S Í R I A
Del error al
horror
En mi Observatorio Político de
enero de 2014, publicado hace ya 19
meses, vaticinaba la crisis humana que se iba a producir en Siria; en las
páginas 2 a 6 del citado Observatorio
daba las razones para temer lo que ha sucedido.
Si no lo has recibido en su día,
o lo has recibido pero no leíste, o lo leíste pero no lo recuerdas, y quieres
conocer los argumentos completos que en este Blog resumo, te enviaré el
Observatorio si me lo solicitas.
Es muy cansino tener que repetir
que en política las decisiones equivocadas, o simplemente estúpidas, son
padecidas por seres humanos y decididas por otros seres humanos, generalmente
burócratas crueles con el poder suficiente para hacerlo. Y es más cansado aun
ver cuánto tardan los ciudadanos de los
países democráticos en reconocer el gran poder de su opinión, poder que, como
ahora estamos viendo, ha logrado hacer girar 180º a los gobernantes europeos-
excepto a Orbán-; ahora los ciudadanos debemos permanecer alerta para evitar
que esos gobernantes giren 360º y volvamos al mismo sitio. En cuanto a Orbán auguro
que no le ocurrirá lo que a García Albiol en Badalona – son de la misma pasta- que
fue derrotado en las urnas, sino que los húngaros derrocarán a Orbán, lo
echarán del Estado, saldrá huyendo.
Resumo el contenido del
Observatorio en letra bastardilla y
el resto del Blog lo sigo escribiendo en el tipo habitual:
“Los pobres sirios tienen dos desgracias: el tirano Bashar al-Assad
y la base naval rusa en su puerto de Latakia.
Una vez caído el sátrapa de Túnez, Cameron y Hollande vieron
la oportunidad de liquidar el resto de
satrapías mediterráneas, y poner otras más homologables a las formas políticas
europeas. Para ello empezaron por Libia, y siguieron con Egipto. Fue lo que, en
puro marketing político, los periodistas europeos y estadounidenses llamaron la
primavera árabe.”
Fue algo parecido a lo de las
guerra preventivas de Bush, en este caso fueron las “democracias preventivas”.
Sabemos ahora
como terminaron esas “primaveras”, pasaron directamente de la primavera al
invierno, al infierno:
Egipto en
manos de unos militares despóticos; Túnez restableciendo la pena de muerte que
había sido abolida en 1991; Libia convertida en un estado fallido, eufemismo
que enmascara que la sociedad civil está asolada por los señores de la guerra;
y el resultado de la “primavera Siria” son esos millones de personas
aterrorizadas que intentan refugiarse en una Europa cuyos gobernantes los
estuvieron rechazando hasta que se publicó la foto del niño ahogado y los
ciudadanos hayamos reaccionado, aunque algunos pocos llevamos ya tiempo haciéndolo.
“En el inicio esas “primaveras” inducidas desde
fuera parecieron tener éxito. Entonces Cameron
y Hollande, volvieron sus ojos hacia Siria y su puerto de Latakia. Esta base
naval rusa está tan cerca de Chipre que la isla puede ser alcanzada por misiles
tierra-tierra de medio alcance lanzados desde navíos anclados en aquella;
prácticamente “un cuerno” de la isla entra en Asia Menor. Por otro lado, Chipre
estaba siendo colonizada económicamente por los rusos, hasta que se desinfló su
burbuja bancaria.”
“Una revuelta infantil
criminalmente reprimida por el régimen, sirvió de pretexto para que Gran
Bretaña, Francia, y USA, intervinieran sin intervenir, es decir: suministrando
armas, dinero, y libre paso por Turquía a los muyahidines. La prensa occidental
se posicionó a favor de los alzados contra al -Asad; programa de radio hubo que
todas las noches nos daba el parte de
su enviada especial, pero no desde un punto de vista neutral sino solo desde el
punto de vista de los alzados. Orwell escribió: ‘Los
periodistas ingleses no aceptan que se les soborne: lo hacen gratis’; ¿se puede
extender la frase de Orwell a los periodistas españoles?
No solo se empleó la prensa como
elemento de propaganda sino que Hollywood, esa máquina de propaganda de la
Secretaría de Estado USA, hizo una película: Syriana para apoyar a los
“rebeldes”. ¡Qué triste que haya personas lo suficientemente estultas para que
paguen por ver una película de propaganda!
