ALFREDO
Si algo ha puesto de manifiesto las elecciones locales,
ha sido la actitud de unos cuantos alcaldes de ciudades importantes que, en su
día a día como regidores, han renunciado a la pompa con la que actuaban los
ediles que les antecedieron.
Son muy pocos, pero su ejemplo servirá de catalizador
para que todos aquellos que aún se sienten por encima de los ciudadanos, se
enteren de aquello tan antiguo- data de las Cortes de Aragón- de Nos
que somos tanto como vos, pero juntos más que vos, y reaccionen antes
de que los propios ciudadanos les señalen con el dedo.
El DRAE define pompa como: Fausto, vanidad y grandeza. Y
no otra cosa es el coche oficial con chofer, los escoltas - cuando hace años
que ETA no mata-, las entradas gratuitas para espectáculos, y otras prebendas.
Los que disfrutan siendo súbditos, dirán aquello de “total por tres trajes”.
Pero mi experiencia es que nos cuesta mucho dinero.
Por ejemplo: una concejala del PP- en mi caso, distrito
de Fuencarral, era concejala- tenía asignado en exclusiva coche con chofer, que
estaba aburrido leyendo el periódico mientras ella estaba trabajando en su
despacho. Coste al contribuyente más de 31.700 €/año (más de cinco millones de
pesetas), multiplique el lector por los
21 distritos de Madrid y verá que daría para muchas becas de comedor para
muchos niños. Los concejales de distrito deberían ir andando o utilizando el
transporte público para visitar su distrito, y el taxi para ir a la Plaza de
Cibeles a los plenos municipales.
Otro ejemplo: las entradas gratuitas que el Teatro Real
asignaba al Ayuntamiento de Madrid suponen a precio de taquilla 100.000 € (casi
diecisiete millones de pesetas); ahora la alcaldesa Carmena ha renunciado a
ellas para que el Real esté más saneado.
De ambas mamandurrias disfrutaba “esa señora”; la misma que
empleaba esa palabra para criticar que dos sindicalistas se tomaran una cerveza.
La pompa hasta la llegada de la democracia ha estado
unida al poder, y aun en países formalmente demócratas se mantiene; en los
países de democracia real – la Europa nórdica- también se mantiene, pero en
exclusiva para el Jefe del Estado.
La exaltación de lo laico, entendiendo como laico el
marco de la Administración Pública, la han hecho los alcaldes de Coruña,
Santiago, y Lugo, al no asistir a una ceremonia religiosa en Mondoñedo en la
que los alcaldes de las capitales del antiguo Reino de Galicia proclaman su sumisión al Santísimo. En
realidad esos tres alcaldes no han hecho otra cosa que hacer normal lo que es
normal, porque “ninguna confesión tendrá carácter estatal”, como taxativamente
indica el Artículo 16.3 de la Constitución Española; por si no se entiende bien
el termino: “confesión” es lo mismo que “religión”.
Y la Administración Pública tiene carácter estatal, es
parte del Estado.
Pronto se sumarán otros alcaldes a los tres anteriores;
todo es perder el respeto humano, y dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios
lo que es de Dios.
El resultado final de los comicios locales vino impuesto
por los pactos de la izquierda. Estos pactos se precipitaron cuando la
Presidenta de Andalucía dio un ultimátum a los partidos obstruccionistas: o
investidura o nuevas elecciones. Al PP le entró una erisipela, porque las
encuestas vaticinaban que, si se celebrasen nuevas elecciones, el PP y
Ciutadan’s serían fuertemente castigados por los electores.
Bonilla, que había intentado cambiar el cromo de la
investidura por los cromos de los ayuntamientos, estaba incapacitado para modificar su discurso y votar la
investidura. Entonces el PP acudió a su amigovio –no es errata, está en el nuevo DRAE-
Ciutadan’s; Rajoy llamó a Rivera, y éste se prestó al cambalache. Para ello, y para que
pareciese imposición suya, llenó páginas con todo lo que sobre corrupción ya
había presentado Susana Díaz en su primer discurso, y voto favorablemente la
investidura.
Pero a Rajoy no le bastaba, y cuando conoció que en
Almería PSOE y Ciutadan’s habían alcanzado un acuerdo para que fuera alcalde de
la ciudad el candidato del PSOE, volvió a llamar al partido amigovio, y Rivera,
omnipotente presidente de un partido que fuera de Cataluña tiene cuadros desde
hace escasamente un año y por tanto sin poder, fulminó el acuerdo y apoyó al
candidato del PP.
A Rajoy le entró la gula, y volvió a presionar a los poderes económicos; y estos tiraron de
los hilos de la marioneta para que los votos de Ciutadan’s dieran al PP las
alcaldías de Granada y Jaén. PP y Ciutadan’s son dos partidos siameses movidos
por los hilos del dinero.
El resultado de las elecciones ha tenido la virtud de desincrustar–
en la feliz ocurrencia de Forges- al PP de las instituciones. En cifras:
ü El PSOE
tiene la alcaldía de 17 capitales de provincia; antes tenía 9. Un crecimiento
de casi el 100 %.
ü El PP,
conserva la alcaldía de 19 capitales de provincia; antes tenía 43, una caída
del 56 %. Lo que dijo Rita: ¡qué hostia!
Pero lo que más le ha dolido ha sido perder la capital de la nación,
porque es donde hay un dinero del que hablaré en un próximo blog.
