Un ilustre paisano mío, don Ramón
de Campoamor, escribió la siguiente dolora: En
este mundo traidor/ nada es verdad ni es mentira/ todo es según el color / del
cristal con que se mira.
Como en esta última década los
medios de comunicación han dejado de lado una de las dos razones que justifican
su existencia: la de informar, y se han volcado en la otra razón: la del
beneficio, limitándose a darnos noticias pero no información, quiero comentar
dos textos publicados en El País el 8 de mayo para averiguar, y dar a conocer,
cuál es “el color del cristal” que utiliza El País desde que lo dirige Antonio
Caño.
Uno de los escritos es el
Editorial de título “Mensaje desde Londres”; el otro es un reportaje titulado
“Autoritarismo globalizado”.
1. El Editorial.
Trata de las elecciones a alcaldes, a los parlamentos de Gales y
Escocia, y a los consejos municipales, que se celebraron en Gran Bretaña el 5
de mayo pasado.
Antes de comentar el texto del editorial, para aquel lector que desconozca
las características de ese país, como me pasaba a mí cuando decidí publicar
este blog, voy a dar a unos datos
estadísticos, y otras informaciones complementarias, que ayudarán a entender
mejor tanto el editorial como mis comentarios al mismo.
El primer dato importante es que Londres es una ciudad enorme. Su
actual población es de 7,2 millones habitantes, más que duplica los 3,2
millones de la Villa de Madrid, y sobrepasa largamente los 6,3 millones de
personas que vivimos en la Comunidad.
Otra circunstancia que yo desconocía era que el resto de las
ciudades británicas tienen poca población; la siguiente en población es Birmingham
que no llega al millón de habitantes, y para llegar a alcanzar el número de los
censados en Londres es necesario sumar los habitantes de las 18 ciudades que le
siguen en población, desde Birmingham hasta Plymouth.
Otro dato es su gran superficie, 1.572 km2, que la
convierten en la mayor ciudad por superficie y población de toda la UE.
El dato siguiente es importante para conocer las razones de mis
comentarios al Editorial: desde hace muchos años Londres cuenta con un cinturón
verde, que en su parte interna tiene una circunferencia de una longitud de más
de 140 km o, lo que es igual, un radio de
22, 5 km.
Para dar una idea cabal de
lo que esa corona verde representa recurro al siguiente ejemplo: si trazásemos
una circunferencia con centro en la Puerta del Sol, y de radio 22,5 km, por el
N sobrepasaría Villalba, por el E
llegaría hasta Meco, por el S estaría entre Pinto y Valdemoro, y por el O
englobaría Navalcarnero.
Por último recordar que un Editorial es un escrito de una
importancia enorme porque en los editoriales de un periódico está recogida la
opinión de su dirección, y la formación de opinión de sus lectores. No puede
ser obra de un chisgarabís.
Una vez establecido el ámbito de los comentarios se puede proceder
al análisis del citado Editorial.
Ya en su título, “Mensaje desde Londres”, parece querer advertir
al lector de una amenaza.
Luego en la entradilla dice: “La victoria obtenida en la capital no ha
evitado que el nuevo laborismo haya salido mal parado en las elecciones”.
En el
cuerpo se lee: “Los londinenses han respondido en las urnas al
bombardeo de mensajes aislacionistas al que son sometidos ante el referéndum
sobre la permanencia de Reino Unido en la UE. El jueves eligieron un alcalde de
etnia paquistaní, hijo de emigrantes, crecido en un barrio humilde y de
religión musulmana. Sadiq Khan encarna el ideal de integración, sociedad
abierta y superación personal en el que —pese a los problemas— se ha convertido
Reino Unido para millones de personas”.
Lo
del bombardeo de mensajes aislacionistas es falso. Durante más de dos meses al
año resido en un edificio en el que los más son ciudadanos británicos, hay algún
alemán, varios suecos, unos oriundos de las islas, y un peninsular que soy yo. Para
satisfacer a esa babel la Comunidad de Propietarios instaló unas antenas con
las que se tiene acceso a todas las emisoras de televisión británicas de ámbito
nacional, así como a las de prácticamente todos los países del Continente.
Pues
bien, he visto y leído tantos mensajes, o más, en las televisiones y en los
periódicos británicos a favor de permanecer en la UE, como los que eran favorables a la opción de separarse de dicho ente
político.
