III PP
El PP es un partido franquista
fundado por franquistas para que los franquistas tuvieran un partido al que
votar. Este es el primer signo de identidad que se ve en su radiografía.
El segundo signo de identidad del PP es su capacidad de
mutar. Al igual que los virus cambian su apariencia mediante la mutación, el PP
ha mutado su nombre varias veces, a pesar de que en el nombre está contenida la
primera información que el posible votante recibe, o quizás por eso.
El tercer signo es su vocación
totalitaria, su ansia de totalidad: quiere unificar a toda la derecha española.
El cuarto signo es que consideran
que la profusa promulgación de leyes soluciona los problemas políticos;
principalmente los económicos.
El quinto signo es su clasismo.
Los fundadores de Alianza
Popular, primer nombre del actual PP, son los que aparecen en el cuadro
siguiente, en el que queda clara la condición de franquistas de quienes crearon
ese partido:
ALIANZA POPULAR
Desde 9 de octubre de 1976
hasta 20 de enero de 1989
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Nombre
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Cargos en el franquismo
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Notas
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Manuel Fraga Iribarne
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Ministro de Franco hasta
1969.
De 1973 hasta diciembre de 1975 embajador de Franco en Londres.
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Cruz Martínez Esteruelas
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Ministro de Franco hasta 1975
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Federico Silva Muñoz
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Ministro de Franco hasta 1970
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Licinio de la Fuente
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Ministro de Franco hasta 1975
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Laureano López Rodó
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Ministro de Franco hasta 1974
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Enrique Thomas de Carranza
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Director General de Cultura Popular de Franco hasta 1972
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Gonzalo Fernández de la Mora
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Ministro de Franco hasta 1974
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* Estos dos ministros
participaron en los dos Consejos de Ministros que firmaron
el asesinato legal de Heinz Chez y
Salvador Puig Antich,- consumado el 2
de
marzo de 1974-; y los de Ramón García Sanz, José Luis Sánchez Bravo,
José
Humberto Baena - los tres del FRAP-, y de Ángel Otaegui y Juan Paredes Manot
–
ambos de ETA Político Militar -, fusilados el
27 de setiembre de 1975.
A estos siete fundadores el
pueblo les bautizó, en plan de cuchufleta, como “Los Siete Magníficos”, título de una película
que protagonizaba Yul Brinner y que entonces tenía mucho éxito.
Sus
resultados en las elecciones generales del 15 de junio de 1977 - primeras
generales en democracia - fueron muy
malos. Cometieron el error de creerse su propia propaganda, - no hay que olvidar que Fraga fue el director
de la campaña 25 Años de Paz- y
pensar que todos los españoles éramos franquistas.
Un error de diagnóstico parecido
lo padeció el PSOE, que pensó, cuando UCD hizo implosión, que los franquistas habían
desaparecido por escotillón, siendo por el contrario que la defenestración de
Adolfo Suarez, que sí quería convertir el franquismo en una derecha moderna – y,
casi simultáneamente, el frustrado golpe de estado de Tejero- lo que
demostraban era la enorme fuerza del franquismo civil, y que un porcentaje
elevado de los españoles tenían un fuerte apego al franquismo. Algunos de esos
españoles franquistas formaron parte de la trama del 23-F, pero no se sentaron
en el banquillo, quedaron entonces impunes, y los que aún viven siguen impunes.
En vista de
los malos resultados obtenidos en las elecciones generales de 1977 el partido,
cuya ansia de unificación de la derecha se acrecentaba, se alió en 1978 con los
partidos que encabezaban, respectivamente, José María Areilza, y Alfonso Osorio,
para acudir juntos a las elecciones Generales de 1º de marzo de 1979.
En un principio, a la coalición de
los tres partidos le dieron el nombre de Confederación Demócrata Española. Pero
debieron de darse cuenta de que lo de “confederación” recordaba demasiado a la
Confederación de Derechas Autónomas, la CEDA de Gil Robles, y cambiaron
rápidamente el nombre por el de Coalición Democrática.
Para las elecciones generales de
1986 Alianza Popular volvió a mutar su nombre, convirtiéndose en Coalición
Popular.
En 1989 nueva mutación vírica que
lo convierte en Partido Popular.
El empleo del adjetivo “Popular”
tenía dos razones, una explicita y otra oculta. La explicita era que, por esas
fechas, los partidos europeos pertenecientes a la Internacional Demócrata
Cristiana se empezaron a integrar el Partido Popular Europeo. La oculta era que
muchos de los votantes al PP que tenían más edad, en tiempos de la 2ª República
habían pertenecido, o habían sido votantes, del partido Acción Popular, por lo
que ellos, y muchos de sus hijos, sentían gran simpatía por el término
“popular”.
Nota: Acción Popular fue un partido clerical fundado por Herrera Oria, que
constituyó el núcleo fundamental de la CEDA. Su triunfo electoral dio lugar al
llamado por la izquierda “bienio negro”, y su pérdida del poder en las
elecciones de 1936, ante la izquierda, fue determinante del golpe de estado de
Franco, cuyo fracaso parcial condujo a la Guerra Civil Española.
