La DGT y Mark Twain
Alfredo Sancho Cavo
El famoso escritor hizo la siguiente clasificación de los embustes, de menor a mayor gravedad: mentiras, grandes mentiras, y estadísticas. Esta clasificación es la empleada para analizar la noticia siguiente.
La DGT dio la cifra de muertos por accidente de coche en 2014: 1.131 personas; 3 muertos menos que en 2013. La prensa de los últimas dos semanas de diciembre hablaba de la imposibilidad, vista la tendencia de las estadísticas, de que la cifra de fallecidos en 2014 fuera inferior a la del año 2013, pero tal cosa a la DGT no le arredró, porque para corregir las tendencias están las estadísticas.
Y por eso la cifra de fallecidos en 2014 que la DGT publicó fue una estadística, tal como quedó de manifiesto al dar a conocer la misma DGT la cifra de muertos correspondiente al mes de enero de 2015: 88 fallecidos, un 44 % más que en enero de 2014.
¿Nos mintió la directora general de la DGT a los ciudadanos que pagamos su sueldo? ¡No!, simplemente nos facilitó una estadística. Hacer estas estadísticas es muy fácil: basta con que, supuestamente, la directora general vea en su iPad las cifras del registro, y cuando éstas se estén acercando a las del año 2013 ordenar, también supuestamente, al equipo a cargo del registro que se vayan a su casa a disfrutar con los
suyos de la Nochevieja.
Es en los pequeños detalles como el arriba relatado en los que queda de manifiesto la catadura de las personas. Es en los pequeños detalles donde, como en la fábula de Samaniego, así, si bien se examina/los humanos corazones/perecen en las prisiones/del vicio que los domina.
El vicio que domina los corazones del PP es la soberbia: no pueden aceptar que el PSOE haga las cosas mejor que ellos; son prisioneros de su envidia y de su rencor.
El PSOE, tan vituperado por algunos, hizo en el actual periodo democrático muchas más cosas bien que mal. Una de ellas fue la promulgación de normas para disminuir las muertes en carretera. Fue la primera norma del ministro del Interior, Fernando Alonso. Tan temprano como en mayo de 2004 intentó cortar la sangría que moral y económicamente representaban los 3.516 fallecidos en 2003. Y para demostrarlo no es necesario hacer estadísticas, basta con acudir a las actas del Congreso, que son historia. Y la historia
cuenta que:
1. El Gobierno de España, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, se constituyó el 20 de marzo de 2004.
2. El ministro del Interior de dicho gobierno era José Antonio Alonso.
3. El citado ministro acudió a petición propia a la Comisión correspondiente del Congreso para anunciarles la presentación de una ley de seguridad vial que incluiría la introducción del carné por puntos, a la vista de la positiva experiencia que otros países habían tenido con el empleo del carné.
4. La fecha de su comparecencia fue el 24 de mayo de 2004, apenas dos meses después de la constitución del gobierno.
Tal premura, similar a empleada para la traída de las tropas españolas de Irak, indicaba la preocupación de los socialistas por atajar la sangría moral y económica que se cita más arriba; una lacra a la que demostraron no ser sensibles ni el gobierno del PP, ni sus afiliados, ni sus votantes, porque durante los 8 años en los que gobernaron, cuatro de ellos con mayoría absoluta, no hicieron nada para atajarla.
5. La cifra de muertos en carretera en el año 2011, último del gobierno Zapatero, fue de 1.479 personas. Es decir, 2.037 fallecidos menos que en 2003; una reducción del 58 %. Y no se trata de una estadística, porque la cifra de ese año le correspondió comunicarla al actual ministro del Interior, Jorge Fernández, ya que en enero de 2012 gobernaba Rajoy, y no era cosa de hincharle el perro al gobierno anterior.
Hubiera sido de esperar del PP que, aunque ellos no habían promulgado leyes para acabar con esa hecatombe, apoyaran a un Gobierno de España que sí las estudiaba, las debatía y las promulgaba.
¿Qué hizo el PP cuando el Gobierno del PSOE lanzó una campaña publicitaria para concienciar a los ciudadanos de que no condujeran bajo los efectos del alcohol? Parodiar la parte de la campaña que decía “no podemos conducir por ti”; así el miserable Aznar, con el tono chocarrero que suele emplear la extrema derecha, dijo aquello de: ¿y quién te dijo a ti que quiero que conduzcas por mí? Y su subordinado Rajoy gritó lo de: ¡Viva el vino! Una muestra de inhumanidad para con los familiares de los fallecidos y para con las víctimas supervivientes.
Después de la cifra de enero de este año, las entidades y personas que se ocupan de la seguridad vial han dado la voz de alarma. Así Anna Novella, presidenta de Stop Accidentes, manifiesta a El País: “En materia de Seguridad Vial nunca hay que bajar la guardia. Y en España, ahora mismo, falta ese mensaje constante de alerta de la DGT al conductor, que si existía antes”, y añade, “además de esa “relajación”, el Gobierno lanzó en 2014 mensajes “negativos” para la Seguridad Vial, como la propuesta de elevar la velocidad en algunos tramos a 130 kilómetros por hora. El mensaje que cala es el de la permisibilidad, el de que no importa correr. Y eso es muy peligroso”. Leer el artículo completo en el país/j.jiménez gálvez/enero cierra con un 44 % más de muertos en carretera.
El Consejo de Estado al conocer la propuesta del gobierno Rajoy de aumentar la velocidad permitida en autopistas y autovías a 130 Km/h, emitió el siguiente comunicado: “esta medida conllevará un impacto en los criterios de conducción segura aprendidos y asumidos por los ciudadanos desde hace mucho tiempo”. ¿Son “rojos” los componentes del Consejo de Estado, que así se oponen a la ocurrencia del PP? No lo creo.
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