Y
algo tan británico como las casas de apuestas están ofreciendo casi 3 libras
por libra sobre la separación; es decir la probabilidad de que Gran Bretaña
siga en la UE es del 80 %.
Es
una amenaza falsa. Es una engañifa, un trampantojo, para que el resto de los
europeos, los españoles incluidos, no nos levantemos contra los privilegios que
una Comisión Europea, de la misma cuerda ideológica que el partido tory, ha
concedido a Cameron para que siga gobernando. Pero esa exageración – el
bombardeo - es también un mensaje
subliminal para Cataluña, o mejor dicho para que los españoles no votemos a ese
partido morado que quiere que los
catalanes sean consultados sobre su permanencia en España.
En
lo referente al alcalde de Londres he de decir que en los años que llevo
siguiendo las sucesivas elecciones de Gran Bretaña, nunca he visto tanto encanallamiento;
yo no sé si los MP conservadores (miembros del Parlamento) seguirán usando
liguero debajo del traje para demostrar que son gentlemans, pero lo que sí sé es que ha desaparecido el fair play. El candidato conservador hizo
una campaña sucia, acusó a Khan de ser un peligroso radical islamista, de que
obligaba a su esposa a llevar velo integral, pero que para las elecciones se lo
había quitado – de hecho los conservadores publicaron un montaje fotográfico en
el que a la señora Khan le endilgaron un falso burka- . Tan desaforada fue la
campaña de infundios que algunos MP conservadores le reprocharon a Cameron la
agresividad empleada.
Ya
hubo una sucia campaña cuando la elección del actual alcalde de Birmingham - la
segunda ciudad en población de Gran Bretaña- llegó a publicarse, sobre todo en
la impunidad que dan las redes sociales, que el alcalde era polígamo y tenía 5
esposas.
También
los medios de comunicación se unieron al intento de que el alcalde de Londres
fuera el candidato conservador, ninguneando al candidato laborista. Lo más
escandaloso de lo que leí y/o visioné fue el comportamiento de la televisión
Sky News: estuvieron reteniendo la publicación de los datos del escrutinio en
los distritos en los que Khan salía ganador; cuando ya se sabía que su mayoría
era aplastante seguían informando de que aun podrá ganar el judío –quien fue candidato conservador lo es-, pero ya en la
noche. cuando todas las emisoras publicaban la derrota de Cameron, se volvieron
obsecuentes, quizás porque la publicidad institucional es muy importante para
los media; que se lo pregunten si no a Cristina de la Hoz, la periodista de
ABC, que decía que la propaganda embellecedora del perfil de algunos cargos políticos del PP, pagada con dinero público por los encausados
en Púnica, no se debía de considerar una corrupción por ser una propaganda
institucional; claro que ella y su periódico se juegan en la defensa de la
propaganda institucional sus garbanzos – bueno, sus medias noches de Viena
Capellanes, que ellos son muy finolis y los garbanzos son cosa fregonil- .
Pero
estas eran las noticias, y como casi siempre las noticias ocultaban la información, que es
la siguiente:
En
Londres hay una burbuja inmobiliaria consecuencia de la especulación y de
considerar la vivienda un producto. Para los neoliberales cualquier bien
económico es un producto, una commodity, para su ideología no existen los bienes
sociales, son también commodities la
enseñanza, la sanidad, la vivienda, el agua, etcétera; pero eso es confundir
valor y precio, y ya sabemos a dónde conduce.
La
vivienda se ha encarecido enormemente en Londres por la commodification (1):“La ‘comodificación de la vivienda’ convierte
los pisos en fondos de inversión y transforma el hecho de habitar en un uso
subordinado a la rentabilidad”.
La
consecuencia de esa aberración es que enormes mansiones han sido compradas en
Londres y permanecen cerradas en espera de que su precio de venta multiplique por
cuatro o cinco el valor de compra. De hecho están repitiendo lo del pelotazo en España, y lo que no por ser
tóxico para la sociedad deja de ser ridículo: la burbuja de los tulipanes en
Holanda en 1636.