Antes de que
la rampante ideología neoliberal acabase con la dignidad del trabajo y, como
consecuencia con la de los trabajadores, se decía: las empresas son los hombres.
Hoy, de los partidos aún se puede
escribir: los partidos son sus hombres. Y en la radiografía del
PP aparecen dos personajes, dos sombras, correspondientes, respectivamente, a
Fraga y a Aznar.
Manuel Fraga fue un hombre fracasado: no vio
cumplida su ambición de ser Presidente
del Gobierno de España, ni la de unificar bajo su mando toda la derecha
española. Tampoco logró derrotar al PSOE en ningunas elecciones generales; su biografía
era demasiado conocida por los españoles, estaba demasiado cercana en el
tiempo, para que estos le votasen
mayoritariamente.
Cuando llegó a Londres se compró
un bombín y un paraguas, y pensó que eso ya le hacía demócrata; tal era el
concepto que Fraga tenía de lo que era la Democracia.
En 1978
Alianza Popular celebra su II Congreso Nacional y sale elegido presidente Félix
Pastor Ridruejo.
En 1979 vuelve a ser elegido
presidente Fraga, y secretario general Jorge Vestringe. Este tándem dirigió el
PP desde 1979 hasta1986.
El 22 de junio de 1986 se
celebran elecciones generales, y el PSOE vuelve a sacar mayoría absoluta. El 30
de noviembre de ese año se celebran en el País Vasco elecciones autonómicas, y
el resultado que consigue el PP - entonces Coalición Popular- es tan malo que
Fraga tiene uno de sus frecuentes accesos de ira y dimite.
El 8 de febrero de febrero de
1987 el PP nombra presidente del partido al Abogado del Estado Antonio Hernández Mancha. Como otros
colegas suyos que forman parte del actual gobierno en funciones fue un
desastre. Lo defenestraron en el IX Congreso Nacional del PP.
En el congreso citado en el
párrafo anterior, llamado de la Refundación, Fraga es elegido presidente, y
Cascos secretario general.
El PSOE seguía obteniendo
mayorías absolutas, pero Fraga fue lo suficientemente astuto para dar un paso
atrás y dejar que Aznar fuera el candidato a la Moncloa. El último de sus
sucesores en el PP es más zote y no da el paso atrás.
Su retiro
posterior a Galicia, donde consiguió mayorías absolutas, y donde los suyos le
montaban parafernalias de culto a la persona - como las que él le montaba a
Franco-, de la que una de las más sonadas, y nunca mejor dicho, fue el desfile
de 5.000 gaiteros en Santiago, le vino muy bien para acariciar su ego.
Durante sus
gobiernos con mayoría impune la Comunidad de Galicia retrocedió hasta la época
de Romero Robledo - siglo XIX-, proliferando de nuevo el caciquismo, y su
consecuencia el clientelismo, así como el nepotismo – ejemplo de lo cual fueron las Diputaciones
de Lugo con Cacharro, y de Orense con Baltar - aquel que tocaba en la trompeta
el hermoso himno: si no eres del PP,
¡jódete!, ¡jódete! - toda una proclama de la cultura de estos
personajillos.
Si es verdad
que: “el clientelismo mata el talento” (1), los gobiernos de Fraga dejaron
Galicia como un erial intelectual.
José María Aznar - al contrario que Fraga, del que
dentro de 5 años solo se mencionará su nombre en Wikipedia- ha pasado a formar
parte de la historia de la 2ª Restauración Borbónica, y ello tanto si la
opinión del ciudadano sobre su gestión política es favorable o es desfavorable.
Llegó a ser
Presidente del Gobierno de España durante dos legislaturas, la última de ellas
con mayoría absoluta. Por cierto: en su primera legislatura logró rápidamente
la investidura, como era costumbre, pero tardó
4 meses en formar gobierno , y para
ello tuvo que firmar con los catalanistas de Jordi Pujol el llamado “Pacto del
Majestic”. Lo cual no constituye un record mundial: en Holanda, país en el que
los gobiernos de coalición son frecuentes, en 1977 tardaron 205 días en formar gobierno.
Unificó a la
derecha española mediante el método de ser el PP el único representante de la derecha
en las relaciones con otros partidos democráticos de derechas en el mundo. Para
ello logró que el PNV dejara de pertenecer a la Internacional Demócrata Cristiana,
con lo que, como consecuencia, el PP fue el único partido candidato español
para pertenecer al Partido Popular Europeo (PPE), dejando fuera de él a los nacionalistas.
Alcanzó el
poder por los votos de los españoles, pero sobre todo por los errores del PSOE,
de los que escribiré en la radiografía de ese partido, unidos a unas
circunstancias temporales muy favorables:
La primera
de ellas fue la querella por delito contra la seguridad del trabajo que contra
el entonces presidente del gobierno de Castilla y León, don Demetrio Madrid, presentaron
unos trabajadores de una empresa que cerraba su actividad y que era de su
familia, pero en la que él no tenía ninguna participación; un juzgado admitió
la querella; don Demetrio conoció que su partido, el PSOE, no le apoyaba, con
lo que ante el acoso por parte de Aznar, entonces en la oposición, dimitió.
Cuando años
después se celebró el juicio quedó absuelto con todos los pronunciamientos
favorables.
