa en hacerlo. Solamente en el improbable caso de que en el referéndum de Cameron se consumara el Brexit , Escocia se independizaría de Londres, porque son partidarios acérrimos de la UE , y ya han amenazado repetidas veces que lo harían.
Así que el párrafo: “y donde los nacionalistas, aunque vencedores, no conservan la mayoría absoluta”, es un brindis al Sol, es expresar lo mismo que el dicho “tantarantán comiste mirlotos, tantarantán yo no los comí”. Si ese es el “Mensaje desde Londres” El País se podía haber ahorrado el gasto de imprimirlo.

Para remate hablan de que el UKIP entra con una notable representación en el Parlamento de Gales.
Léanse los resultados oficiales de las elecciones del 5 de mayo al Parlamento de Gales, y se verá que contradicen lo de los  malos resultados de Corbyn  y lo de la importancia de los 7 escaños del UKIP.
Ese Parlamento tiene 60 escaños: 29  han sido para los laboristas –pierde 1-; 12 para el Plaid Cymru; 11 para los conservadores que pierden 3 escaños. Los 7 escaños del UKIP representan un 11,5 % del total; magra fuerza para lograr el Brexit.

Puedo escribir por lo anterior, con toda razón, que El País nos ha ofrecido en éste editorial información tóxica. Qué los cristales de las gafas que utilizó son “color azul camisa vieja”.


2. El reportaje.

El reportaje tiene tres autores (2), que son dirigentes de dos empresas de estudios políticos, de esos  think tank que dicen defender la democracia pero que lo que defienden, previo estipendio, son los intereses de Estado Unidos.

Su consigna es: “Los Estados no democráticos  están ganando la batalla ideológica más allá de sus fronteras armados con Internet, los medios de comunicación y nuevos foros internacionales para extender su modo de vida”.

Posiblemente eso sea así, pero ¿no impone USA su modo de vida? El ejemplo es Cuba: ¿qué fue lo primero que enviaron?, los Rolling Stone Así hicieron con España en tiempos de Franco:  Coca-Cola, y Harlem Globetrotters.
A esa forma de actuar, un influyente politólogo y profesor americano, Joseph S. Nye, lo llamó el soft power, contraponiéndolo al hard power empleado por Bush en Irak, que ha llevado a la destrucción de ese país.
Nombran los autores estados no democráticos, entre ellos Egipto, obviando que es “occidente” quien sostiene a “Sissi”, sobre todo con armas. No busquéis en el publirreportaje, no se nombra para nada a Arabia Saudí, ni a la Guinea de Teodoro Obiang – país al que las empresas petrolíferas estadounidenses están expoliando su petróleo-, ni a  los Emiratos Árabes Unidos, ni a Azerbayán, ni a la Hungría de Fidescz, ni a la Polonia teocrática, ni a la Ucrania del autócrata Poroshenco.

No sé si los autores del publirreportaje saben diferenciar entre thik - pensar- y thing -cosa- pero en esa diferencia está la clave: la “cosa” es que Ban Ki-Moon (3) ha denunciado presiones - chantaje, es el nombre adecuado- para sacar a Arabia Saudí de la lista negra de países y grupos que dañan a la infancia en la guerra de Yemen.

Los autores del publirreportaje han decidido que los malos son Putin y China, y como los líderes de China son muy poco conocidos por los lectores “occidentales”, para muchos de los cuales todos los chinos son iguales, no ponen ninguna foto de dirigentes chinos; como les sobra espacio lo ilustran con dos fotografías de Putin.

En la babel de la que escribo más arriba visiono Russia To Day y CCTV, para contrastar las noticias de las emisoras y periódicos “occidentales” con las que esas dos televisiones emiten. Lo hago por higiene mental; aconsejo hacerlo de vez en cuando, sobre todo si uno tiene empacho de TVE y Telemadrid, porque “la falta de distinción entre información y conocimiento puede volvernos idiotas” (4).
Ambas emisoras se pueden ver también por el ordenador, y/o por el televisor si éste está dotado de  conexión a Internet. Las direcciones son respectivamente: www.rt.com y www.cctv.com.

Después de la información anterior, ¿puede alguien dudar de que los cristales de las antiparras que los tres autores han empleado para escribir ese publirreportaje de propaganda occidental, estén grabados uno con el símbolo del dólar americano,  y el otro con el de la libra inglesa?

  Alfredo Sancho Cavo


  Bibliografía: 1. ANATXU ZABALBEASCOA. Los pisos de lujo sin la nueva moneda. EL PAÍS 13/11/2015
                             2. CHRISTOPER WALKER, MARC F. PLATTNER Y LARRY DIAMOND. Autoritarismo globalizado.
                                 EL PAÍS 08/05/2016
                            3. ÁNGELES ESPINOSA. La ONU culpa a la coalición que lidera Riad del 60 % de las  muertes      de niños en la guerra del Yemen. EL PAÍS. 10/06/2016

                            4. JUAN CRUZ. Entrevista a Theodore Zeldin. EL PAÍS 08/05/2016