Como
resultado los ciudadanos no pueden pagar el precio de los pisos de Londres, y tienen que buscar la vivienda en otras
ciudades. Y aquí aparece como claro objeto de deseo la corona verde, porque
tiene un espesor medio de unos 25 km – con el ejemplo anterior llegaría por el
N a Segovia, por el E a Guadalajara, por el S
a Ocaña, y por el O a Valmojado. Tiene una muy baja densidad de
población- granjas aisladas y bosques- lo que hace que los terrenos tengan un
precio bajo, y que su urbanización multiplique por más de 100 su precio final –
más o menos lo que hizo Banús comprando todos los terrenos entre el entonces
pueblo de Fuencarral y el barrio de Tetuán; después de 60 años aún les quedan
terrenos para edificar-, y logró que ya tres generaciones de sus descendientes
hayan disfrutado, y disfruten, de una
clase social mucho más elevada que la de él.
Comparado
con lo de Londres la Operación Chamartín es una minucia, pero para lograr lo
mismo que Banús sus promotores recurren a la filfa de siempre: la hipérbole del
número de puestos de trabajo que se crearían..
En
esa corona, al precio de asfixiar a Londres, se podrían edificar cientos de
miles de viviendas.
Y
ese enorme negocio especulativo es lo que ha propiciado los infundios y la enlodadura
política; lo que ha provocado la ira del entramado financiero-conservador que
ha perdido la ocasión de hacerse más rico, de lograr que sus hijos y nietos
tengan pisen también moqueta, viajen en Rolls Royce y avión privado, y vivan en
mansiones con su correspondiente cuerpo de servicio. Es decir han perdido la ocasión de perpetuar
para los suyos las diferencias sociales, que es para lo que quieren tanto
dinero.
Continúa el
editorial: “Hasta aquí las buenas
noticias para la oposición laborista y para su jefe de filas, Jeremy Corbyn,
que afrontaba su primera prueba de fuego en las urnas. La victoria de Londres
no puede ocultar que el nuevo laborismo ha salido mal parado. En primer lugar, por
la derrota histórica sufrida en Escocia, donde los conservadores han resurgido
con fuerza inesperada y ocupan el segundo puesto; y donde los nacionalistas,
aunque vencedores, no conservan la mayoría absoluta”.
Y finaliza :
“Mientras tanto, avanza el nacionalismo
aislacionista y eurófobo del UKIP, la fuerza antieuropea que entra con una
notable representación en el Parlamento de Gales, un dato preocupante a pocas
semanas del referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la UE”.
Estos
dos últimos párrafos del editorial están trufados de mentiras.
¿Salió
malparado el señor de la foto, según dicen en el primer párrafo?
Jeremy Corbyn
Yo diría que no, porque el día 5 de mayo se
celebraron elecciones a alcalde en solo cuatro ciudades de Gran Bretaña. Éste
es el resultado oficial de las mismas:
Local Authority
|
Previous Mayor
|
Mayor-elect
|
Details
|
||
He
copiado el cuadro oficial para evitar suspicacias.
Ya quisiera el señor de la foto inferior haber
ganado en ellas.
David Cameron
Ese
desmemoriado que negó que tuviera dinero en paraísos fiscales, y que luego,
repentinamente, recobró la memoria, ¡milagro!, pero que no presentó la dimisión
a sus ciudadanos, que es lo que hacían en Gran Bretaña, no hace tantos años, los políticos mendaces cuando eran pillados en una mentira.
Pues
bien, ese señor que en la foto tiene la sonrisa de un gato después de haberse
comido un ratón, prácticamente ante de
cerrarse la urnas en Escocia ya salió a proclamar a los cuatro vientos el sorpasso sobre los laboristas. Si se
medita, tal rapidez solo quería encubrir el fiasco de Londres. Él conoce
perfectamente que ese crecimiento en Escocia es efímero.
El
alardear de Cameron tenía como destinatario su partido, necesitaba decir que
había ganado algo, porque nada más
saberse que las encuestas a pie de urna auguraban que Londres era laborista, el
alcalde saliente, Boris Johnson, atacó a Cameron – son del mismo partido pero
se odian – y empezó a apoyar el Brexit. Cameron
quería con el alarde salvar la pelleja.