No sólo son
de ahora los juicios políticos.
Su dimisión permitió
a Aznar alcanzar la presidencia de la Junta de Castilla-León, puesto que le
sirvió de catapulta para alcanzar el de presidente del PP el 1º de abril de 1990. Hago hincapié en
la fecha, porque se eligió adrede para que coincidiera con la del día de la victoria de Franco. En los detalles suele
aparecer la verdad.
La segunda
de circunstancia fueron los fracasos de los otros candidatos de PP a La Moncloa:
Fraga, y Hernández Mancha.
Pero la más
importante circunstancia de todas fue el cambio en el entorno político europeo
y en el estadounidense:
En 1989, el
día 10 de noviembre, cae el Muro de Berlín.
En 1990 el
presidente de USA era George H.W. Bush del Partido Republicano; padre del Bush
renacido - el del trio de las Azores-. Había sucedido al actor Ronald Reagan,
del mismo partido, y adalid del neoliberalismo.
En 1990 la
premier británica era Margaret Thatcher. Neoliberal convencida, el día 30 de
octubre de ese año profirió en la Cámara de los Comunes los tres famosos ¡No!,
¡No!, ¡No!, que abortaron el proyecto elaborado por Delors de una Europa
federal.
Gran Bretaña
prefería mantener la special relationship con USA que con una Europa que funcionara como
un país. Quería que Europa fuera solo un Mercado Común, y que Gran Bretaña ejerciera
de portaaviones de USA.
En 1990 era
canciller de Alemania Helmut Kohl, conservador y atlantista.
En 1990 el
liberalismo económico se imponía; gran parte de los economistas eran neocons,
seguidores de Milton Friedman y de la Escuela de Chicago, lo cual también
ocurría en España. El apoyo económico de Foundation Heritage a los economistas neoliberales
para que escribieran libros favorables al neoliberalismo, para que dieran
conferencias sobre esa doctrina económica,
predicasen la buena nueva de la preponderancia de la empresa sobre los
ciudadanos, y concedieran entrevistas en prensa y televisiones, contribuyó a
crear lo que se llamó pensamiento único.
En 1991, el
25 de diciembre, se arría en el Kremlin la bandera de la URSS y es sustituida
por la de Rusia.
En 1991 se
funda el Hong-Kong and Shanghai Bank, más conocido por HSCB, y en poco tiempo llega a ser el tercer
mayor banco del mundo por activos, con lo que constituía uno de los poderes
económicos anglosajones. Esos poderes fácticos, que preferían que no gobernasen en España los
socialdemócratas – no se puede olvidar que esos socialdemócratas habían gritado
lo de “OTAN no, bases fuera”, por lo que podían cambiar de idea, y que, lo más
importante, ya no les eran necesarios- decidieron apoyar a un candidato que podía
acabar con la hegemonía de aquellos. Para ayudar a conseguirlo el HSBC invitó a Aznar a la City londinense, le montó
una reunión con la crema de los que deciden en las finanzas, y pagó todos los
gastos, incluidos los billetes de avión. El envite merecía la pena, si los
gobiernos socialistas desaparecían de Europa el poder financiero no tendría
ningún freno.
NOTA: el HSCB es el banco al que se le acusó de
dar un crédito en condiciones preferentes a la familia de Rodrigo Rato,
entonces poderoso vicepresidente del Gobierno de Aznar. No se pudo comprobar la
veracidad de la tal imputación, pero su máximo dirigente en España fue convenientemente
“deportado” a otro país.
Es también el de la lista
Falciani, y el que aconsejaba a muchos de los que ahora aparecen en los Papeles
de Panamá la forma de no pagar impuestos mediante la utilización de empresas
como Mendoza & Mossaq.
En 1995 llega
a presidente de la Comisión Europa, Jacques Santer del Partido Popular Europeo.
Era la primera vez que un político del PPE presidía la CE.
Como colofón
de lo anterior Fukuyama proclama el “Fin de la Historia” en su libro del mismo
título. Su argumentación era que desaparecido el comunismo entraríamos en un
periodo de benéfico capitalismo, y las guerras desaparecerían. Ganó mucho
dinero con el libro y con sus conferencias. Se equivocó totalmente, pero en
lugar de hacerse el harakiri como su apellido hubiera aconsejado, se escaqueó
un tiempo, y ahora vuelve a levantar el gallo.
Con estos
mimbres Aznar alcanzó en su segundo mandato la mayoría absoluta. Sintiéndose
absolutamente con las manos libres concluyó la “Tercera Amortización”- la
primera fue la de Mendizábal, la segunda la de Madoz - que había iniciado
tímidamente Carlos Solchaga, que se definió a sí mismo como “Socialista
Liberal”, ¡áteme esa mosca por el rabo!
La
diferencia entre las dos primeras amortizaciones y la de Aznar es que en aquellas
se vendieron los bienes de las llamadas “manos muertas” - los de las Órdenes
Religiosas- y en estas los bienes públicos que pertenecían a los españoles. Su
esposa, la alcaldesa Ana Botella, amortizó los últimos restos de los bienes
públicos, vendiendo al fondo Blackstone a precio de saldo 1.980 viviendas del IVIMA.