¿Eran honestos Hollande y Cameron
cuando justificaban la ayuda a los entonces luchadores muyahidines, ahora terroristas del Estado Islámico, y
entonces y ahora fanáticos terroristas? Opino que no; ambos tenían motivos
espurios para esa ayuda:
“Hollande, tenía una
obligación con los fabricantes franceses de armamento: invertir 179.200
millones de euros entre 2014 y 2019. Los siete
grandes patrones de la industria armamentística francesa -, así se lo
exigieron en una reunión a primeros de setiembre del año 2013. Su argumento fue
el siguiente: “su temor de una pérdida de actividad en el armamento, que está a
la cabeza de las inversiones públicas con 16.000 millones de euros anuales, y
representa ‘165.000 empleos industriales
de fuerte valor añadido y poco
deslocalizables’, y más de 4.000 pymes”.
El armamento es un producto muy
impulsor de la economía a corto plazo: se consume rápidamente y, rápidamente
también, se queda obsoleto y hay que renovarlo. ¿Qué cosa mejor que
entregárselo a los muyahidines para que lo utilizasen?
Cameron quiere renovar la flota
de submarinos nucleares, lleva más de dos
años intentando que el Parlamento le autorice un gasto de 16.900 millones de
libras, que son más de 23.000 millones de euros, para la construcción de nuevos
submarinos. En estos momentos Gran Bretaña tiene en servicio dos tipo de
submarinos: la serie Trafalgar; el más conocido por los
españoles de esta serie es el Tireless por haber permanecido varios meses
fondeado en Gibraltar para reparar una avería en el circuito de refrigeración
del reactor, navega desde hace 30 años; la serie Vanguard cuenta con
submarinos que tienen un desplazamiento sumergido 3 veces mayor que los de la
serie Trafalgar, pero ya están quedando obsoletos, el último botado, el Vengeance , tiene ya 13
años.
Necesita sin
embargo para poder hacer esa renovación
de más de 23.000 millones de euros –una cifra escandalosa- que su opinión
pública esté atemorizada con Rusia, que su miedo sea mayor que su indignación
por la situación desastrosa de los servicios sociales.
Seguro que ahora el Parlamento
autoriza el gasto.
Estos
submarinos han tenido hasta ahora su base en Escocia, pero la líder
nacionalista escocesa, Nicola Sturgeon , no los quiere allí. Curiosamente tal
rechazo puede afectar a España: esta primavera un periódico británico, The
Daily Telegraph, publicó que Cameron
está barajando la posibilidad de trasladar la base de los submarinos nucleares
a ¡Gibraltar!
Como supongo que en la embajada
española en Londres, donde está ese señor de apellido Trillo – el que
contrataba aviones herrumbrosos y el que hacía informes fuera de hora para algunas
constructoras - , estarán enterados de esa ocurrencia británica sobre el peñón,
es legal, e incluso ético, que yo les pregunte:
¿para cuándo las reclamaciones diplomáticas?
“Si los rusos perdieran la base de Latakia, esta nación quedaría
sin presencia en el Mediterráneo; los estadounidenses tendrían las llaves de
las dos puertas de ese mar; la occidental: el estrecho de Gibraltar, que
Zapatero les entregó al aceptar que reforzasen Rota con navíos equipados con
sistemas contra misiles, con la milonga de que era para protegernos de los
misiles con cabeza nuclear de Irán, país que ni posee la tecnología necesaria
para fabricar un vector de largo alcance, ni la tecnología precisa para
miniaturizar una bomba nuclear que se pueda acoplar a un vector; ¡no, no!, es
contra los misiles rusos dicho reforzamiento. La otra llave, la oriental, se la
dará el próximo gobierno de Siria, si logran los alzados ganar la guerra sin el
concurso de los muyahidines, lo cual no será fácil.
Y así el Mediterráneo será un lago estadounidense.
A pesar del cantinfleo (está
en el diccionario) de Rajoy sobre el tema de Siria en respuestas a los
periodistas: ¿Apoyará España un ataque sin aval de Naciones Unidas? “A partir de ahí ya veremos; todavía no hay
ninguna decisión definitiva de ninguna propuesta concreta”, los españoles no debemos temer una intervención
en Siria de nuestras fuerzas armadas, aunque intervinieran las de Cameron u
Hollande, e incluso las de la OTAN, porque la Ley Orgánica de la Defensa
Nacional de 2005 le impediría intervenir sin la aprobación del Congreso, lo
cual implicaría el suicidio del PP si quisiera aplicar su mayoría absoluta. “
Aunque ya nadie lo recuerde, se
convocó en Ginebra una Conferencia de Paz, fue un completo fracaso; desde
falsas denuncias de los ahora llamados asesinos del Califato Islámico hasta un
publi-reportaje siguiente:
“La fecha anterior a la Conferencia de Paz de Ginebra, la prensa
difundió un informe con fotografías de supuestos muertos por torturas del
régimen sirio, según acusaban fiscales del TPI.”
