A ver si ahora consigo escribir algo a partir de las instrucciones de Lázaro.
ALARMA SANITARIA EN MADRID.
La primera semana de Octubre de 2014 ha reflejado de una manera absoluta unas cuantas de las características de este gobierno que sufrimos los cuidarnos de España y de una manera especial los madrileños.
Con anterioridad a estas fechas el Estado Español procedió de una forma generosa y patriota a trasladar e internar sanitariamente a dos ciudadanos españoles que se encontraban en Liberia y Sierra Leona enfermos y casi moribundos a causa del virus Ebola.
Dicho internamiento sanitario concluyó con la muerte de ambos pacientes a
pesar de los esfuerzos de la infraestructura sanitaria madrileña.
Los medios de comunicación reflejaron que el segundo traslado e internamiento en el hospital Carlos III no tuvo las mismas precauciones que el primero y a los ciudadamos profanos nos extrañó pero pensábamos que nuestro "maravilloso sistema sanitario" estaría actuando adecuadamente.
De pronto aparece la noticia alarmante de que una enfermera que atendió a ambos pacientes con tareas tan peligrosas como limpieza de los enfermos, recogida de residuos y preparación de los cadáveres para su incineración ha notado unos primeros síntomas y ante su insistencia aceptan atenderla y la trasladan en una ambulancia al Hospital de Alcorcón donde consigue que acepten los indicios que manifiesta, le hacen una prueba y la vuelven a trasladar al Hospital de infecciosos Carlos III que depende del Hospital de La Paz.
A partir de aquí la ciudadanía se entera del asunto y ante ello el Ministerio de Sanidad organiza una patética intervención de la persona que el Presidente nombró como ministra (Ana Mato) que balbucea muletillas que ingenuamente pretende que sean tarnquilizadoras y hace una demostración reiterada de su conocida incapacidad para cualquier cosa que no sea la de esconderse a cualquiera de las obligaciones y responsabilidades de una autoridad del estado.
Tras esta intervención transcurren otros cinco días en los que se desatan los comentarios de los medios de comunicación y a todo ello las autoridades solo responden con deseos de mejora de la enferma y llamamientos a la tranquilidad de la población pero sin que nadie se manifieste con seguridad en lo que se está haceindo y hasta llegamos a escuchar a la Ministra de Sanidad que el estado de la enferma lo conoce----¡¡ a traves de los medios de comunicación!! y a esta incapacidad se suman las opniones miserables del Consejero de Saniad de Madrid humillando e insultando a la enferma y alardeando que no necesita ser Consejero, ya que ha llegado a la política COMIDO y tiene su vida resuelta.
En dichos días la única acción de autoridad fué sacrificar al perro casero de la enferma a pesar de las protestas del marido de la enferma y de sus vecinos.
Ante el aluvión de comentarios críticos de todos los medios de comunicación el Presidente del Gobierno en el acostumbrado consejo de ministros del viernes dia 10 nombra una Comisión Interministerial y Científica que pone bajo la autoridad de la Vicepresidenta del Gobierno pero no se decide nada sobre la desactuación de Ana Mato ni sobre las intolerables e insultantes palabras del Consejero de Sanidad.
Lo que decía al principio de esta escrito, el gobierno ha mostrado claramente sus características: Incapacidad para actuar e incluso para dirigirse a los ciudadanos, mentiras de bellacos y chulería apoyada en sus mayorias absolutas.
Si de este penoso asunto el Gobierno sale tan indemne como hasta ahora está saliendo del cúmulo de agresiones a lso ciudadanos quedará bien clara la falta de coraje que tiene la clase política que no tiene tampoco más capacidad que la de soltar frases rimbombantes y luego sonreir todos juntos en los pasillos de los distintos parlamento y estancias oficiales en las que se reunen.
Muy bien, Eduardo. No solo has podido publicar tus reflexiones, sino que las has repetido. Esto suele pasar al principio.
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