El perjuicio para los madrileños lo ha tasado la Cámara de Cuentas en 32
millones de € (más de 5.300 millones de pesetas). En la foto inferior Ana Botella.
En sus dos
legislaturas, sobre todo en la última en la que tenían mayoría absoluta, el PP promulgó leyes con profusión - es su en la falsa creencia de que las leyes por si
mimas tienen la virtualidad de solucionar todos los problemas de las personas.
De entre
ellas cabe destacar la Ley del Suelo – germen de la burbuja inmobiliaria- para
tratar de incentivar la economía, y la
Ley del Sistema Eléctrico para tratar abaratar la energía- lo que demostraba su
ignorancia de que el transporte y la distribución de la energía eléctrica son
monopolios naturales-, y la generación es un monopolio cuasinatural.
Como no
consiguió bajar los precios de la energía eléctrica porque el sistemas de
subastas que estableció fomenta el acuerdo entre empresas para fijar los
precios – lo que se conoce como colusión- , se reservó la fijación de los
precios al consumidor. Ello nos ha llevado a que lo que se conoce como “déficit
de tarifa”, y que hasta 2015 ha alcanzado un monto de 22.500 millones de € (más de 3 billones de pesetas). Como el
déficit de tarifa está titularizado, es decir se ha pedido un préstamo a los
bancos, que es deuda pública pero que Bruselas no lo considera déficit.
Cada año,
para cubrir la parte a amortizar y los intereses de ese préstamo, los españoles
pagamos una media de 400 €. Para el PP la energía que necesitamos los ciudadanos
para nuestras actividades debe ser sometida a un alto un impuesto. Lo están los
carburantes, y la electricidad; pero ahora, además, la electricidad está
gravada con esos 400 € anuales con los
que pagar el déficit de tarifa.
Así se
entiende el aberrante impuesto al sol y al viento que nos ha impuesto el PP; lo
han puesto para que el español que quiera generar energía con esos dos
elementos de la naturaleza – lo que se denomina autoconsumo- contribuya al
impuesto del déficit de tarifa. Sin esa ley del PP habría millones de españoles
apuntados al autoconsumo, y los bancos que subscribieron los títulos de esa
deuda no podrían llegar a cobrarla.
A eso hay
que añadir el billón de pesetas (6.000
millones de euros) que el ministro Josep Piquer regaló a las compañías eléctricas como “Costes de la Transición a la
Competencia”, y escribo regaló porque tal competencia no existe ni ha existido.
Pero, como partido, ambas leyes le
han dado fruto, las constructoras y las empresas eléctricas han sido los mayores
donantes al PP.
Aznar basó su
poder y el de su partido en 3 pilares económicos: el de las Tecnologías de la
Información y la Comunicación (TIC), el poder financiero, y el poder
energético.
En el campo
de las TIC fue en Telefónica donde tan pronto como en 1996 – el año en que
resulto investido, colocó a uno de sus peones al frente de la misma, a su
compañero de pupitre del bachillerato Juan Villalonga, que fue nombrado
Consejero Delegado por los tres bancos que eran depositarios principales de las
acciones: Banco Bilbao Vizcaya, Argentaria, y La Caixa.
La “C” de
las TIC la completó apoderándose de TVE, y poniendo al frente a dos personajillos: Ernesto Sáenz de Buruagua –
director de los servicios informativos desde 1991 hasta 1994, y desde 1996 a
1998-, y Alfredo Urdaci - director de los servicios informativos desde 2002 a
2004- que también ejercía como locutor,
quizás porque dudase que ningún presentador manipulara tanto las noticias como
él quería. Cuando la huelga general CCOO lo denunció por manipulación ante el
juez; obligado por sentencia a rectificar dijo aquello de “ce ce o o”, muestra
de hasta dónde puede llegar una persona sectaria.
En el campo
financiero contaba con Argentaria, nombre que se le dio al banco público que se
creó con la fusión de Banco Exterior de España, Caja
Postal de Ahorros, Banco Hipotecario de España,
Banco de Crédito Local, Banco de Crédito Agrícola, y Banco de Alicante,
y que Luzón
creó a partir de la Caja Postal de Ahorros, y que puso a las órdenes de Aznar.
Éste le “premió” cesándole en mayo de 1996, y sustituyéndolo por Francisco
González, un Agente de Cambio y Bolsa íntimo amigo suyo. Luzón tuvo el honor de
ser el primer presidente de una empresa pública cesado por Aznar.
Una vez más
las fechas son muy importantes: Aznar tomo posesión del Gobierno de España
el 4 de mayo de 1996, unos días antes de que cesara a Luzón. Ello
demuestra las prisas que tenía el PP para apoderarse de Argentaria.
En marzo de
1999 empiezan las conversaciones entre BVA y Argentaria para la absorción de
esta por el primero, y el 25 de marzo de marzo de 2000 se publica
en el BOE la autorización de la absorción , y en las condiciones que se debe
hacer la misma.
Francisco
González pasa a copresidir el nuevo banco que toma el nombre de BBVA. Poco
tiempo duró el otro copresidente que representaba a las familias vascas en el
BBV, y Francisco González quedó de dueño y señor.
