martes, 23 de junio de 2015

ABOMINACIÓN DE LO POMPOSO Y EXALTACIÓN DE LO LAICO

ALFREDO

Si algo ha puesto de manifiesto las elecciones locales, ha sido la actitud de unos cuantos alcaldes de ciudades importantes que, en su día a día como regidores, han renunciado a la pompa con la que actuaban los ediles que les antecedieron.
Son muy pocos, pero su ejemplo servirá de catalizador para que todos aquellos que aún se sienten por encima de los ciudadanos, se enteren de aquello tan antiguo- data de las Cortes de Aragón- de Nos que somos tanto como vos, pero juntos más que vos, y reaccionen antes de que los propios ciudadanos les señalen con el dedo.

El DRAE define pompa como: Fausto, vanidad y grandeza. Y no otra cosa es el coche oficial con chofer, los escoltas - cuando hace años que ETA no mata-, las entradas gratuitas para espectáculos, y otras prebendas. Los que disfrutan siendo súbditos, dirán aquello de “total por tres trajes”. Pero mi experiencia es que nos cuesta mucho dinero.
Por ejemplo: una concejala del PP- en mi caso, distrito de Fuencarral, era concejala- tenía asignado en exclusiva coche con chofer, que estaba aburrido leyendo el periódico mientras ella estaba trabajando en su despacho. Coste al contribuyente más de 31.700 €/año (más de cinco millones de pesetas), multiplique el lector  por los 21 distritos de Madrid y verá que daría para muchas becas de comedor para muchos niños. Los concejales de distrito deberían ir andando o utilizando el transporte público para visitar su distrito, y el taxi para ir a la Plaza de Cibeles a los plenos municipales.
Otro ejemplo: las entradas gratuitas que el Teatro Real asignaba al Ayuntamiento de Madrid suponen a precio de taquilla 100.000 € (casi diecisiete millones de pesetas); ahora la alcaldesa Carmena ha renunciado a ellas para que el Real esté más saneado.
De ambas mamandurrias disfrutaba “esa señora”; la misma que empleaba esa palabra para criticar que dos sindicalistas se tomaran una cerveza.

La pompa hasta la llegada de la democracia ha estado unida al poder, y aun en países formalmente demócratas se mantiene; en los países de democracia real – la Europa nórdica- también se mantiene, pero en exclusiva para el Jefe del Estado.

La exaltación de lo laico, entendiendo como laico el marco de la Administración Pública, la han hecho los alcaldes de Coruña, Santiago, y Lugo, al no asistir a una ceremonia religiosa en Mondoñedo en la que los alcaldes de las capitales del antiguo Reino de Galicia  proclaman su sumisión al Santísimo. En realidad esos tres alcaldes no han hecho otra cosa que hacer normal lo que es normal, porque “ninguna confesión tendrá carácter estatal”, como taxativamente indica el Artículo 16.3 de la Constitución Española; por si no se entiende bien el termino: “confesión” es lo mismo que “religión”.
Y la Administración Pública tiene carácter estatal, es parte del Estado.
Pronto se sumarán otros alcaldes a los tres anteriores; todo es perder el respeto humano, y dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.

El resultado final de los comicios locales vino impuesto por los pactos de la izquierda. Estos pactos se precipitaron cuando la Presidenta de Andalucía dio un ultimátum a los partidos obstruccionistas: o investidura o nuevas elecciones. Al PP le entró una erisipela, porque las encuestas vaticinaban que, si se celebrasen nuevas elecciones, el PP y Ciutadan’s serían fuertemente castigados por los electores.
Bonilla, que había intentado cambiar el cromo de la investidura por los cromos de los ayuntamientos, estaba incapacitado  para modificar su discurso y votar la investidura. Entonces el PP acudió a su amigovio  –no es errata, está en el nuevo DRAE- Ciutadan’s; Rajoy llamó a Rivera, y éste se prestó  al cambalache. Para ello, y para que pareciese imposición suya, llenó páginas con todo lo que sobre corrupción ya había presentado Susana Díaz en su primer discurso, y voto favorablemente la investidura.

Pero a Rajoy no le bastaba, y cuando conoció que en Almería PSOE y Ciutadan’s habían alcanzado un acuerdo para que fuera alcalde de la ciudad el candidato del PSOE, volvió a llamar al partido amigovio, y Rivera, omnipotente presidente de un partido que fuera de Cataluña tiene cuadros desde hace escasamente un año y por tanto sin poder, fulminó el acuerdo y apoyó al candidato del PP.
A Rajoy le entró la gula, y volvió a presionar  a los poderes económicos; y estos tiraron de los hilos de la marioneta para que los votos de Ciutadan’s dieran al PP las alcaldías de Granada y Jaén. PP y Ciutadan’s son dos partidos siameses movidos por los hilos del dinero.

El resultado de las elecciones ha tenido la virtud de desincrustar– en la feliz ocurrencia de Forges- al PP de las instituciones. En cifras:

ü  El PSOE tiene la alcaldía de 17 capitales de provincia; antes tenía 9. Un crecimiento de casi el 100 %.
ü  El PP, conserva la alcaldía de 19 capitales de provincia; antes tenía 43, una caída del 56 %. Lo que dijo Rita: ¡qué hostia!  Pero lo que más le ha dolido ha sido perder la capital de la nación, porque es donde hay un dinero del que hablaré en un próximo blog.
Claro que Rajoy, instalado en su irreal mundo paralelo, se pasa el día proclamando que ha ganado las elecciones; en su cabeza no es capaz de asimilar que el PP fue la opción más votada en algunos municipios, pero que la suma de votos en esos municipios del resto de los partidos, todos opuestos a la política del PP, es superior en un 50 %.   
ü  IU, casi desaparecida en el resto de España, ha conseguido mayoría absoluta en Zamora, esa ciudad en la que un empresario destapó hace años el “caso Burgos”, que llevó al entonces alcalde burgalés a la cárcel, y a poco a Aznar con él.