Tengo los años necesarios
para saber que ese tipo de noticias son como la cebolla, tienen varias capas.
Por tanto antes de aceptarlas en su plenitud hay que seguirlas en la prensa
diaria durante días, y ver que hay en la última capa.
La primera capa era lo que se
cuenta en el párrafo anterior. No se daba el nombre de los fiscales. Estaba
destinada al consumo del lector de titulares, que ya se queda con la idea y que
acepta su verosimilitud porque “lo dicen los papeles”.
En la segunda capa nos
enteramos que el estudio está patrocinado por Catar, que encargó al despacho
de abogados londinense Carter-Ruck la difusión del informe, acompañado de las
fotografías que un supuesto disidente
había hecho durante más de 15 años en las cárceles sirias. Siguen sin decir el
nombre de los fiscales, y si éstos actúan en nombre del TPI.
En la tercera capa – cada
una corresponde a un día-, nos enteramos
de que el despacho de abogados ha contratado a una supuesta forense escocesa
llamada Susan Black. Sigue sin conocerse de que
autoridad dependen los fiscales.
En la cuarta capa, conocemos
que la autora del artículo de denuncia es Ana Carbajosa, y queda todo aclarado,
porque esta periodista publica publi-reportajes en El País siempre favorables al gobierno de
Israel, que ¡qué casualidad! se publican unos días antes, a veces unas pocas
horas, de que el ejército israelí haga algún asesinato selectivo o no.
Quedó así de manifiesto que el informe era falso, y buscaba influir
en el público occidental para hacer fracasar la conferencia.
En lugar de
ayudar a una de las partes beligerantes, ¿no sería mejor presionar a los dos
odiados adversarios, los ‘terroristas’ y el ‘tirano’, para que se sienten a
negociar? Sería una solución imperfecta, pero Occidente debe tragarse su
soberbia y reconocer que no puede resolver todos los problemas del mundo, que
la buena voluntad choca contra dimensión trágica de la historia.
Días pasados en una tertulia
nocturna contrataron a un sedicente experto en conflictos. Su opinión fue que
habría que enviar tropas sobre el terreno porque ‘nunca una guerra se ha ganado
desde el aire´; desde luego esta afirmación es un tópico y como tal perdurara
hasta que alguna se gane. Los tertuliantes que no eran expertos en conflictos
adujeron que no se podían enviar tropas occidentales contra el EI porque los
árabes verían en ello una nueva cruzada, y se sublevarían todos los países
árabes.
Sin embargo su idea es la
correcta, pero las tropas de tierra deben de ser sirias, así desaparece el
inconveniente del párrafo anterior; y la función de los países que causaron los
muertos, y los millones de desplazados, es la de dotarlas del armamento más
moderno, entrenarlas, y ser su Estado Mayor. Luego que pacifiquen la zonas,
ofrecerles a los muyahidines entrar en el Ejercito, como España hizo en el
final de las guerras carlistas con otros
combatientes tan fanáticos como los del EI.
Una vez derrotado el EI quedaría
resolver a que bloque se acoge Siria. Y aquí hay que recordar Postdam y tener
menos apetencias de poder: ninguno de los países que han apoyado al Ejército
Islámico con armas y municiones, dinero, agentes del MI 6 y de la CIA, e
intendencia, excepto Arabia Saudí, tienen fronteras con Siria, por tanto si
necesitara protección y control tendrían
que ser esos vecinos, y no los “occidentales” quienes se ocuparan de ello.
Mientras tanto miles de sirios han muerto; y
millones de ellos han sido desplazados de sus hogares, lo que no será una
muerte pero sí es una agonía, en ocasiones peor que la muerte. USA y sus
paniaguados de “occidente” han logrado otro Vietnam, y como consecuencia hemos
vuelto a ver los boat’s people, hemos vuelto a ver los ataúdes
flotantes.
Los civiles hemos de luchar
porque no se pase del efecto de conmiseración al efecto Albiol. Es
indispensable que una vez se conozca la cifra de los que aceptaremos, se haga
una campaña de marketing que aclare que una
cantidad tan pequeña de personas no desestabilizan una nación de más 48
millones de habitantes, y que ese contingente repartido en España no
incrementara el número de visitas a la medicina pública, y en consecuencia las
listas de espera, ni en una diezmillonésima parte. Debemos evitar que el
discurso de l@s que llaman panchit@s a los suramericanos, que ya está en la
calle, se imponga.
Yo estoy dispuesto a explicar en
los centros de mayores, pero también en cafeterías y tabernas, o donde haga
falta, la realidad de esos refugiados. Si prevaleciesen los Albioles, después
irían por nosotros.
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