De nuevo la
importancia de las fechas: el 12 de marzo,
dos semanas antes de la autorización de la absorción se celebraron elecciones
generales, y el PP las ganó con mayoría absoluta. Aznar autorizo la operación
conociendo que nadie podría evitarla, estando aún en funciones.
Pero,
además, contaba también con un arsenal
de cajas de ahorro, en tanto que éstas dependían de las autonomías o de los
ayuntamientos, en su mayoría gobernados por el PP.
En la de
mayor importancia y tamaño, Caja Madrid, colocó a su compañero de profesión, y
vecino suyo en Logroño, Miguel Blesa. En la Comunidad Valenciana la
importantísima Caja de Ahorros del Mediterráneo estaba en manos del PP. En
Galicia el PP tenía en sus manos Caixa Galicia, y no pudo conseguir el poder en
Caixa Vigo ésta porque dependía del ayuntamiento de esa ciudad en el que
gobernaba el PSOE.
En el campo
energético no pudo apoderarse de las petrolíferas, porque tanto Repsol como Gas
Natural estaban en manos de La Caixa, pero tenía un as en la manga: Endesa, una
compañía pública a la que la buena praxis de don Feliciano Fuster había hecho
llegar a la cima de las eléctricas. Endesa generaba y distribuía en Andalucía,
en Baleares, en Canarias, en Cataluña, y generaba en Ponferrada. Una gran
expansión internacional la llevó al otro lado del charco, y generaba y
distribuía en Argentina y en Chile.
Aznar,
cuando Fuster se retiró, puso al frente
de Endesa a Martín Villa, que aunque nunca ejerció como ingeniero-lo es de la
106 promoción-, distinguiría al menos entre kilovatio y kilovoltio. A aquel le sustituyo
Manuel Pizarro, abogado y diputado del PP; éste no sabe distinguirlos.
Todo les iba
bien hasta que Gas Natural lanzó una OPA sobre Endesa. ¡Aquí fue Troya!, el PP
se subió a las almenas, Pizarro se puso detrás de un atril con la CE en la mano
– le pusieron el remoquete de Manolico
de la Constitución- y Esperanza
Aguirre dijo aquella frase que tanto ha ayudado a estrechar los lazos entre
España y Cataluña: “Endesa no debe salir del territorio nacional”.
Endesa acabó
en manos de ENEL, la empresa estatal italiana. Habrá que preguntar a Aguirre si
considera a Italia territorio nacional.
A partir del
año 2004, estando ya en la oposición, fue cuando el PP dejo patente su 5º signo
de identidad: el clasismo. Es consecuencia natural de que la mayor parte de sus
votantes pertenecen a la pequeña burguesía y a la clase media.
La
conjunción de ese clasismo y el
franquismo de un gran parte de sus votantes – las estadísticas de los últimos
20 años estiman que lo son entre el 18 y el 20 % del censo electoral - le llevó a oponerse a la Ley de Memoria
Histórica aprobada por el Congreso. Con la cantinela de “no abrir las heridas”
enmascaraban su verdadera sinrazón: no querían que los muertos del lado
franquista fueran considerados de la misma clase que los muertos del bando
republicano. No les importaba que muchos españoles tuvieran una herida
sangrante como consecuencia de que sus familiares yacían aún en cunetas o en
fosas comunes, lo que les impedía dar
digna sepultura a sus deudos.
Y autonomías
y alcaldes del PP han rivalizado para conseguir que en el más allá siga
habiendo clases sociales.
Puesto que
esto es una radiografía del PP, conviene,
para completarla, hacer como se hace siempre
para establecer un diagnóstico: indagar los antecedentes propios y los familiares
por si existiera alguna “patología” hereditaria.
Aznar, licenciado
en Derecho, tiene antecedentes juveniles como que, según testimonió un
compañero de su colegio, al día siguiente de que la policía franquista
asesinase a Enrique Ruano tirándolo por una ventana - que había estudiado en su
colegio -, se presentase en clase con camisa azul y trinchas, para demostrar
que apoyaba a los policías.
En la
Universidad militó en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES), de ideología cercana a las Juntas de Ofensiva
Nacional Sindicalista (JONS). El FES fue el ente que sirvió para fundar Falange
Española Independiente (FEI).
Años después
Aznar demostró su querencia hacia las JONS acudiendo a Quintanilla – pueblo
natal de Onésimo, el fundador de ese partido- a comer y a jugar alguna partida
de dominó, tanto cuando fungía de presidente de Castilla-León como cuando era
ya Presidente del Gobierno de España. De nuevo los detalles dejan de manifiesto
la índole de las personas.
Otro
antecedente fue su artículo en Nueva Rioja denostando a la Democracia. La
inclusión por don Eduardo Haro Tecglen de dicho artículo, años después en un
libro, concitó el odio de Alfonso Ussía, que llamaba a Haro “La momia”.
Pero esos “brillos pulmonares” no son necesariamente
indicios de un “enfisema”.
Tampoco el
hecho de que saliera ileso de un atentado de ETA, - aunque parece ser que
aquellos que se han librado de una muerte cierta se consideren predestinados
por Dios, como Franco que fue herido de muerte y salió adelante; o como un
profesor mío que se libró de un accidente aéreo en el que murieron todos los
pasajeros-, justifica su acción política.