Como en todas las elecciones se han producido muchas anécdotas, pero ha habido un suceso que no es anécdota, sino categoría en el sentido kantiano del término filosófico: la elección del alcalde de Oviedo.
La negativa de “Xixon si Puede” a apoyar al candidato socialista a la alcaldía de la Villa de Jovellanos, propició que siguiera de alcaldesa la señora Moriyón, del FAC. Ante esto, en represalia, la FSA  anuló su previsto apoyo a “Somos Oviedo”, plataforma cercana a Podemos, y decidió que sus electos se votasen a sí mismos. La categoría se produjo cuan Ana Taboada, que era la persona a la que Somos tenía previsto presentar a alcaldesa, decidió “contribuir al cambio político que en toda España demandaban los ciudadanos” y segundos antes del voto de investidura le comunicó a Wenceslao López, candidato del PSOE, que votarían por él.
Ello dio lugar a unas escenas dignas de la pluma del autor de “La Comedia de los errores”. El alcalde en funciones, Caunedo, se subió al atril exultante, creyéndose ya alcalde, y estuvo perorando con una sonrisa de oreja a oreja. Empezaron las votaciones y los de su GM, el del PP, votaron los primeros, todos a favor de Caunedo, que estaba al borde de morir de alegría. Pero su alegría se empezó a deshacer cuando el primero de Somos votó Wenceslao; quedó desconcertado, pero aun así y todo la sonrisa no se le había borrado. Con el segundo voto de Somos al PSOE su mosqueo subió de nivel, y la sonrisa era ya de circunstancias, y aunque tardó en comprender que ocurría, cuando por fin se cayó del guindo y vio y asimiló que no era alcalde, su faz era la que presentaría  un boxeador noqueado. Como Caunedo tiene una figura rehecha que no le ayuda mucho estéticamente, coronada en la nuca con un enorme morcillo, la derrota le hacía más patético; era la vera efigie de la desolación.
Quiero resaltar la honestidad de doña Ana Taboada; su generosidad al no corresponder, con la negación de sus votos al PSOE, al grave error que cometió la FSA negándole los suyos; hay un hermoso verso de Tagore que resume esa generosidad: “el sándalo perfuma el borde del hacha que lo corta".
También se debe resaltar su claridad de ideas y las de IU: se trataba de “desincrustar al PP”, porque el objetivo es acabar con ese residuo del franquismo que es el actual PP. 
Sobre “Xixón si puede” escribiré en próximo blog. Estoy recopilando datos sobre su presidente, para intentar explicarme, y explicaros, el discurso que hizo el día de la investidura.

Por último el “Caso Andoain”. El PNV había pactado con el PSOE que le votaría a la alcaldía. El voto es en urna y secreto, y uno de los votantes del PNV votó en blanco, con lo que la alcaldía la ganó Bildu. Ahora viene lo chocante: el fiscal general del País vasco, señor Calparsoro, se inmiscuye en la votación y dice lo siguiente: “podría haber una motivación ilícita en el electo e, incluso, haber obrado sin libertad y víctima de un ilícito penal”. Y lo más chocante es que, para encontrar un caso parecido se remonta a hace 12 años, al “Tamayazo” por el que gobernó “esa señora”. No recuerdo que entonces el fiscal general de Madrid hubiera abierto diligencia alguna.
Opino que el señor fiscal no tiene caso, y sus razones para esa salida a la prensa  son otras a cinco meses vista.


Alfredo Sancho Cavo

2 comentarios:

  1. Comentarios al blog de ALFREDO del día 23 de Junio:

    A.- Las comparaciones de las alcaldías se muestran mejor diciendo que el PSOE tiene ahora casi el doble de alcaldes que antes y sin embargo el PP tiene ahora menos de la mitad.

    B.- No recuerdo como reaccionaron los de UCD cuando llego a alcalde Tierno sin tener mayoría pero lo que está ocurriendo ahora nos muestra un deterioro de la visión que tiene la derecha de los que es la democracia. Solo entienden la mayoría absoluta.

    C.- Hay que reconocer que en muchas ciudades ha habido un esfuerzo para evitar que el PP siguiera en el poder. Si todos los partidos que han conseguido ediles se alían para sacar al PP de las alcaldías es algo que les debe hacer pensar y no patalear.

    D.- No recuerdo lo que mencionas del “caso Burgos” ni lo que dices de Aznar. Cuando puedas me lo aclaras.

    E.- Sobre los movimientos de apoyos contradictorios en Asturias no tengo opinión fundamentada, pero me ha parecido bastante extraño todo lo ocurrido y bastante lejano a los electores. Y no ha acabado todo hasta que no decida la presidencia.

    Eduardo Segovia

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  2. Eres todo un currante, Eduardo. Lo mismo digo de Alfredo, que nos ilustra ampliamente sobre casi todo. Yo también abomino de lo pomposo, incluso cuando lo veo en mi partido, o más aún cuando lo veo en mi partido.

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