En
lo de que el Labour Party ha perdido muchos escaños en el Parlamento de Escocia,
siendo cierto, al no explicar por qué razón, El País está contando solo una
parte de la verdad. Es necesario por tanto aplicarles lo de Antonio Machado:
“¿Dijiste media verdad?, dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad”.
Da,
El País, la noticia pero no da la información. Los resultados al Parlamento de
Escocia fueron: 63 escaños para el SNP de la señora Sturgeon, 31 escaños para
los conservadores – aumento de 16-, 24 escaños para los laboristas –
disminución de 13.
Esa
es la noticia pero la información es explicar porque el Labour Party ha perdido
un 35 % de los escaños.
Los
laboristas han perdido tantos escaños porque durante la campaña del referéndum
para la independencia de Escocia, cuyo devenir seguí muy de cerca, el líder de
Partido Laborista, Ed Miliban, apoyó con todas su fuerzas, y las de su partido,
la permanencia de ese estado dentro del UK, ofreciendo a los ciudadanos
escoceses, una gran autonomía si seguían unidos, lo que provocó la derrota de
Alex Salmond, y que ganara el NO a
la independencia. Ha de tenerse en cuenta que el Partido Laborista tenía en Escocia
una gran fuerza - enviaba en ese tiempo a la Cámara de los Comunes, el número
mayor de diputados laboristas- por lo que el apoyo de Miliban fue determinante
en el resultado del referéndum.
Sin
embargo Cameron fue más parco en el número de mítines, y mucho más tibio que
Miliban. Más ladino, basó su campaña en señalar cuanto perderían los escoceses
si se separaban.
Por
el contrario, Miliband, ofreció a los escoceses mucha más autonomía política.
Quizás hizo una apuesta fiado en lo que las encuestas para las pasadas elecciones
generales decían: una pequeña diferencia entre tories y laboristas. La
realidad, que como siempre la dieron las urnas, fue una mayoría absoluta para
Cameron.
Los
votantes escoceses han culpado a los laboristas de haberlos engañado.
Aclaradas
las razones por las que los conservadores han sacado más votos que los
laboristas, es necesario completar la noticia con la información de que a
Cameron el sorpasso al Labour Party no
les sirve para nada; exactamente como tampoco le serviría a Podemos e IU tal
resultado en España.
La
actual presidenta del Gobierno de Escocia, Nicola Sturgeon, tiene prácticamente
la mayoría absoluta – el parlamento escoces consta de 129 escaños, por lo que
está a dos escaños de conseguirla- .
La
política del SNP es una política social, muy próxima a la de los socialistas,
por lo que estos darán su apoyo a los presupuestos, y a cuantas leyes de los
nacionalistas tengan una ideología de izquierdas.
El
caballo de batalla de Sturgeon es que los submarinos nucleares Trident que se esconden
en la rada escocesa de Faslane salgan de Escocia, y ella tiene los votos
necesarios para obligar a Inglaterra a hacerlo. Algunos periódicos ingleses
publicaron hace unos meses que Londres quería trasladar a Gibraltar esos
submarinos nucleares, y que ya se
estaban haciendo obras para ganar al mar el terreno suficiente para
albergarlos.
Además
se opone a que el Reino Unido se gaste 30.000 millones de libras (qué son
también escocesas) en botar los nuevos Trident, lo que para Cameron es una
cuestión de vida o muerte política.
Desconozco
si el SNP al no tener la mayoría absoluta
puede convocar un nuevo referéndum de independencia, pero no parece que
tengan prisa en hacerlo. Solamente en el improbable caso de que en el
referéndum de Cameron se consumara el Brexit , Escocia se independizaría de
Londres, porque son partidarios acérrimos de la UE , y ya han amenazado
repetidas veces que lo harían.
Así
que el párrafo: “y donde los
nacionalistas, aunque vencedores, no conservan la mayoría absoluta”, es un
brindis al Sol, es expresar lo mismo que el dicho “tantarantán comiste mirlotos,
tantarantán yo no los comí”. Si ese es el “Mensaje desde Londres” El País se
podía haber ahorrado el gasto de imprimirlo.
Para
remate hablan de que el UKIP entra con
una notable representación en el Parlamento de Gales.
Léanse
los resultados oficiales de las elecciones del 5 de mayo al Parlamento de
Gales, y se verá que contradicen lo de los
malos resultados de Corbyn y lo
de la importancia de los 7 escaños del UKIP.