¿Por qué,
entonces, una persona de ideología falangista llegó a tener una acérrima
querencia por Estado Unidos y por las ideas del Partido Republicano?
Me hago la
pregunta anterior porque entre los falangistas no había ninguna simpatía por
Estados Unidos, y muestra de ello son estas estrofas falangistas que circularon
en España en los años 60: El español que
se olvida/ de que existe Gibraltar/ y que más allá del mar/ en Cuba tiene una
herida… Tan grande era entonces el deprecio de los falangistas por los
estadounidenses que utilizaban el nombre de yanqui para designarlos, el odiado
nombre que cuando la herida de Cuba les daban los españoles.
¿Cuál es la
causa de esa obsequiosidad hacía el renacido Bush, rayana en el servilismo, que
le hizo invadir Irak en contra de las manifestaciones en las calles españolas
contra la entrada en guerra, manifestaciones que se correspondían con las
encuestas en las que aparecía que un 84 % de los españoles nos oponíamos a la
agresión a Irak? ¿Por qué siguió adelante si en la UE ni Alemania, ni Francia,
ni Italia, quisieron unirse a la invasión, y solo Blair la secundó? Gran
Bretaña no hizo otra cosa que poner de relieve que es un “portaviones” de los Estados Unidos
anclado a 15 millas del continente; lo que ha vuelto de nuevo a dejar claro,
Hillary Clinton, este sábado cuando dijo: “Quiero que Gran Bretaña tenga una
voz fuerte en Europa” .
Pero es que,
además, según me informaron, cuando Aznar propuso en el Consejo de ministros
invadir Irak, el vicepresidente, Rodrigo Rato, manifestó que no era buena idea;
según la persona que me hizo la confidencia Aznar miró a Rato
desconsoladamente, su mirada parecía decir :Tu
quoque filium meum? Lo mismo que con palabras le dijo Julio Cesar a Bruto.
La única
explicación que para el servilismo de Aznar tengo es la de la influencia de su
abuelo Manuel Aznar Zubigaray.
Para conocer
a este personaje he utilizado los diarios de Azaña, concretamente los
contenidos en el libro publicado con el nombre de “Los cuadernos robados”, y
que abarcan desde el 22 de julio de 1932 hasta el 26 de agosto de 1933.
Hasta en 17
fechas cita en ese libro Azaña a Manuel Aznar; habida cuenta de que los diarios
abarcan poco más de un año, cada tres semanas Azaña hace una alusión a Aznar.
En las anotaciones Azaña escribe sobre las visitas que le hace Aznar; sobre las
confidencias que sobre él le hacen ministros y policía; sobre su posible
implicación en la conspiración de Sanjurjo del 2 de agosto de 1932, conocido
como la sanjurjada; incluso cuenta su visita a casa de Aznar para darle
el pésame por la muerte de su esposa; sobre sus súplicas de que le nombrase
embajador; etcétera.
Desde su
puesto de director intermitente del influyente periódico El Sol, Aznar, apoyó
al gobierno de Azaña. Escribo “intermitente” porque en alguna ocasión fue cesado
por el Consejo de Administración del periódico, y vuelto a reponer en sus
funciones a los pocos meses.
De la
lectura de esos cuadernos se infieren dos certezas: una, la imposibilidad de que lo escrito sean
falsedades, o fueran recuerdos, puesto que Azaña plasmaba todas las noches en
el cuaderno lo que en ese día había acontecido; otra, que Manuel Aznar era un
zascandil de la política
La obsesión de Manuel Aznar era
que le nombraran embajador. Azaña barajó
la posibilidad de nombrarle embajador en algún país, pero no encontró ninguno
que a Aznar le interesara. Por fin uno de sus ministros le trasladó la petición
de Aznar de ser nombrado embajador en Cuba; Azaña pareció dispuesto a darle
gusto pero el representante del PSOE en el Gobierno – era un gobierno de
coalición- se negó en redondo. Desde entonces la animadversión de Manuel Aznar hacia Indalecio Prieto fue
total, lo cual no fue óbice para que sorprendido Aznar en Madrid al estallar la
Guerra Civil, pidiera a Prieto protección.
Con Franco, Manuel Aznar logró
ser embajador: primero lo fue en el Santo Domingo de Trujillo, y más tarde en
el Buenos Aires de Perón. Pero su puesto más importante fue en Nueva York, como
embajador ante la ONU desde 1964 a 1967. En ese tiempo entabló relaciones con la
élite del Partido Republicano estadounidense.
En el año 1964 el Partido
Republicano sufrió una enorme derrota: el candidato demócrata, Lyndon B. Johnson, obtuvo el 61 % de los
votos mientras el candidato republicano, Barry Goldwater, solo consiguió el 38
%. Y, lo que era aún peor, los americanos empezaban a perder la guerra de
Vietnam.
Manuel Aznar sentía un gran agradecimiento
hacia Dwight Eisenhower porque éste, con su visita a España en 1959, había
sostenido a Franco y a su Régimen, por ello le fue fácil el acceso a los
dirigentes del Partido Republicano y condolerse con ellos por el avance del
comunismo en el sureste asiático, ganándose su simpatía.