Claro que
Rajoy, instalado en su irreal mundo paralelo, se pasa el día proclamando que ha
ganado las elecciones; en su cabeza no es capaz de asimilar que el PP fue la
opción más votada en algunos municipios, pero que la suma de votos en esos
municipios del resto de los partidos, todos opuestos a la política del PP, es
superior en un 50 %.
ü IU, casi
desaparecida en el resto de España, ha conseguido mayoría absoluta en Zamora,
esa ciudad en la que un empresario destapó hace años el “caso Burgos”, que
llevó al entonces alcalde burgalés a la cárcel, y a poco a Aznar con él.
Como en todas las elecciones se han producido muchas
anécdotas, pero ha habido un suceso que no es anécdota, sino categoría en el
sentido kantiano del término filosófico: la elección del alcalde de Oviedo.
La negativa de “Xixon si Puede” a apoyar al candidato
socialista a la alcaldía de la Villa de Jovellanos, propició que siguiera de
alcaldesa la señora Moriyón, del FAC. Ante esto, en represalia, la FSA anuló su previsto apoyo a “Somos Oviedo”,
plataforma cercana a Podemos, y decidió que sus electos se votasen a sí mismos.
La categoría se produjo cuan Ana Taboada, que era la persona a la que Somos
tenía previsto presentar a alcaldesa, decidió “contribuir al cambio político
que en toda España demandaban los ciudadanos” y segundos antes del voto de
investidura le comunicó a Wenceslao López, candidato del PSOE, que votarían por
él.
Ello dio lugar a unas escenas dignas de la pluma del
autor de “La Comedia de los errores”. El alcalde en funciones, Caunedo, se
subió al atril exultante, creyéndose ya alcalde, y estuvo perorando con una
sonrisa de oreja a oreja. Empezaron las votaciones y los de su GM, el del PP,
votaron los primeros, todos a favor de Caunedo, que estaba al borde de morir de
alegría. Pero su alegría se empezó a deshacer cuando el primero de Somos votó
Wenceslao; quedó desconcertado, pero aun así y todo la sonrisa no se le había
borrado. Con el segundo voto de Somos al PSOE su mosqueo subió de nivel, y la
sonrisa era ya de circunstancias, y aunque tardó en comprender que ocurría,
cuando por fin se cayó del guindo y vio y asimiló que no era alcalde, su faz
era la que presentaría un boxeador
noqueado. Como Caunedo tiene una figura rehecha que no le ayuda mucho
estéticamente, coronada en la nuca con un enorme morcillo, la derrota le hacía
más patético; era la vera efigie de la desolación.
Quiero resaltar la honestidad de doña Ana Taboada; su generosidad
al no corresponder, con la negación de sus votos al PSOE, al grave error que
cometió la FSA negándole los suyos; hay un hermoso verso de Tagore que resume
esa generosidad: “el sándalo perfuma el borde del hacha que lo corta".
También se debe resaltar su claridad de ideas y las de IU:
se trataba de “desincrustar al PP”, porque el objetivo es acabar con ese
residuo del franquismo que es el actual PP.
Sobre “Xixón si puede” escribiré en próximo blog. Estoy
recopilando datos sobre su presidente, para intentar explicarme, y explicaros,
el discurso que hizo el día de la investidura.
Por último el “Caso Andoain”. El PNV había pactado con el
PSOE que le votaría a la alcaldía. El voto es en urna y secreto, y uno de los
votantes del PNV votó en blanco, con lo que la alcaldía la ganó Bildu. Ahora
viene lo chocante: el fiscal general del País vasco, señor Calparsoro, se
inmiscuye en la votación y dice lo siguiente: “podría haber una motivación ilícita en el
electo e, incluso, haber obrado sin libertad y víctima de un ilícito penal”. Y
lo más chocante es que, para encontrar un caso parecido se remonta a hace 12
años, al “Tamayazo” por el que gobernó “esa señora”. No recuerdo que entonces
el fiscal general de Madrid hubiera abierto diligencia alguna.
Opino que el
señor fiscal no tiene caso, y sus razones para esa salida a la prensa son otras a cinco meses vista.
Alfredo Sancho Cavo
Comentarios al blog de ALFREDO del día 23 de Junio:
ResponderEliminarA.- Las comparaciones de las alcaldías se muestran mejor diciendo que el PSOE tiene ahora casi el doble de alcaldes que antes y sin embargo el PP tiene ahora menos de la mitad.
B.- No recuerdo como reaccionaron los de UCD cuando llego a alcalde Tierno sin tener mayoría pero lo que está ocurriendo ahora nos muestra un deterioro de la visión que tiene la derecha de los que es la democracia. Solo entienden la mayoría absoluta.
C.- Hay que reconocer que en muchas ciudades ha habido un esfuerzo para evitar que el PP siguiera en el poder. Si todos los partidos que han conseguido ediles se alían para sacar al PP de las alcaldías es algo que les debe hacer pensar y no patalear.
D.- No recuerdo lo que mencionas del “caso Burgos” ni lo que dices de Aznar. Cuando puedas me lo aclaras.
E.- Sobre los movimientos de apoyos contradictorios en Asturias no tengo opinión fundamentada, pero me ha parecido bastante extraño todo lo ocurrido y bastante lejano a los electores. Y no ha acabado todo hasta que no decida la presidencia.
Eduardo Segovia
Eres todo un currante, Eduardo. Lo mismo digo de Alfredo, que nos ilustra ampliamente sobre casi todo. Yo también abomino de lo pomposo, incluso cuando lo veo en mi partido, o más aún cuando lo veo en mi partido.
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