Ese
Parlamento tiene 60 escaños: 29 han sido
para los laboristas –pierde 1-; 12 para el Plaid Cymru; 11 para los
conservadores que pierden 3 escaños. Los 7 escaños del UKIP representan un 11,5
% del total; magra fuerza para lograr el Brexit.
Puedo
escribir por lo anterior, con toda razón, que El País nos ha ofrecido en éste
editorial información tóxica. Qué los cristales de las gafas que utilizó son “color azul camisa vieja”.
2. El reportaje.
El reportaje tiene tres autores (2), que son dirigentes de dos
empresas de estudios políticos, de esos think tank que dicen defender la
democracia pero que lo que defienden, previo estipendio, son los intereses de
Estado Unidos.
Su consigna es: “Los Estados no democráticos están ganando la batalla ideológica más allá
de sus fronteras armados con Internet, los medios de comunicación y nuevos
foros internacionales para extender su modo de vida”.
Posiblemente eso sea así, pero ¿no impone USA su modo de vida? El
ejemplo es Cuba: ¿qué fue lo primero que enviaron?, los Rolling Stone Así
hicieron con España en tiempos de Franco: Coca-Cola, y Harlem
Globetrotters.
A esa forma de actuar, un influyente politólogo y profesor americano,
Joseph S. Nye, lo llamó el soft power,
contraponiéndolo al hard power empleado
por Bush en Irak, que ha llevado a la destrucción de ese país.
Nombran los autores estados no democráticos, entre ellos Egipto,
obviando que es “occidente” quien sostiene a “Sissi”, sobre todo con armas. No
busquéis en el publirreportaje, no se nombra para nada a Arabia Saudí, ni a la
Guinea de Teodoro Obiang – país al que las empresas petrolíferas
estadounidenses están expoliando su petróleo-, ni a los Emiratos Árabes Unidos, ni a Azerbayán,
ni a la Hungría de Fidescz, ni a la Polonia teocrática, ni a la Ucrania del
autócrata Poroshenco.
No sé si los autores del publirreportaje saben diferenciar entre thik - pensar- y thing -cosa- pero en esa diferencia está la clave: la “cosa” es que
Ban Ki-Moon (3) ha denunciado presiones - chantaje, es el nombre
adecuado- para sacar a Arabia Saudí de la lista negra de países y grupos que dañan
a la infancia en la guerra de Yemen.
Los autores del publirreportaje han decidido que los malos son
Putin y China, y como los líderes de China son muy poco conocidos por los lectores
“occidentales”, para muchos de los cuales todos los chinos son iguales, no
ponen ninguna foto de dirigentes chinos; como les sobra espacio lo ilustran con
dos fotografías de Putin.
En la babel de la que escribo más arriba visiono Russia To Day y CCTV,
para contrastar las noticias de las emisoras y periódicos “occidentales” con
las que esas dos televisiones emiten. Lo hago por higiene mental; aconsejo
hacerlo de vez en cuando, sobre todo si uno tiene empacho de TVE y Telemadrid,
porque “la falta de distinción entre información y conocimiento puede volvernos
idiotas” (4).
Ambas emisoras se pueden ver también por el ordenador, y/o por el
televisor si éste está dotado de
conexión a Internet. Las direcciones son respectivamente: www.rt.com y www.cctv.com.
Después de la información
anterior, ¿puede alguien dudar de que los cristales de las antiparras que los
tres autores han empleado para escribir ese publirreportaje de propaganda
occidental, estén grabados uno con el símbolo del dólar americano, y el otro con el de la libra inglesa?
Alfredo Sancho Cavo
Bibliografía: 1. ANATXU ZABALBEASCOA. Los pisos de lujo sin la nueva moneda. EL PAÍS 13/11/2015
2. CHRISTOPER WALKER, MARC F. PLATTNER Y LARRY DIAMOND. Autoritarismo globalizado.
EL PAÍS 08/05/2016
3. ÁNGELES
ESPINOSA. La ONU culpa a la coalición que lidera Riad del 60 % de las muertes de niños en la guerra del Yemen. EL
PAÍS. 10/06/2016
4. JUAN CRUZ. Entrevista
a Theodore Zeldin. EL PAÍS 08/05/2016