De regreso en Madrid en 1967 siguió
relacionándose con ellos, y no es extraño que hiciera comentarios sobre esas
relaciones en las dominicales comidas familiares, por lo que posiblemente su
nieto José María, que entonces tenía 14 años, fuera influenciado por lo que
escuchaba a su abuelo, y con el tiempo estableciera lazos de amistad con los
hijos de esa élite del Partido Republicano. Tal cosa aclararía la razón de
todas sus acciones: desde la agresión a Irak de la que Blair ha reconocido que
fue un error, pero no Aznar, hasta la de los pies sobre la mesa de Bush, la del
“estamos en ello” dicho con voz de falsete, y el que Murdoch le pague por
pertenecer a uno de sus Consejos de Administración.
También justificaría que
contagiase su servilismo a sus ministros: hizo hacer el ridículo a Ana Palacio,
ministra de AA.EE. ordenándola que llamara a Argentina, a Chile, y a Méjico para que
esos países apoyaran la invasión de Irak, pero tal petición no fue atendida por
ninguno de esos países, y ese ridículo
cayó sobre todos les españoles, pues nos representaba ; el mismo ridículo que
hizo más tarde el entonces ministro de AA EE, Josep Piqué, dando cabezadas ante
Bush al pie de la escalerilla del avión que le trajo a España, solo que en éste
todavía es más insólito su servilismo pues pocos años atrás había militado en
el partido Bandera Roja, que no solo era de extrema izquierda sino que ,
además, era anticapitalista y antiamericano – el tópico dice que los extremos
se tocan-.
Hoy Aznar con su actitud está
demostrando que reconoce que se equivocó al nombrar a Mariano Rajoy como su sucesor.
Aznar es ahora para el PP un lastre es lugar de un activo.
En la
legislatura del gobierno que ahora está en funciones el PP se dedicó a promulgar
leyes y leyes; nadie pagó por ello, aunque no
hay nada que sirva menos que unas leyes que se tiran enseguida a la basura (1).
Bastantes de
esas leyes son aberrantes porque los efectos de su aplicación han sido los
contrarios de los que con la ley se querían
obtener; otras directamente han sido sectarias.
Aunque aún
no existe una perspectiva global que permita valorar lo que la pasada
legislatura ha sido – piénsese que desde 1996 que Aznar proclamó: “España va
bien”, hasta que hemos notado los efectos de las leyes promulgadas por Aznar
que cito más arriba, han pasado casi
catorce años - una primera valoración es la siguiente: Han sido cuatro años de desastre absoluto en todos los frentes (2).
Lo que se
conoce de los datos económicos y sociales es suficiente para calificarla de
desastre en estos rubros: fracaso de la Contrarreforma Laboral (Ley Báñez); quiebra
de la Seguridad Social; y déficit en 2015 superior en casi un 20 % a lo presupuestado..
Ø
La Ley Báñez
– primera y urgente ley de esta legislatura- no ha conseguido ninguno de sus
objetivos, salvo el de la devaluación de los salarios. Ni ha aumentado el
número de empleados, salvo en lo nominal, pero la actividad total ha
disminuido. Ha aumentado la precariedad del empleo, y ha aumentado el empleo
temporal en un porcentaje elevadísimo.
Como ahora los salarios son más bajos, y el número de horas cotizadas también lo son por la baja actividad (horas anuales trabajadas por cada empleado), consecuentemente el importe total de las aportaciones a la Seguridad Social (SS) ha disminuido. Como los nuevos jubilados han cotizado más que los antiguos, sus pensiones son más altas, por lo que durante el gobierno Rajoy la SS ha tenido déficit, teniendo que recurrir a la “hucha de las pensiones” para poder pagarlas.
Como ahora los salarios son más bajos, y el número de horas cotizadas también lo son por la baja actividad (horas anuales trabajadas por cada empleado), consecuentemente el importe total de las aportaciones a la Seguridad Social (SS) ha disminuido. Como los nuevos jubilados han cotizado más que los antiguos, sus pensiones son más altas, por lo que durante el gobierno Rajoy la SS ha tenido déficit, teniendo que recurrir a la “hucha de las pensiones” para poder pagarlas.
Para el año 2016 el gobierno en
funciones ha anunciado el viernes 29 que aumentaba el déficit de la SS que
aparece en los PGE desde el 0,3 hasta
el 1,1, es decir lo multiplica por 3,66.
Visto lo anterior es evidente que
de seguir aplicando estas políticas económicas se llegará a la quiebra de la
Seguridad Social. Quizás ese sea el fin
último del PP, quebrar la Seguridad Social.
En el blog “Gambito de Dama “escribí: “Luis Garicano - con las mismas ideas
liberales que Aguirre- , y que, entre otras cosas, ha postulado que la
contribución de las empresas a la jubilación de sus empleados se divida en dos
partes: una que iría a la Seguridad Social, y otra que iría a cualquiera de los
fondos bancarios para jubilación”.
A eso es a lo que quiere llegar
el PP, pues ambos partidos tienen la misma animadversión a todo lo público.
Ø
Es de sobra
sabido que una parte importante de los Presupuesto Generales del Estado (PGE)
es la SS. Si ésta tiene superávit ayuda a que no haya déficit del Estado, o lo
disminuye; si no lo tiene aumenta el déficit del Estado.
Ø Se había previsto un déficit del 4,20
% del PIB y según Urostat hemos acabado el año 2015 con un déficit de 5,10 %.
Para atenuar la percepción del error de cálculo de Guindos y su equipo los
media afines hablan, como ya en otra ocasión lo hizo Montoro de “unas decimitas”,
pero esas “decimitas” suponen un error de más del 21 % - exactamente es el 21,42 % más
del valor previsto-.
Si nosotros, a la hora de fijar
que cantidades de nuestros ingresos mensuales dedicamos a la alimentación, tuviéramos
un error de mas del 21 % provocaríamos que la última semana del mes no
pudiésemos alimentarnos.
Una empresa si tuviera un error
del 21 % en la previsión de la cifra de ventas haría suspensión de pagos.
Posiblemente
algún lector se pregunte por que no he escrito sobre la corrupción del PP, la
razón es que este blog lleva por título “Radiografía de los partidos”, y las
radiografías no tienen tanta resolución como para llegar a los genes. Como la
corrupción de ese partido es genética no aparece en la radiografía.
¿Cómo si no
entender que el partido mantenga en sus puestos a alcaldes condenados por
corrupción, y sus votantes les vuelvan a votar? Miguel Ángel Aguilar le llama a
esa actitud de los votantes “encallanamiento”. Es el mismo encanallamiento de
los Secretarios de Estado estadounidenses que decían de los dictadores
americanos: “es un hijo de puta, pero es
nuestro hijoputa”.
Es la
inexistencia de una ética personal lo que dejan de relieve esas conductas. Al
no existir un principio ético no se considera que la corrupción política y/o
económica sea un delito. Tres ejemplos aclararán que quiero decir:
1) En una gran
ciudad española un club de futbol edificó un centro comercial. El centro
comercial ocupaba una esquina del estadio y la acera pública de la otra
esquina. R equerido el entonces alcalde por un periodista para que explicase por
qué había permitido la construcción respondió: ¿Sí?, pues no me había dado
cuenta; solo le faltó añadir que la directivos eran unos chicos muy majos que
le invitaban al palco, y en el descanso le atiborraban a jamón de bellota y petits fours. Las personas como él llaman
a eso “una mentira piadosa”, por la que no han de pagar.
2) Años más
tarde la directiva de ese club quiso apoderarse de una enorme acera pública
situada delante del estadio, para construir un centro comercial y un hotel.
Para ello instrumentó con el ayuntamiento una permuta de terrenos, con una
valoración de sus propios terrenos tan exagerada que intervino el Tribunal
Superior de Justicia de esa Comunidad y anuló el acuerdo. El ayuntamiento
actual ha parado ese latrocinio.
Sin embargo ni los media, ni
ningún socio del club, han protestado porque tal aberración se hubiera puesto
en marcha.
3) Días atrás el alcalde de Granada fue
acusado por la fiscalía de autorizar la edificaciónde una discoteca en una
zona verde situada debajo de la Alhambra. Y él proclamaba: soy inocente, no
hecho nada malo. Estoy seguro que para él y tantos otros robar los bienes
públicos no merece reproche.
Para esas
personas los bienes públicos son bienes mostrencos – aunque tengan un dueño, qué
somos los españoles representados por el Estado, las CC AA, o los Ayuntamientos
-, que están ahí para que ellos se
enriquezcan, y encima se les jalee llamándoles emprendedores y creadores de
puestos de trabajo.
No les entra
en la cabeza que se considere delito apoderarse de ellos, o cambiar mediante
una recalificación lo que era zona verde para disfrute de los ciudadanos por
edificaciones que ellos erigen para enriquecerse ilícitamente; más bien al
contrario se consideran unos benefactores.
Un
porcentaje bastante elevado de los dirigentes del PP, y de sus votantes, son
corruptos por acción u omisión. No es que sean inmorales, es que son amorales y
por eso admiten la corrupción. Estas personas parece que fueran sólo ELLO, como
llamó Freud al inconsciente, ese lugar de la mente donde no existe ni la moral
ni la ética, donde solamente existe la pulsión del poder.
Bastantes
de los dirigentes son de familias que, según Jaime Mayor Oreja, “vivieron el franquismo con naturalidad y normalidad”. El franquismo
fue un régimen absolutamente corrupto, por ello a estas personas a las que se
refiere Mayor Oreja cabe aplicarles lo siguiente (3): “Como explica Pedro Rey
Biel en Nada es gratis, saber que se
vive rodeado de corrupción produce más corrupción y más comportamientos
egoístas y antisociales”.
Alfredo
Sancho Cavo
Bibliografía: 1. Carlos Sebastián. Catedrático de Teoría
Económica. Entrevista de José Andrés Rojo.
El País
2. Javier Marías. Casi cualquier
prueba. El País
Semanal. 13/12/2015
3. Soledad Gallego- Díaz. El coro
griego aconseja prudencia. El País 24/04/2016

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